martes, 25 de agosto de 2009

VILLA ROMANA DE FUENTE ÁLAMO. PUENTE GENIL



El día anterior fue lluvioso, pero el domingo había abierto y podía ser un día adecuado para visitar la Villa Romana de Fuente Álamo. Llamé por teléfono al ayuntamiento de Puente Genil y me dijeron que había una visita guiada a las 11,30 h. de la mañana. Nos desplazamos allí con el tiempo justo.

La señalización del acceso es deficiente. Nos pasamos hasta una entrada superior que no se usa, y tuvimos que volver para acceder con una maniobra arriesgada. La nueva entrada estaba en construcción y dejamos el vehículo en un aparcamiento destinado al efecto. Sin saber cómo se accedía, bajamos un camino hasta otro vehículo que estaba estacionado delante de la carpa.

Un amable joven nos atendió. Era el guía. De momento sólo estábamos Conchi, el Guía y yo. Era la hora de comienzo, esperamos unos minutos más y apareció otro joven que previa consulta se incorporó al grupo. Lo primero que habíamos visto a la izquierda eran enterramientos musulmanes, en un terreno todo encharcado, pero las osamentas brillaban con el sol. Era el terreno a la izquierda del yacimiento principal. El terreno estaba, por la lluvia del día anterior, impracticable, si te salías de la ruta aumentabas de estatura por el barro que se adhería a las botas.

El yacimiento según el guía, un joven entusiasta que había trabajado en la excavación y estaba inmerso del espíritu descubridor, era sólo una pequeña parte de toda la villa. La zona residencial de la casa, era donde aparentemente el lujo y las comodidades de la época rodearían al paterfamilias. Las entusiastas explicaciones del guía, eran cortadas a cada momento por una pregunta, una idea, o una curiosidad de los tres componentes del grupo, que permitía que éste pudiera extenderse en sus explicaciones fuera del guión establecido. Era la ventaja de hacer un recorrido en familia.

Plano del yacimiento

Las Termas

Se supone que era la primitiva construcción del yacimiento. Contiene un mosaico en excelente estado y es una construcción original. Su datación es de siglo I d.C. Todo esto fue enterrado y sirvió como base de la villa romana en este mismo sitio.

Tienen varias piscinas escalonadas, junto con varios depósitos enormes y su mantenimiento era a través de canales provenientes de dos pequeñas presas arriba que alimentaba el arroyo. El arroyo pidía en dos los baños.

A la derecha del arroyo las aguas frías o baño de verano, en el que destacaba un baño semicircular. A la izquierda las templadas y calientes, y se completaban con los hornos que calentaban las aguas, por el clásico sistema de túneles de aire caliente. Las termas no estaban en ninguna ciudad, aunque si a medio camino de Estepa y la desaparecida Astapa, por lo que el publico podría venir de estas ciudades para efectuar conciertos comerciales o simplemente descansar.

Las termas de agua caliente están a la izquierda del arroyo en el sentido de su cauce, pero el yacimiento está limitado por un olivar, lo que se puede deducir que debajo de éste existan, quizás el patio de las prácticas deportivas o Palestra, las salas de masajes y distintas estancias. Los mosaicos son policromos y predominan los colores cálidos y dibujos entrelazados.

La Villa Romana

La villa contiene las mismas comodidades de las residencias urbanas. Posiblemente estuvo ocupada por una familia noble quizá de origen militar, más los siervos. Utilizaban una vivienda para el verano y otra para el invierno. La primera tenía unos 400 m2 de superficie y estaba sobre la antiguas termas de agua fría. La segunda está bajo el olivar pendiente de excavación.

Su punto culminante se supone fue a finales del siglo IV d.C. y principios del V, hasta su abandono en el siglo VI. Este periodo coincide con la dominación árabe. Al derrumbarse los techos por los saqueos de la época propició la conservación de los mosaicos. En la época califal se convierte en almazara, siendo destruido parte del edificio romano. En el siglo XX sufrió unos importantes desperfectos y la desaparición de mosaicos, uno de ellos con motivos marinos.

La villa tiene tres zonas perfectamente definidas. La Pars Urbana, la Rustica y la Frumentaria. En esta última se ubican numerosas dependencias para almacenar grano, cereales, aceite y a lo mejor ganado.

Los almacenes tenían un sistema de aireación, por medio de túneles que eran los que ventilaban, eliminaban la humedad y mantenían un ambiente fresco en el interior adecuado para la conservación de los alimentos.

El granero contaba con tres entradas de aire caliente, solo se han encontrado dos. Las entradas se calentaban con hornos constantemente encendidos y distribuían el calor por las distintas dependencias.

El Oecus

Esta estancia es una sala semicircular y era la más importante de la villa. Tiene dos zonas a distintos niveles, la cabecera en el más alto y se supone se veneraba alguna pinidad y su pavimento es un mosaico en abanico con orla de motivos geométricos y vegetales.

La sala propiamente dicha contiene un mosaico con orla de motivos geométricos, la cruz gamada. Está pidido en dos partes, con momentos de la vida de Baco (Dios del vino romano y Dionisios en Grecia).

Una escena es de la lucha de Dionisios y sus sacerdotisas, las ménades, que representa la conquista de la india cuando Baco fue mayor de edad. Otra escena es el triunfo de Dionisios, en un carro con dos tigres, su esposa Ariadna y Sileno montado en un jumento. Sileno fue su maestro. Además están acompañados de los sátiros.

El dios está representado con los pámpanos de la vid en la cabeza. Toda casa que tenía mosaicos de contenido báquico era de elevado rango social.

La gran sala de planta cuadrada rematada con cabecera semicircular, nos hacía imaginar al señor de la casa recibiendo clientes y amistades. A la derecha de esta sala se abre un pórtico que da acceso a tres habitaciones, antesalas o vestidores dos consideradas dormitorios y una tercera distribuidora de otras estancias.

El Mitreo

Otra estancia a destacar es el Mitreo, o lo que es un pequeño templo dedciado a Mitra el dios de la luz solar. Su ubicación era siempre en construcciones de tamaño reducido sin ventanas para semejarse a las cuevas primitivas de culto.

La estancia está pida en tres espacios a distinto nivel, derecho e izquierdo más altos y el central más bajo. En la cabecera está el santuario donde seguramente se exponía el dios. Normalmente se representaba por un hombre joven, con los atributos del gorro frigio (símbolo de la libertad) y un puñal con el que da muerte al toro, cuya sangre da la vida eterna.

Todas estas estancias está relacionada con la milicia por lo que al tenerla la villa podría ser su morador un militar.

El mosaico nilótico.

Es el más famoso, de inspiración egipcia, en su fondo central se exhiben persos personajes relacionados con el repertorio nilótico, dos ibis, el Dios Río, un hipopótamo, y las luchas en los ábsides de los pigmeos y las grullas. Este mosaico está su original en el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba, donde se llevo tras su excavación.

La parte musulmana del siglo X.

Solo es visible la parte de los enterramientos orientados al este y que están en la parte norte del yacimiento, nada más acceder a él.

Epílogo

Por la arquitectura, materiales extensión y mosaicos, se interpreta que era la vivienda de una familia, de la minoría dominante, económicamente fuerte, que quiso añadir a la vivienda rural el confort de la urbana. Pero como siempre las interrogantes estaban ahí. ¿Y la construcción que está debajo, datada en otros siglos anteriores? La verdad es que es complicado asumir, de igual manera que las distancias astronómicas, el paso de muchos siglos por unos restos, y comprender de una tacada todo lo que encierran.

El entusiasmo del joven guía, su vehemencia en la interpretación no disimulaba, por otro lado la frustración de las carencias y el futuro incierto del yacimiento. Nos recordó la visita a la Villa romana del Ruedo, en Almedinilla y la pasión que le pone Nacho en la explicación y sus teorías del magnetismo y la concentración de escarabajos. Hacer notar que, en esa fecha tenía previsto una asociación cultural de jóvenes de Puente Genil, a la que pertenecía nuestro joven guía, la actuación del polifacético Leo Bassi, y este, el guía, no pudo estar presente en la recepción por atender nuestra visita.

La única verdad es la riqueza que encierra el subsuelo de nuestra tierra, con yacimientos en los sitios más inverosímiles. Todo lo demás se puede imaginar en el ánimo de comprender un importante periodo de nuestra tierra. Evidentemente desde el plano más profano posible. En suma una visita muy interesante a pocos kilómetros de nuestra ciudad, que merece la pena hacer.

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Fotos y Vídeos del autor.
Bibliografía del folleto de la visita