miércoles, 28 de abril de 2010

LA CIUDAD VIVIDA; "EL INICIO DE LA MODERNIDAD EN CÓRDOBA: LA DESTRUCCIÓN DE MURALLAS Y PUERTAS EN EL SIGLO XIX". José Alberto López. Conf. de Al-Qibla


Portada del vídeo de presentación.

Con una afluencia de público notable, teniendo en cuenta el cambio de ubicación de la conferencia sobre la marcha, otra conferencia a la misma hora, que se suponía de más “alcurnia” y obligada concurrencia de la élite de esta ciudad y un partido de fútbol internacional, todo ello en contra, tuvo lugar ayer día 28 de abril la penúltima de las conferencias del ciclo La Ciudad Vivida, de la Asociación Al-Qibla, con el título “El inicio de la modernidad: La destrucción de murallas y puertas en el siglo XIX”, a cargo del joven biólogo José Alberto López.


Introducción de Manuel Ortas .


Como viene siendo habitual, se inicia el acto por parte de la representación del Ateneo de Córdoba, Manuel Ortas, que explica y justifica el cambio de última hora de lugar de la ubicación de la conferencia. Expone desde una perspectiva muy optimista el desarrollo del ciclo, basado en la multitud de referencias recibidas sobre las conferencias, de muchas y variadas personas. Valora por lo tanto muy positivamente el ciclo y, lanza un guante a la asociación diciéndole que no se debe quedar en esto solamente, que se debe importar el modelo a otros sitios, como institutos, colegios, asociaciones, etc. Y sin más prolegómenos le cede la palabra al presidente de la Asociación Al-Qibla, para que presente al conferenciante.

Jerónimo Sánchez presentando al conferenciante .

Jerónimo Sánchez, en su calidad de presidente de la Asociación Al-Qibla, toma la palabra y en primer lugar agradece a las entidades colaboradoras su demostrada colaboración, recoge el guante que le lanzó Manuel Ortas y deja caer que en Córdoba no sólo hay un patrimonio monumental, sino histórico, natural y cultural. Continúa diciendo que el verdadero protagonista hoy es José Alberto López, que es un biólogo aficionado a la historia, que desarrolla una beca en el Departamento de Biología Celular, Fisiología e Inmunología de la Universidad de Córdoba, y claro podemos preguntarnos:

-¿Éste chico qué hace aquí?

Pero -continúa- es una de las personas con los conocimientos más profundos sobre un tema muy importante, las murallas de Córdoba, que nos ha ido ofreciendo poco a poco, en su extraordinario Blog. Tema del que no tenemos una visión global adecuada. Hoy –dice- nos va a desgranar José Alberto, lo que ha sido la vida y muerte de las murallas. Y abreviando preámbulos le cede la palabra.

Otro momento de la presentación .

José Alberto toma la palabra, y da las gracias a Bodegas Campos y al Ateneo de Córdoba, haciendo hincapié en agradecer a la Asociación Al-Qibla la oportunidad que le ha dado para explicar el desarrollo y fin de las murallas.

Una vista del salón del Refectorio .

Nos traslada al Siglo II a.C., obviando el periodo prerromano de la Colina de los Quemados. Primero habló de la génesis de las murallas. El primer asentamiento romano en el siglo II a.C., luego la ampliación del siglo I a.C. bajando hasta el río y la calle de la Feria por el este, y desde la actual Victoria hasta el río por el oeste. Posterior señaló la ampliación del siglo XIII, la del Alcázar cristiano y la del siglo XIV la del barrio de los Arqueros o Alcázar Viejo.

José Alberto López inicia la conferencia .

Pasamos después a la ciudad de 1850, en la que señala tres grandes escombreras de los restos. Continúa con el grabado de Guedson, en el que artísticamente retrata, porciones del mismo en el plano; la Puerta de Almodóvar; la de Plasencia; la de Osario. Luego sobre el plano de la ciudad sitúa las del Puente; Almodóvar; Gallegos; y Osario. Sevilla y Sacos. Rincón; Colodro; Misericordia; y Plasencia; Andújar; Nueva; Plasencia; Baeza y Martos.

Otro momento de la detallada explicación .

A continuación especificó el estado de la muralla alrededor de 1850, con dibujos sobre el plano de, la Puerta Nueva y la de Baeza, y una torre en las cercanías de la actual Tejares, Gallegos e Hierro. Significó como causas de la degradación, la no utilización como carácter defensivo, control de la salud pública, como herramienta fiscal y la última el urbanismo y la sociedad cordobesa.

Expresiva explicación de José Alberto .

Se preguntó si la muralla era un monumento. Pasó por la exposición de datos sobre el derribo de la Puerta Rincón, todo ello adornado con anécdotas y textos del momento. Citó la Puerta de Almodóvar y de Hierro cuando se abrió esta última, utilizando el Muladar de la Trinidad. Después la apertura de la del Paseo del Gran Capitán. Presentó una fotografía dela de Gallegos en 1865, citando la justificación de su derribo “mezquinas proporciones”, “molestias al público” y “anchura y esbeltez que necesita”.

Durante el animado debate .

Luego nos trasladó a la de Sevilla deteniéndose en su derribo y posterior construcción parándose en la torre adosada que tenía y tiene. Apertura de la calle de Adarve y la del Silencio al exterior en 1868. La abolición de las murallas de la ciudad en la misma fecha. El derribo de las de Plasencia y Baeza, Tejares Colodro y Malmuerta –afortunadamente está no fue derribada-, Mártires (Martos) y los Donceles (Andújar).

Vista de la sala durante el debate .

Hizo una parada en la de Baeza, señalando su belleza sacada de la Web Entretenido, y texto de D. Teodomiro. Luego detalló la de Plasencia, se detuvo en la del Colodro, señalando el incumplimiento de la Comisión de Monumentos de señalar su ubicación con una placa que conmemorara lo que se supone fue la entrada, el inicio de la conquista cristiana. Explico el desarrollo de la Quemada, Escusada o Misericordia, con los movimientos que tuvo la ubicación de la muralla paralelos al crecimiento del Hospital de la Misericordia, posterior Manicomio.

Foto de rigor José Alberto López, Jerónimo Sánchez y Manuel Ortas .

La alineación del Paseo de la Victoria. El derribo del Torreón de los Donceles y Puerta de Andújar. Después se centró en el deterioro de la muralla oriental de la Axerquía. La de Puerta Nueva, señalando el Arco de Triunfo que se instaló para la visita de la reina Isabel II. Se paró en la última gran pérdida, la de la Puerta Osario, que fue propiedad de los monjes del Desierto de Belén. Intento de restauración y demolición en el año cinco del siglo X a petición de los propietarios. Para terminar citó la investigación y debate sobre un grabado de Vernier, el método seguido por eliminación de las puertas conocidas, por fechas del viaje del pintor a Córdoba que elimina otras, y que la incógnita aún está en el aire.

Un plano del refectorio antes de iniciar la conferencia .

Manuel Ortas toma la palabra y se inicia el debate que siempre se sucede posterior a la finalización de la conferencia. Debate al que no puedo catalogar de fluido, por considerar que los debates tienen que ser precisos, de preguntas cortas y concretas, con voluntad aclaratoria de puntos determinados, para no dar imagen de conferencia paralela. Aunque no fuese así concretamente, por conocer a los participantes, para el espectador exterior, puede aparentar un protagonismo personal al margen de lo importante, que es el conferenciante, al que se le resta ser el verdadero protagonista. Es un problema de moderación en el que se debe cortar, cuando el debate va por esos derroteros que, aunque sean ilustrativos, la mayoría de las veces generan el efecto contrario, máxime cuando se entablan mini debates a dos entre los “preguntantes”.

Siempre me viene a la memoria uno después de la presentación de un libro en la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, en la que un “protagonista profesional” se hizo el dueño de la situación que hizo a uno de los autores decir jocosamente:

-¡¡Por favor, nosotros hemos venido aquí a hablar de nuestro libro!!

No llegó, desde luego, a estas latitudes pero en ocasiones tuvo visos de conversación en lugar de petición de aclaración o aporte. Dicho esto, en líneas generales hubo, como siempre, preguntas ampliatorias de los datos aportados, o peticiones de aclaración concretas.

Puede ser significativo que, de un total de una hora y cuatro minutos, dos minutos y medio se consumieron en la introducción de Manuel Ortas, cuatro y quince en la presentación del conferenciante por Jerónimo Sánchez, treinta y seis minutos en el desarrollo de la conferencia, y veintidós en el debate. El debate tuvo siete intervinientes, de los que dos de ellos consumieron más de la mitad del tiempo de todos y ocupó éste el sesenta y uno por ciento del total usado por el conferenciante. Pero esto no es nada anormal, es la tónica habitual que ocurre, no en las conferencias de Al-Qibla, sino en cualquier conferencia.

Una excelente conferencia, bien diseñada, bien expuesta, corta y amena.

Vídeo de la conferencia


Fotos y vídeo de la presentación del autor.

7 comentarios :

Jerónimo Sánchez dijo...

Una magnífica entrada como siempre, Paco... y totalmente ajustada a la realidad.

Manolo Trujillo dijo...

Lamento mucho no haber podido ir a ninguna conferencia, en particular esta última que me parecía muy interesante. Os animo a que sigáis y espero poder asistir a las próximas actividades

Paco Muñoz dijo...

Gracias Jerónimo y Manolo. Y respecto a la dificultad, que tenemos todos para atender a la enorme oferta que tenemos donde acudir, es lógica.

Manolo la del próximo miércoles se presenta muy interesante, sobre la Córdoba del subsuelo.

Eladio Osuna dijo...

Bueno Paco: llegué todo yo modosito a la Candelaria, unos minutos antes de las ocho, después de comprobar via internet sitio y hora, y con ilusión de contactar con algunos de vosotros que solo conozco cibernéticamente.
Ya de entrada me extrañó ver tanto traje y tanto poersonaje. Así que cuando empezo el acto, pues resultó que era el de ABC.
Como uno es de por si educado y modosito, pues eso que cambié murallas por ladrillo.
Protesto. Además de que después, cuando en casa buscaba por internet ver dónde me había equivocado, encima tuve que aguantar la guasa de mi familia.
Otra vez será.

Paco dijo...

Eso le pasa a cualquiera, yo llegue y pregunté cuando aún no había empezado y me fui para el otro sitio.

Pero peor es ir a un entierro de un tío tuyo, y no ser y darle el pésame a una tía (la viuda,) que tampoco era. Eso si que es de risa.

Anónimo dijo...

Interesantísima, como siempre, la conferencia. No por conocida la evolución del derribo de las murallas y puertas, la cara se me vuelve a quedar desencajada tras ver el vídeo. Es cierto que, según la mentalidad de la época, las ciudades más emprendedoras del momento las destruyeron para abrazar la modernidad, pero el caso cordobés creo que es particular -como casi siempre-. Al final nos quedamos sin modernidad... y sin patrimonio.

Frecuentemente me 'dan en la cara' con el caso cacereño, cuya buena parte de su cerca aún se conserva. Pero no entienden -o no quieren entender- que el milagro de su conservación no tiene que ver nada con el interés histórico-artístico de las mismas 'per se', sino precisamente por el escaso empuje de su actividad como ciudad durante el siglo XIX y XX, petrificándose -pocas veces mejor dicho- la ciudad heredada hasta el presente. Afortunadamente, por supuesto.

Como siempre, Córdoba tan especial.

PD. Por cierto, muy bueno el joven biólogo... ¿Cómo se llama? Sí, sí,lo tengo en la punta de la lengua... Para ser biólogo mucho le gustan las Puertas.

Alfonso Sáez

Paco Muñoz dijo...

O sea Alfonso, lo que quieres decir es que el joven biólogo, al que tanto le gustan las puertas debía haber sido carpintero, pues no, ya has visto el violín de Ingres que tiene. Muy interesante.