miércoles, 21 de octubre de 2009

CALLE ALMONAS SIGLO XIX


 Calle Almonas

Calle Almonas.

Durante la primera mitad del siglo XIX, había una importante industria en nuestra ciudad, ésta era la fabricación de jabones. Ésta actividad se llamaba Almonas, que viene del árabe. No solamente se elaboraban y vendían en estos comercios jabón, también se vendía vinagre y aceite. Una de las calles de nuestra ciudad, en la que existían más establecimientos de este producto, era la actual calle Gutiérrez de los Ríos, llamada antes Almonas, por la cantidad de industrias del ramo. Había como curiosidad una almona de paso que salía a la calle Huerto de San Andrés.

Normalmente este tipo de industria estaba ubicada en pequeñas casas que, con una cocina y un patio, dónde se instalaban las calderas de cobre y las artesas de madera, así como los útiles de fabricación, y un portal para la tienda, no requería de más instalaciones. En estanterías en las paredes exponían los diferentes tipos de jabones que fabricaban, el duro en barras, para la ropa y el blando para los platos en su barreño. Las tinajas para el vinagre y la zafra para el aceite, y en el mostrador la balanza y medidas para el aceite y vinagre.

Mujer haciendo jabón

Mujer haciendo jabón.

Casi toda la familia trabajaba en el establecimiento, cada uno en su parcela, incluso la chiquillería trabajaba también, recorriendo casas y acarreando la ceniza, ya que este era uno de los ingredientes principales. El propietario, normalmente el hombre, se desplazaba a la provincia, a las ciudades olivareras por excelencia para, adquirir in situ por los distintos molinos los turbios o la borra, otros de los componentes para la fabricación de esos jabones. Estos productos, por lo natural de sus formulas servían para todo uso, ya que la carencia de sustancias dañinas o químicas, lo permitían. En aquellos tiempos aún no estaban introducidos los jabones de tocador, y las ventas de los que nos ocupan, daban para todas las almonas de la calle.

A primera hora de la mañana, las amas de casa salían para hacer la despensa, e incluso se generaban algunas colas en estos establecimientos, ya que la mujer que no tenía que comprar dos cuartos de jabón blando para los platos, o un cuarterón de duro para la ropa, siempre tenía que adquirir un cuartillo de aceite o un real de vinagre.


Máquina Jabón

Caldera para hacer jabón.

Los jabones de las almonas cordobesas estaban muy acreditados en el país, se daba la circunstancia que venían de otros lugares de España, comerciantes con otros productos, los vendían aquí y se marchaban con el cargamento de jabón para su lugar de origen.

Circuló una historia de un industrial de una almona, que parece ser tenía una considerable fortuna en la casa, en ella vivía solo con un muchacho que se había traído del pueblo para ayudarle cuando la edad le estaba causando problemas. Cierto día murió de repente y el chico no comunicó su muerte hasta no haber encontrado los dineros, no sin antes haber agujereado la casa hasta dar con ellos. La riqueza y el despegue comercial que tuvo a posteriori el joven en los diversos negocios en los que se metió, se la achacaban a la historia del tesoro del viejo jabonero.

D. Teodomiro Ramírez de Arellano dice en su obra Paseos por Córdoba, de la calle:

“La calle de Almonas baja desde el Realejo hasta la plazuela de la Almagra. Es una de las más largas y con más afluentes de Córdoba. Desde su arranque hasta la esquina de la Rehoyada de Regina pertenece al barrio de San Andrés, y de allí adelante al de San Pedro. El primero de los dos trayectos es triste y sombrío, no así el otro, que es mucho más alegre; ambos son de los sitios más concurridos de la ciudad, particularmente en las primeras horas de la mañana.

Vamos a decir algo de la parte del barrio de San Andrés. En primer lugar encontramos la casa número 64, propia de los herederos del señor don Antonio Gutiérrez de los Ríos, distinguido jurisconsulto cordobés que ha desempeñado cargos de gran importancia en Madrid y que ha representado muchas veces en las Cortes a la provincia de Córdoba, donde falleció en 20 de marzo de 1873. En esta casa, que es muy hermosa, conservan varias pinturas de mérito, entre ellas una Concepción, gran tamaño, de Castillo.”

En el segundo párrafo nos indica D. Teodomiro las razones por las que después y hasta nuestros días la calle se llama así en honor de D. Antonio Gutiérrez de los Ríos. Esta calle y hasta hace pocos años era una de las calles de más comercio de nuestra ciudad, fue paralela a la existencia del Mercado Central de Abastos de la Corredera, una vez éste desapareció, y cambiaron las costumbres por las grandes superficies comerciales y el automóvil, el declive de la calle Almonas (se la siguió llamando así y se lo sigue haciendo) fue definitivo, pero eso da para otra entrada en el blog, que podría ser Almonas siglo XX-XXI.

El RAE dice de la palabra almona (Del ár. hisp. *máwna, y este del ár. clás. ma'ūnah). And. jabonería. 2.-f. Cád. Pesquería o sitio donde se pescan sábalos. 3.- desus. Casa, fábrica o almacén público.

Tacos jabón

Tacos de jabón casero.


Bibliografía: Paseos por Córdoba, RAE y R. Montis. Fotografía de Cordobapedia.

4 comentarios :

Lisístrata dijo...

yo he hecho jabón algunas veces. Cuando quieres te paso la fórmula, es fácil. lo primero ir guardando el aceite q se le cambie a la freidora en botellas para cuando se tenga cantidad adecuada entrar en faena...

el jabón q sale es de muy buena calidad y además ahorra dinerillo q viene genial ahora q estamos en crisis.

saludos con pompas de jabón >;o]

Paco Muñoz dijo...

Lisis que bien, en mi casa lo hacía mi madre y mi tía Rafaela, y sabes que era tan bueno o más que el actual sin tanta química, pero pasame la formula si te parece, nunca está de más.

Anónimo dijo...

Esa calle la he correteado yo de chica, que "pa eso nací en San Pedro"
Muy trabajado el blog. Tiene solera.

Saludos, Lola

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias Lola, mi mujer es de Mucho Trigo, trabajé con un amigo en la C/Alcántara y en Fernán Pérez de Oliva, he entrado mucho a casa Rafalito, y a casa Luis, en la Taberna Juramento, casado en San Pedro, he comprado recortes en la confitería California y cambiado tebeos en casa Leal, etc.
Un saludo y nuevamente gracias.