domingo, 19 de julio de 2009

COSAS DE NIÑOS

Paco Muñoz-2007

Yo estuve un tiempo trabajando reparando videos y televisores y cuando no existían piezas acoplaba la que podía y no te digo con las emisoras de radio que me las construía yo utilizando lámparas de televisores, y hasta los transformadores para la tensión los bobinábamos. Hoy en día los técnicos no son tales, una máquina les dice que módulo deben sustituir.

Los "sansones" (chapas de las cervezas) se les quitaba el corcho interior y se forraban con un trapo de color al que le pegaba una foto de un futbolista o ciclista, para después o bien darle un golpe con el índice, después de haber hecho éste muelle con el pulgar, y que a su vez le dieran a otro "sansón" que era la pelota, o en el caso del ciclismo circular por entre unas líneas que se pintaban en el suelo a semejanza con una carretera.

A las limas usadas se les sacaba punta y servían para otro juego que le llamábamos el pincho, y se jugaba en la tierra que circundaba los árboles en el Patio de los Naranjos de la Mezquita.

Lo huesos de los albaricoques se limaban sobre una piedra del suelo abrasiva, con agua, y se hacía un silbato.

Con los frutos del almez (almezas), una vez degustados se introducían en un cañizo para que hiciera las veces de cerbatana y darle en el cogote (sin agarrar nada) al de la mesa de enfrente o al compañero en la calle.

Comprábamos clorato potásico y azufre en la droguería, se hacía una mezcla más o menso homogénea con ambos productos, se echaba en el suelo, y se les ponía encima un canto rodado lo más plano posible, luego se pisaba con fuerza sobre el y explotaba la mezcla a la presión. Eso lo hubieras hecho hoy y te hubieran acusado de ser de Al-Quaeda.

Los coches tenían el tapón de la válvula de las cámaras de los neumáticos metálico, con una protuberancia que servía para aflojar la válvula interna, pues se los quitábamos al coche de turno y se roscaban en el lápiz y de esta manera si se caía al suelo siempre caía del lado contrario de la punta y se reservaba ésta.

Con dos vasos de plástico (estaba empezando el plástico) tipo yogurt, se hacía un transmisor. Se pinchaba con una aguja sus fondos, se unían con un hilo de coser largo desde cada uno y hablabas a distancia. Primero hablabas y luego te lo ponías en el oído cuando lo hacía el corresponsal, las vibraciones de la voz dentro del vaso se transmitían por el hilo hasta reproducirlas en el otro vaso, y era perfecta la comunicación. Los incipientes amores se comunicaban echándole la novia el vaso desde la ventana del piso alto y el romeo de turno, desde abajo, con el otro hablaba con ella. Más o menos como un trovador pero algo más tecnológico.

Desde pequeño era un gran aficionado a la técnica, claro está la existente en el momento, interrumpía un circuito de un timbre con un pulsador y hacía telegrafía sonora, y si era el de una lámpara era telegrafía luminosa. Con ocho o nueve años conocía el código Morse, luego de mayor lo he empleado mucho en las comunicaciones.

Los chavales mayores (eso no quería decir que fueran los más listos) reunían a los pequeños y les decían:

-Os vamos a explicar lo que han tenido que hacer vuestros padres para que hayáis nacido vosotros. Tu padre se ha tenido que acostar encima de tu madre 15 veces.

A algunos no les gustaba eso de que su padre se hubiese tenido que subir encima de su madre para hacer eso que se llamaba follar, y que generaba una gran desilusión cuando en el diccionario veías que eso significaba darle al fuelle.

Respecto a las decepciones del diccionario mencionadas, eran enormes. Cuando buscabas "chocho", decía altramuz; si "polla", gallina joven; si "follaje", maleza; si "follar", como dije antes, darle al fuelle, y claro eso te confundía enormemente. Si leía algo que pusiera ayuntamiento carnal, y buscabas la palabra ayuntamiento, te ponía lugar donde se reúnen los concejales. (Es decir los listos o amiguetes elegidos por el mandamás del partido de turno en este tiempo, pues antes los elegía el Gobernador Civil a dedo -poco se variaba- o con un método algo más complicado. Al Alcalde lo elegía el partido único por medio del citado representante, que además se llamaba Jefe Provincial del Movimiento)

A mí que me gustaba la lectura desde muy pequeño y había leído algo serio sobre el tema, le decía al "listo":

―Pero hombre si dice en un libro que sólo puede quedar encinta en una sola vez, que es cuestión de que los espermatozoides entren en contacto con el óvulo...

Eso significaba que el tunante me diera un cogotazo y dijera:

― ¿Tu que sabes..., tu que edad tienes..., pues te callas!

Y los demás hacían caso al listo y no les interesaba lo real. Más o menos lo que les ocurre a los listos de la política, lo que ellos dicen es lo que vale.

Respecto a las decepciones del diccionario mencionadas, eran enormes. Cuando buscabas "chocho", decía altramuz; si "polla", gallina joven; si "follaje", maleza; si "follar", como dije antes, darle al fuelle, y claro eso te confundía enormemente. Si leía algo que pusiera ayuntamiento carnal, y buscabas la palabra ayuntamiento, te ponía lugar donde se reúnen los concejales. (es decir los listos o amigos elegidos por el mandamás del partido de turno ahora, pues antes los elegía el Gobernador Civil a dedo -poco se variaba- o con un método algo más complicado. Al Alcalde lo elegía el partido único por medio del citado representante, que además se llamaba Jefe Provincial del Movimiento)