domingo, 30 de agosto de 2009

Llamada angustiosa de un tabernero.





Despues de volver de la reducción obligada de la colesterolemia y la HTA, camino de nuestra casa nos encontramos -no es un uso abusivo del plural mayestático es que salgo con el poder ejecutivo- con el anuncio de la fotografía.

Sé que es difícil cambiar de “Tabernero de cabecera”, pero ésta es una llamada angustiosa de un profesional del gremio “Se necesitan clientes”. ¿Cómo estará este hombre con la crisis? ¿Cómo será la crisis cuando al gremio de ilustres taberneros que es al último que abandona el ciudadano –siempre ves los bares llenos pase lo que pase-, para que el tabernero tenga que recurrir a la publicidad?

No he preguntado cuales son las condiciones del contrato de trabajo. Si consiste en ponerte sentado en una ventana durante un determinado tiempo al día. Si tendrá un trato de tres por dos. No lo pregunté porque tenía prisa y no me paré, pero alguien puede pasarse por la calle Periodista García Prieto -Manuel García Prieto, insigne periodista cordobés, que falleció en 1968- y preguntarlo o pedir el empleo directamente.

No viene a cuento, o sí, el hermano de Manuel, Miguelito García Prieto ―cobrador de Aucorsa, año setenta-, me cambió el turno para que pudiera estudiar, a mi me interesaban las tardes y a él las mañanas, y así los dos solucionamos el problema del horario en el trabajo. No sé si vive Miguelito, creo que no por la lógica aplastante de los almanaques. Pero gracias a él pude solucionar mi problema de estudios en la empresa. Es la relación que tienen casi todas las cosas, o todas, en la aldea en la que pasamos esta corta temporada del período vital. Todo está interrelacionado entre sí. Es como lo de la mariposa en Pekin.

Volviendo al post de la entrada. Al llamamiento desesperado de un modesto tabernero de esa calle perpendicular a la Avenida de Barcelona, de un establecimiento llamado La Tinaja. ¿Cómo estará este señor, para tener que solicitar el concurso de clientes públicamente? ¿Qué desagradecidos son los parroquianos de esa Taberna? Lo mismo le puede pasar a la nuestra, a la Calleja de las Flores, y posiblemente el Tabernero tenga que recurrir a ese tipo de anuncios, si sigue aguando el vino.

Esperemos que, la gripe A que está teniendo el tinte cristiano de finales de milenios. Que no sabemos si encargar las indulgencias necesarias para cuando menos amortiguar la virulencia de la misma. O recurrir a S. Expedito, siempre tan solicito él. Aunque a lo mejor si este Tabernero -el del anuncio- recurre a S. Expedito, ahora que va a ser desahuciado –S. Expedito- le soluciona el problema.

¡Salvemos a la Taberna! ¡Si usted está parado ya tiene trabajo, conviértase en cliente por un módico sueldo!

(Publicado en www.callejadelasflores.org)