domingo, 16 de agosto de 2009

La corrupción


Como todos conocemos, la corrupción no es un tema de nuestro tiempo solamente. En todas las épocas la corrupción ha ido de la mano de ser humano. Posiblemente lo que ocurre ahora es que la velocidad de la información nos haga conocer inmediatamente los hechos y parezca más acuciante.

En la antigua Roma ya se usaba el término corrupte. El judicare corrupte de Cicerón se referia a las maneras de ejercer algunos magistrados. El verbo latín corrumpere (arruinar, echar a perder), tenía en su participo pasado la voz corruptum. Cicerón se refería aquel que cometía sobornos o cohecho y también al que violaba a alguna vestal, con la palabra corruptor -oris.

Del verbo latino rumpo, rumpere (violar, transgredir, romper) se derivan la mayoría de esas palabras. El citado verbo es pariente cercano del sáncrito ropayati de significado similar, y a su vez de indoeuropeo reup- (arrebatar, arrancar de las manos).

Por lo tanto la corrupción, que nos parece tan actual, tan al orden del día, ha sucedido desde tiempo inmemorial y continuará, y ya que estamos con el latín, diremos que secular seculorum.

Corrupción es simplemente la inacción o acción de una o varias personas que actúan sobre los medios públicos en beneficio propio o ajeno, manipulando estos fines y perjudicando con ello al conjunto del pueblo que es al que debían servir y beneficiar.

En un artículo de Efe, el Sr. Lizcaino, presidente en España de Transparencia Internacional, decía entre otras cosas que; la corrupción en España conllevaba una pérdida de inversión extranjera, solamente por el aumento de la percepción.

El Índice de Percepción de la Corrupción en 2008 según Transparencia Internacional, parámetro que mide el grado de corrupción percibido en funcionarios y políticos de 180 países, decía que, España había perdido en un año tres puestos en el ranking de países corruptos. Habíamos pasado del 25 al 28, y su puntuación había bajado 0,60 puntos desde el 2004. En el año 2008 obtuvo una nota del 7,10 frente al 6,50 del anterior.

El sector del ladrillo (urbanístico) esta considerado el principal motor de la corrupción. Han salido a la luz los casos de corrupción oculta (lo sabíamos todos desde hace años) en el ámbito del urbanismo, y este hecho supone que la percepción es mayor, no su aumento.

La difusión de la información sobre corrupción influye en la percepción. La aparición en los medios de informaciones que implican a alcaldes, jueces o policias, dan la imagen de que hay más corrupción de la que suponían los expertos.

Mayores exigencias legales, sobre la ordenación del suelo, financiación de partidos, corruptelas de altos cargos (como no ganan suficiente algunos), además de que los ciudadanos cada vez reclaman más información y persecución de los casos corruptos.

Aunque exste por otro lado la dañina opinión de muchos ciudadanos de que “no lo hace el que no puede”. Es muy normal en cualquier conversación esa salida. Cuestión falsa, en primer lugar porque justifica en algunos la corrupción, e incluso parece que la desean; y por otro lado más falsa aún, pues existen en la política y en la administración, muchos ciudadanos que están o han pasado por ella que no se han logrado lo más mínimo de la misma. Esto último es lo normal, la excepción que confirma la regla son los corruptos.

Se me ocurre un ejemplo: la denuncia a un juez que investiga un caso de corrupción, y más que denuncia sufre persecución criminal, y los mismos denunciantes aplauden que, a acólitos suyos los absuelva quien debía haberse abstenido de participar en el caso por “manifiesta amistad con los encausados”. Cuestión aireada públicamente por el Magistrado diciendo que eran más que amigos. Y lo curioso y llamativo es que nadie utiliza o denuncia ese hecho. ¿Por qué?

Estos hechos determinan un claro desprecio a la judicatura a los ojos de la ciudadanía. Aunque tampoco entiendo como esa judicatura no responde a esos ataques con los medios de que dispone. La Ley.

Volviendo a los datos decir que, en 2007 hubo 190 sentencias condenatorias por delitos contra la ordenación del territorio, 141 en el año anterior 2006. Que en el 2008 había 1096 procesos abiertos por el tema urbanístico, frente a 869 del año anterior.

Lo normal es su reducción, dado que el motor no tiene gasolina suficiente y por lógica el urbanismo aportará menos casos en los tiempos de vacas flacas, enflaquecidas por la forma que las han estrujado. Perder un punto en la percepción significa un equivalente del 0,5 del PIB en inversión de fuera de las fronteras.

Se reclama la modificación del Código Penal para regular responsabilidades y dotar de protección a los que denuncian, que no están suficientemente protegidos por la ley. Está demostrado que no se denuncian muchos casos por ello.

Como el que no se consuela es porque no quiere, nos alegra saber que países como Portugal, Italia o Reino Unido han tenido más retroceso en el ranking que nosotros.

Lo más preocupante es que el 60% de los 180 países del ranking suspende sus deberes, y se mantiene la relación entre pobreza y corrupción. Se estima que el mejor antídoto contra la corrupción es la transparencia, sin dejar a un lado la necesidad de una administración ágil, adecuadamente fiscalizada.

(publicada en www.callejadelasflores.org)