viernes, 4 de diciembre de 2009

PROPIEDADES SAGRADAS.



Manzana

Manzana primera.


Por sana curiosidad, me he entretenido en ennegrecer las parcelas que en el Mapa Catastral de la ciudad, corresponden al peculio de la iglesia y sus órdenes religiosas. Bien fincas dedicadas al culto, a la enseñanza o incluso a la contemplación. Su uso o catalogación catastral es religiosa o cultural. Evidentemente es una pequeña muestra. Siempre me he preguntado si, ésta institución sagrada o sus instituciones allegadas, pagan IBI igual que cualquier hijo de vecino. La cantidad de metros cuadrados dedicados a la religión católica, a colegios concertados -ninguno es absolutamente privado-, conventos, etc. es bastante considerable, y eso que Mendizábal intentó....

La que llamamos manzana primera contiene: unas manchas negras de izquierda a derecha, que son: Iglesia de la Trinidad, al lado la casa del Opus del Colegio Zalima, al centro las Esclavas y San Juan, al otro lado de la esquina de Barroso, otro colegio de la misma institución –creo que este con el principal estaba unido por un paso inferior bajo la calle-, debajo el Buen Pastor con la Iglesia de Jesús Crucificado, arriba a la derecha, La Compañía y los antiguos Maristas, debajo Santa Victoria, más abajo Santa Ana, con el Huerto que está circundado, con Alta de Santa Ana y Cuesta de Peramato, y que su venta al ayuntamiento para el mirador turístico, iba a dejar según los abogados de pobres, a las carmelitas... "descalzas del todo", sin el sustento diario vegetal que les genera el huerto. Debajo parte de la Encarnacion y una esquinita de la Ermita del Caballero de Gracia.


Manzana uno

Manzana segunda.


En la siguiente manzana tenemos: del mismo modo de izquierda a derecha y de arriba abajo, Ermita de la Alegría, Colegiata de San Hipólito, San Nicolás, luego la Milagrosa en Gondomar, San Miguel, la pequeñita Ermita de San Zoilo, Capuchinas y las Hermanitas de los Pobres.


Manzana dos

Manzana tercera.

Otra manzana: tenemos a la izquierda Capuchinas y las Hermanitas de los Pobres, el Cister en Ambrosio de Morales, San Pablo, y arriba Santa Marta que ya vendió su huerto, que ahora es el hotel, al que accedían por un paso subterráneo debajo de la calleja de Santa Marta. A la derecha San Andrés.


Manzana tres

Manzana cuarta.


Y la última: Los Dolores, Capuchinos, Santa Isabel y parte de Santa Marina, San Agustín y Jesús Nazareno.

Una simple muestra, dejando a un lado el sector este, sur y norte de la ciudad, que no trata de ser una tesis, sólo tratar de provocar una reflexión en el lector.

Por poner un ejemplo de lo que falta:

Al sur; Mezquita, Palacio Obispal, San Pelagio, San Basilio, Parroquias del Campo de la Verdad y Sector Sur…

En el este; San Pedro, Las Francesas, Santa Gema, Santiago, el Carmen, la Magdalena, Salesianos, Padres de Gracia, Cañero, Levante, San Antonio, San Rafael, San Lorenzo…

Al norte; Lamilagrosa en Torres Cabrera, La Salle, San Cayetano, Los Mártires, Casa de Cursillos, Barrio del Naranjo, Molinillo Sansueña, Castillo del Maimón, etc. etc. Ah, y no están metidas las propiedades de la entidad bancaria, que quieras que no, son del mismo color purpura.

Todas estas fincas urbanas están reflejadas en el Mapa Catastral de la ciudad que, aunque tiene algunos fallos de no estar al día, tiene reflejados los metros de suelo de cada propiedad, los construidos y su uso. Sumándolos todos, se puede ver que enorme porcentaje arroja sobre el total urbano, e inclusive se podría valorar, en el caso de que no lo satisfagan o que tengan alguna prebenda especial, ¿cuánto dejaría de ingresar el erario público por este concepto?

Son simples referencias que seguro saldrían muchas más. Si el ayuntamiento no percibe por esas propiedades el impuesto de Bienes Inmuebles, habría que preguntarse ¿Por qué?

Por eso no entiendo ¿cómo es posible que continuamente la institución muerda la mano que le da de comer? y estén continuamente exigiendo, y lo que es más grave, tratando de legislar en lugar de preocuparse por las almas de sus fieles. Osio trató de separar los poderes en su momento, pero parece que sus actuales descendientes no lo entienden.

Otro asunto económico: ¿Cuánto nos va a costar a los ciudadanos, de nuestros impuestos, la proyectada visita del Papa? No niego que visite este país y se reúna con sus acólitos claro, está en su derecho, pero con su dinero, no con el de los ciudadanos. Desde luego esto no deja de ser otro "peloteo" del gobierno. Para que luego el Nuncio haga chistes con el color de la ropa de la Vicepresidenta, que le hizo más reverencias a éste, que Piqué a Bush.

Le está preparando el socialismo al Sr. Rouco una jubilación apoteósica, a lo mejor no tan económicamente saludable como la del antiguo director de Cajasur, pero celestialmente divina, aunque a pesar de ello no consiguen que se callen.

¡¡País!!