sábado, 24 de octubre de 2009

CALLE TORRIJOS


 Calle Torrijos


La calle Torrijos, discurre desde el cruce de la Judería, y Cardenal Herrero (Antes calle del Perdón), hasta Amador de los Ríos, en su cruce con Cardenal González (hoy Corregidor Luis de la Cerda), en el Triunfo. A ella desemboca la calle Medina y Corella, dedicada al fundador del Monte de Piedad, otro clérigo.

Es posible que el nombre de la calle no diga nada a nadie, o en todo caso a muy poca gente. Puede también que llame la atención que las otras tres calles estén dedicadas a clérigos; Cardenal González (antes), Magistral González Francés (antigua de la Grada Redonda y del Sol), y Cardenal Herrero, como en un intento de proteger con la púrpura el recinto de la Mezquita. Sin embargo ésta está dedicada a un General liberal, D. José María Torrijos y Uriarte (Madrid 20/03/1791, Málaga 11/12/1831).

General Torrijos

Exiliado en Francia por su afiliación liberal, después de muchas vicisitudes, vivió en Inglaterra durante algunos años y luego pasó a Gibraltar, en el ánimo desde allí de encabezar una revolución contra el régimen absolutista y de terror del abominable y aborrecible, Fernando VII.

Fue muchas veces aconsejado de que no pusiera pie en tierras españolas por poner con ello en peligro su vida, y no hizo caso, creído que era el momento para bajar al monarca de su trono. Vicente González Moreno, Gobernador de Málaga, le prometió que podría desembarcar en Vélez-Málaga, donde se le unirían más fuerzas, pero le mintió, era una trampa.

Embarcan en el Virgina en Gibraltar y los pilotos se equivocan y confunden la Cala del Moral de Mijas, con la Cala del Moral del Rincón de la Victoria. Allí recalan, pero ya eran perseguidos por un buque de la armada, el Neptuno, que los bombardea. El General con su gente desembarca y se dirige tierra adentro a la Sierra de Mijas y luego, buscando el camino de Málaga, se dirigen al Guadalhorce. Allí son hostigados y acaban en la Alquería, las fuerzas absolutistas habían reunido más efectivos de los pueblos vecinos. Tuvieron varias negociaciones en la que nuevamente fue engañado Torrijos, por lo que en evitación de un derramamiento de sangre, optó por la rendición, en ese momento el General comprendió todo el engaño al que había sido sometido.


 Fusilamiento Torrijos

Fusilamiento del General, de Antonio Gisbert Pérez, 1888 (Museo del Prado)

El día 11 de diciembre de 1831, a las once y media de la mañana, en la playa de San Andrés, una barriada malagueña, fueron fusilados. Esos eran los métodos de Fernando VII, y ese fue el final del General Torrijos y su gente. El cuadro que representa el fusilamiento, pintado por Antonio Gisbert Pérez, en 1888, está expuesto en el Museo del Prado. Espronceda le dedico al General un soneto en su honor. En la plaza de la Merced de la capital malagueña se erigió un obelisco en su recuerdo años después.

La calle que nos ocupa fue dedicada al General Torrijos en 1838, en la fachada del palacio se puso una lápida después de celebrarse unos oficios religiosos.

Esta calle contiene dos importantes edificios, la antigua Casa de Expósitos, Hospital de San Jacinto (Maternidad), hoy tablao flamenco y restaurante, y lo que fue el Hospital de San Sebastián, cuya portada es el único exponente del gótico humanístico andaluz. Entre esa portada y la puerta de entrada al Palacio de Congresos, había abierto en el muro un torno, que es donde depositaban a los niños que abandonaban, para que la Casa Cuna se hiciera cargo de ellos. El otro edificio importante es el Palacio Obispal, que anteriormente fue Alcázar califal.

Un simple recorrido por la calle dedicada al General Torrijos, del barrio de la Mezquita cuya acera izquierda es la fachada oeste del importante y único edificio, desde el Postigo de la Leche hasta el Triunfo.


 Torno Expósitos
Lugar donde se ubicaba el torno

 Hospital San Sebastian

Portada Gótico Humanista del Hospital de San Sebastián.


Las fotografías son de Wikimedia.org

Bibliografía: Wikimedia y T. Ramírez de Arellano.

2 comentarios :

Lisístrata dijo...

Qué raro q la curia cordobesa no haya metido mano para cambiarle el nombre a la calle y ponerle el nombre de otro purpurado y así blindar la mezquita con faldones rojos. O lo mismo si lo han intentado (como han hecho con otras) y no se dejaron seducir en el ayuntamiento por dar demasiado el cante. quién sabe?

Buen apunte de la ciudad.
saludos.

Paco dijo...

Antes de la fecha en que se la dedicaron a Torrijos se llamaba calle del Palacio Episcopal, luego la curia hizo una concesión en este caso. Luego Cardenal González empezaba en el Triunfo, y desde hay al Caño Quebrado le pusieron Corregidor Luis de la Cerda, luego rompieron también la tónica, a saber...