sábado, 3 de abril de 2010

CAPILLA MUDÉJAR DE SAN BARTOLOMÉ


Detalle del Pórtico.

De pequeño, cuando el Museo Taurino era una enorme casa de vecinos y el Zoco también; cuando la plazuela de las Bulas era una plazuela viva, con habitantes autóctonos, con niños que jugaban en ella, y parejas que se enamoraban; cuando la actual Facultad de Filosofía y Letras era el Hospital de Agudos, que fundó en su momento el Cardenal Salazar; cuando al pasar por la calle Averroes lo único que veías era, una reja en una austera gótica puerta, un empedrado patio, al fondo otra reja con un altar posiblemente el de la iglesia, a la izquierda una pared culminada por merlones, a la derecha al fondo una puertecilla que llevaba a lugares desconocidos por una escalera de caracol, y un atrio a la derecha con dos escalones para subir a una desvencijada puerta, y lo más llamativo, porque estaba en primer plano, era una palmera cuya base, sus raíces, estaban dentro de un abombado enrejado de chino.

Rincón y detalle de los escudos heráldicos de la Orden de Banda.

Así, año tras año nunca tenías más posibilidad que imaginarte cosas. Luego piensas, ¿si lo hubiera sabido cuando vivía mi tío abuelo Antonio “el cojo”, que era el maestro de obras del Hospital, yo hubiera podido satisfacer mi curiosidad de niño, recorriendo esos lugares, a los que también se accede desde dentro del Hospital? perdón, ahora Facultad. Pues bien, como regalo de onomástica, de víspera primero, he tenido la oportunidad de disfrutar de la visita del recinto dos días seguidos. Primero las vísperas el día uno con unos primos de las Islas Afortunadas, mitad y mitad oriundos -porque ella es cordobesa-, y segundo el día dos con Conchi.

Ventana y detalle de los rincones de la bóveda.

Como digo en un principio, un patio, a la derecha un atrio con una pila de agua “bendita”, y una portada de arco apuntado, decorado con dientes de sierra. Con ménsulas aparentemente islámicas, y dos columnas que sostienen un elegante tejaroz, amén de una serie de modillones de rollos que lo apuntalan. Luego un pórtico sostenido por tres arcos sujetos por columnas, y una vez dentro vemos un alfiz profusamente decorado en yesería.

Acceso desde la capilla y escalera de caracol.

Dos bóvedas de crucería gótica, con elementos vegetales en sus claves y el clásico espinazo gótico de dientes de sierra. Luego la inmensa decoración de yesería y azulejería, con un suelo también de azulejos y ladrillo. Parece según los entendidos que bajomedieval. El zócalo ha sufrido muchas restauraciones anteriores. La yesería es el elemento principal de todo el recinto, tipo vegetal y geométrico, epigráfico y heráldico, correspondientes los escudos a la Orden de la Banda que creó Alfonso IX. Y en la epigrafía: cúfica y nasjí -que como podrán imaginar, pues si imaginan lo contrario lo hacen mal, me baso en textos de expertos-, y en uno de sus textos dice: “La eternidad para Ala, la gloria para Alá”. Lo que demuestra que, o se la metían floja los alarifes a los jefes como se dice vulgarmente, o la tolerancia no estaba tan deteriorada como en nuestros días, de peleas por un quítame ese rezo, por decir algo. Teniendo en cuenta la intransigencia de unos y la cabezonería de otros.

Azulejo del zócalo.

El presbiterio se diferencia por un pequeño escalón, a cuya izquierda se abre una puerta que da acceso a la capilla del patio, no sin antes pasar por la estancia que comunica con la Facultad y la escalera de caracol que suponemos accede a la espadaña. En lo que se supone el altar existe una hornacina que ahora está ocupada por un capitel. Documentos señalan que la capilla estuvo dedicada a Santiago y luego fue funeraria, anexa a San Bartolomé donde fue enterrado el Señor Gómez Fernández en 1475. Existe una lápida que dice: “Señor Diego Francisco de Orellana capellán perpetuo de la Santa Iglesia Catedral (antes mezquita) y de sus parientes A D 1677”, por lo que se deduce que siguió el enterramiento posterior.

Presbiterio y frescos.

Fuera ya las de las elucubraciones históricas-funerarias-religiosas-arquitectónicas, que corresponderían a los expertos no a los aficionados mediocres, y en un lenguaje coloquial y de calle, decir que es un acierto su rehabilitación y apertura, merece la pena verla y extasiarse aunque sea un solo momento en su contemplación. El marco externo del barrio le acompaña y la riqueza ornamental interior la rubrica. Cualquier rincón de la misma es digno de atención. Hay que procurar un momento que la afluencia turística no sea masiva, pues solo podrán ver el paraguas del guía y las cabezas de los “franceses”(1). Un día entre semana buscando la hora adecuada se podrá disfrutar del monumento.

Pared y zócalo.

Merece la pena como digo disfrutar del lugar y sobre todo felicitar a quien proceda por el acierto de su apertura, o puesta en valor que es más “fisno”. Su horario es de 10,30 a 13,30 h. en todo tiempo, y por la tarde de 15,30 a 18,30 en invierno y 17,30 a 20,30 h. en el estío. Ah, se me olvidaba, las fotografías sin flash, subiendo la sensibilidad y con un templado pulso es mucho mejor y no se daña nada.

Espadaña.

Decía D. Teodomiro Ramírez de Arellano en sus Paseos por Córdoba, en el paseo de la Catedral (antes Mezquita) de la Ermita:

"La ermita de San Bartolomé

Cuando la fundación se le labró una capilla cerca de la ermita de San Bartolomé el Viejo, con dos altares, uno dedicado a un Santo Cristo y el otro a la Concepción, a la que formaron hermandad. También se instituyó una congregación de hermanos y hermanas, hace muchos años extinguida. Pero a poco, en 1707, se le agregó la expresada ermita, establecida poco después de la conquista en la que fue mezquita particular de Almanzor, la que ha sufrido muchas reformas, salvándose, sin embargo, gran parte de sus bellísimos arabescos, si bien embadurnados por multitud de capas de cal en los innumerables enjalbegos que le habían hecho.

El erudito cordobés don Luis María Ramírez de las Casas-Deza dice que la bóveda de esta iglesia es posterior a la conquista, por su parecido a otras de dicha época. Otros escritores difieren tambien, defendiendo ser todo fabricado imperando los árabes, mientras algunos dicen ser mudéjar. Pero debemos estar con los primeros si es cierto, como dicen Sánchez Feria y Bravo, que en 1766 existía sobre el arco de entrada una inscripción que tradujo el embajador de Marruecos Sidi Hamet el Gacel en los siguientes términos: En el nombre de Dios todopoderoso labraron esta mezquita para su adoración y de su profeta Mahomad, el Wacir Muhamad Almanzor y de su muger Fátima, en la Egira (366 año 976). Alabado sea Dios.

Los aliceres que cubren el zócalo son en parte más modernos, pero en ellos se ven pedazos que no dejan duda pertenecer al tiempo de los árabes. Lo mismo sucede con el exterior; semeja un torreón y en él se ven colocados los sillares, dos tendidos y uno de canto, como era costumbre en aquéllos. Delante de la iglesia hay una arcada con una columna en el centro, cuyo capitel visigótico da a entender sirvió en otro sitio. El arco de entrada es de lo más lindo que hay en Córdoba, y es lástima grande que la Comisión de Monumentos, auxiliada por la Diputación Provincial, no trate de restaurar un monumento que indudablemente visitarían cuantos amantes de las bellas artes y de las glorias patrias viniesen a Córdoba, salvándola a la vez de su segura desaparición, pues para nosotros es rarísimo el que aún exista en el deplorable estado en que la vemos."

Otras fotos

Lápida conmemorativa de la reparación de 1953.

Nuestro amigo Harazen menciona en uno de los comentarios lo siguiente referente a esta lápida conmemorativa:

"una cosilla en referencia al tema de la propiedad del edificio, del que yo no tengo ni pajolera idea, salvo lo que leí en la placa de mármol que existe en el atrio justo entrando a la derecha. Se trata de una "graciosa" imitación de las medievales que encontramos en algunos lugares de la ciudad, pero que está dedicada a honorificar a un prócer franquista:

SIENDO JOAQUIN GISBERT PRESIDENTE DE LA EXCMA DIPUTACIÓN E POR SU SECCION DE ARQUITECTURA RESTAURO LA FABRICA E DEMAS DE ESTA CAPILLA DE SU PROPIEDAD EN EL AÑO DE GRACIA DE MCMLIII"


Retablo barroco sin imágenes.


Un detalle del pórtico del atrio.

Detalle del escalón del presbiterio.

Contrahuella del escalón del presbiterio, que tenía treinta y cinco azulejos nazaríes que durante la reparación de 1933 fueron encontrados, con escenas de caza, músicos y juglares, animales reales y fantásticos, que están depositados en el Museo Arqueológico y Etnológico Provincial, e interpretados como alegorías de los sentidos.




Vídeo de fotos de la Capilla.


Vídeo del interior




(1)Siempre han sido para los habitantes del barrio todos los turistas franceses. y además supongo ahora que del Inserso galo de su tiempo, ya que todos eran de la tercera edad, asustándonos de pensar que no había jóvenes tras los pirineos.

12 comentarios :

Manolo Trujillo dijo...

Hace algunos años tuve la suerte de ver la capilla, porque nos abrió la conserje, y desde entonces no podái entender como esa joya estaba oculta.
A ver cuantos años queda también para que restauren y abran Santa Clara, que esta no la he visto pero debe ser otra gran joya oculta.

Paco Muñoz dijo...

Afortunado tu Manolo, pero fíjate lo que dice D. Teodomiro en 1873 hace más de un siglo, referido al abandono ancestral para las cosas en esta ciudad. Y digo más, aún a mi pesar, creo que si la Mezquita, en lugar de haberse apropiado del monumento la Iglesia Católica, hubiera sido estado su protector seguro que no existiría. Como Medina Azahara. Los cortés no quita lo valiente.

Lisístrata dijo...

No sabía de la existencia de este edificio. La escalera de caracol me ha encantado. Además muy buena la foto, todas en general, pero quizá esta dada mi predilección por ese rinconcillo me parece la mejor.

saludos

Lisístrata dijo...

supongo q lo de no conservar los monumentos y edificios es porque aún quedan muchos políticos analfabetos (deberían de pedirle unos estudios mínimos para ejercer como tales) o especuladores y ladrones de lo público sin escrúpulos, a la orden del día en todos los periódicos, (prueba de honradez q deberían pasar tb antes de ejercer) y no sé si alguien me despellejará, pero si la iglesia desaparece de córdoba y de cualquier lugar y para ello se han de caer los edificios de los q se ha apropiado casi por la cara, pues ¡sea! (vaale, soy mu bruta, pero creo q la compensación sería enorme, nos quedaríamos en las glorias jejeje) >:0P

Paco Muñoz dijo...

Gracias Lisis, ya sabes que las fotografías no tienen copyright por lo tanto son de todos, A mí también me gusta pues es un rincón con mucho sabor.

No sé cuál es la propiedad de este edificio, que supongo será un anexo de la Facultad. O a lo mejor existe algún título de propiedad de la Iglesia. Es más la reparación no se tampoco a cargo de quien ha ido, en todo caso sea la institución que sea es a cargo del erario público, porque estimo que si es una entidad bancaria tampoco regalan nada, siempre está detrás un interés fiscal. Respecto a las pruebas de honradez cada vez está peor la cosa y luego los honrados que hay y creo son muchos, se difuminan entre tanto “presunto” mangante.

Respecto a caerse o no los edificios yo me conformaría simplemente con que pagaran los impuestos que pagamos todo hijo de vecino y se autofinanciaran con las aportaciones de sus fieles, y el que quiera colegios religiosos que los subvencione pagando la totalidad de los costos. No con tu dinero y con el mío. Pero como estamos hablando de lo que estamos hablando, “eso es más difícil que un camello pase por el ojo de una aguja”.

cris dijo...

que acierto recuperar esta joya arquitectónica. tanto las fotografías como los videos muestran un lugar encantador y muy valioso. diccionario en mano, he entendido muy bien tu reportaje.

Paco Muñoz dijo...

Me alegro que te haya gustado. En persona es mucho mejor. Ayer hablé con un amigo que lo ha conocido antes de la penúltima restauración, y me dijo que está lo fue para el afianzamiento de lo restaurado. Me comentó lo que fue en un tiempo -contemporáneo nuestro, perdón, mío- su uso los accesos interiores, y algunos vericuetos.

Sigo con la curiosidad de saber la distancia de tus lares. El otro día leía con Conchi -el poder ejecutivo mío- tu comentario y pensamos que estarías lejos, pero no te ubiqué. Es una curiosidad.

Si no quieres no lo digas, no hay porque satisfacer las curiosidades de la gente.

Saludos

harazem dijo...

Pues, amigo Paco, tras felicitarte por el reportaje te anoto una cosilla en referencia al tema de la propiedad del edificio, del que yo no tengo ni pajolera idea, salvo lo que leí en la placa de mármol que existe en el atrio justo entrando a la derecha. Se trata de una "graciosa" imitación de las medievales que encontramos en algunos lugares de la ciudad, pero que está dedicada a honorificar a un prócer franquista:

SIENDO JOAQUIN GISBERT PRESIDENTE DE LA EXCMA DIPUTACIÓN E POR SU SECCION DE ARQUITECTURA RESTAURO LA FABRICA E DEMAS DE ESTA CAPILLA DE SU PROPIEDAD EN EL AÑO DE GRACIA DE MCMLIII

Paco Muñoz dijo...

Esa sería la reparación del 53, me lo comentó Antonio Salcedo, un buen amigo. Todo el conjunto era una extensión del recinto de las monjas del Hospital de Agudos, y la Farmacia. Me parece que me dijo que esa fue la rehabilitación, y que la dirigió De la Hoz. Y como la propiedad de la Facultad, entonces Hospital de Agudos y antes de Caridad del Cardenal, se perpetuaría el presidente de la Diputación en la placa, que yo no he visto. Me dijo que la limpieza de la cal, con unos métodos que no eran los actuales, ha podido ser la causa de que se perdieran muchos de los frescos. NO deja de ser una opinión.
Gracias Manuel.

Ben-saprut dijo...

¿¡Desde cuándo está esto abierto al público!? ¡Cuántas veces he pasado por su lado y me he quedado con las ganas de verlo! Sabía de su interior por otros medios, pero nunca he podido verlo por dentro.

Esta joya arquitectónica es, probablemente, la más desconocida de toda Córdoba, y a todo al que le hablas de ella no sabe ni dónde está.

Gracias por tu información, Paco, como siempre certera y auténtica. El próximo fin de semana me voy para allá para poder verlo al fin.

Gracias.

Paco Muñoz dijo...

Ben desde ya en el horario que te pongo, pero te vas para el Campo Santo de los Mártires y entras, por curiosidad a ver el Hotel Casas de la Judería en la Casa de las Pavas, que vas a disfrutar del todo. Maravilloso, por lo menos a mi me gusta una barbaridad.

Ben-saprut dijo...

Ya he visto tu entrada, y es más que atractivo el hotel. Tomo nota. Gracias, Paco.