sábado, 19 de junio de 2010

TOUR FOTOGRÁFICO SERRANO


"Como te ves, yo me vi...."

Mañana del día de la “tomatina” flamenca, amanece fresca, nublada, presagiando tragedia climatológica. Pero no, a medida que el día va avanzando el frescor de la mañana y las nubes desaparecen y llegamos a los treinta grados centígrados. Aunque hizo un tiempo agradable porque corría un airecillo suave que contrarrestaba el sol que de vez en cuando ocultaba alguna retrasada nube.

Paco en el ejercicio artístico de su misión.

Me llama mi amigo Paco Madrigal, un excepcional profesional de la fotografía, preocupado por mis salidas en solitario, y el peligro que entrañan, cuestión que me enorgullece. Decidimos hacer un recorrido para que él haga unas tomas en HDR, imágenes de alto rango dinámico, en inglés (High dynamic range) que en líneas generales es como conseguir que las zonas más oscuras y más claras de una fotografía, se puedan representar unidas en el mismo trabajo fotográfico, este rango puede ser desde la luz solar hasta la débil luz de una estrella, método del que es un experto.

Fuente de la ladera del Cerro del Cobre.

El recorrido empieza en la Torre de las Siete Esquinas, luego en el Torreón del Beato, y acabamos en las Ermitas. Por ser sábado el camino está con bastante tráfico de ciclistas, afición que envidio sanamente, por considerar el esfuerzo que significa subir con una bicicleta por esos lugares. O bajar pues se “tiró” el grupo desde la torre hasta la carretera, de una forma suicida, ya que en uno de los tramos el bestial desnivel hace una curva cerrada que, si no la tomas bien acabas directamente en la carretera. Lástima que ya estábamos en retirada nosotros, pues hubiera sido espectacular filmar la bajada de los ciclistas.

¿Peña Mellaria?

Luego la Torre del Beato, dónde buscó Paco emplazamientos para fotografiar la misma con ese método de calidad, disparando una ráfaga de fotografías a diferentes tiempos de exposición para luego después unirlos en una obra de arte. Siempre procurando cumplir todos los preceptos reglamentarios –no escritos- de respeto a la naturaleza y los escritos de las normas de tráfico –no dejar el vehículo en cualquier sitio, por ejemplo-. De allí a las “casitas blancas como palomas…” de Fernández Grilo, Las Ermitas, no sin antes cruzarnos con un conductor algo torpe con vehículo reluciente, es decir nuevo, nada más pasado Piquín, que nos obligó a pegarnos a la bionda y a plegar el retrovisor, pues la carretera no era lo suficiente ancha para él. “Desde aquí a Piquín/ hay mucho jaral,/ si no viene el guardia habrá buen jornal…”

El sillón del Obispo roto

Como había pasado el tiempo de entrada libre al Desierto de Belén, hubo que “contribuir económicamente al mantenimiento del lugar”, con derecho a beber agua fresca en los botijos de la entrada, aunque lo cierto es que la bebida se puede efectuar gratis. Justo es decir que la obra de misericordia corporal de, “dar de beber al sediento” allí se cumple. E inclusive la espiritual de “enseñar al que no sabe”, pues a mi pregunta sobre si en alguno de los textos internos se mencionaba el emplazamiento del desaparecido Monasterio de Peña Melaria, no dudó el preguntado, en señalar con el dedo su opinión geográfica.

Los cantos rodados distraen la contemplación de la espiritualidad vertical del ciprés señalando al cielo

Estaba ya acabada la exposición “Desiertos o las profundas cavernas del sentido”, compuesta de varias instalaciones, pinturas y esculturas e inspirada en el místico San Juan de la Cruz, del artista José Márquez, que pudimos contemplar ya con las obras en retirada. La que más nos llamó la atención es la que, en el monolito que contiene el “cómo te ves yo me vi..” lo llena de espejos, que son los artilugios que permiten vernos tal cual somos físicamente, porque otros recónditos rincones del ser humano, como pueden ser los del “alma”, son más difíciles de visualizar. Pero original lo es.

“La cruz muy alta, para llegar al cielo, cuan poco falta”

Un sillón del Obispo roto en su respaldar, con parte del símbolo del franquismo, del Vítor, pues no es completamente el mismo. Un consejo fotográfico de Paco para la toma, “alta está la cumbre/ la cruz muy alta,/ para llegar al cielo/ cuan poco falta”. Y peligrosa curiosidad del grafiti vegetal de una chumbera en el precipicio, en la que están: Julia, Opahk, Yhbyha, Poma lo que sea, Tahr, Javi y Pette. No tengo en mi juego los caracteres rusos del equivalente a la X, a la F, o la R inversa que es un sonido como la "ya", españolas, por eso no los puedo poner.

Grafitis vegetales de altura

Hay que tener valor para perpetuarse en un hoja de chumbera al filo de un barranco. Pero el amor no tiene fronteras y es ciego. De allí salimos a puerta cerrada. Aconsejamos no llamar a la puerta a unos tardíos visitantes y decidimos bajar por el Lagar de la Cruz, llegando al valle del Guadalquivir a las dos de la tarde aproximadamente.

Fotos del autor, copiada la ubicación de estas de Paco Madrigal.

ÁLBUM FOTOGRÁFICO DE PACO MADRIGAL

Paco Madrigal ha tenido la gentileza de remitirme una serie de fotografías que realizó durante el paseo. Como para muestra basta un botón, ponemos estas del extenso reportaje que hizo. Interesante y artísticas panorámicas.


Las Ermitas.


Hacia el sur.


La Torre de las Siete Esquinas.


La Torre del Beato.


Desde la Torre de las Siete Esquinas.

13 comentarios :

Lisístrata dijo...

El camino siempre se disfruta más cuando es compartido entre amigos

Un abrazo desde aquí a los dos.

Paco Muñoz dijo...

Muy poético y muy real Lisis, muchas gracias.

Un saludo.

José Manuel Ben-saprut dijo...

Fotos preciosas. Cuando subes a las ermitas y te das la vuelta y miras todo el valle del río grande y su campiña al fondo, haces irremediablemente la foto, pero cuando luego la ves tienes siempre la sensación de que eso no es lo que tú has visto. Supongo que la profesionalidad y una buena cámara cambiaría el tono.

Tranquilo me quedo, Paco, viéndote con buena compañía. Y como dice Lisis, así se disfruta más y mejor.

Francisco Madrigal Aznar dijo...

Muy buena la crónica y descripciones de los distintos lugares visitados.

En compañía de un amigo tan documentado, por fuerza, alcanzas la máxima inspiración para hacer "afotos".

Saludos.

ben dijo...

Lo siento Paco,esta vez no lo lograstes,tus fotos son las caracte
risticas de cualquier turista que
se acerque a ese lugar.Pero ahí,en
esa ermita hay más cosas,más profun
didad.Quizas te faltó ver todo lo
que hay en ese solar,te lo aconsejo
que lo hagas.Son varias las ermitas
que hay(casitas),cada una en un lugar distinto,con sus rincones.Me
parece recordar que hay un día de
cada mes que se pueden visitar todas.Merece la pena verlas y los lugares asentadas y fijarte en la
flora,mejor en primavera.No pararás
de hacer fotos,te lo aseguro.Hay un
rincón en especial,detrás de la pri
mera ermita,según entras ,que tiene
un pequeño jardin precioso,sorpren
dente,quien lo cuide es de una enorme sensibilidad.
Las fotos de tu amigo,ya se notan
de un profesional,me encanta ver
los segundos y terceros planos,al
horizonte,más bien son de oleos.
..."ben"

Paco Muñoz dijo...

José Manuel, el profesional de Paco Madrigal hizo una buena colección. Desde allí se ve perfectamente el trasero de tu barrio, que dicho sea de paso nos llamó la atención un enorme charco delante de una construcción nueva.(¿?)

Paco Muñoz dijo...

Gracias Paco Madrigal, pero como dice el amigo Ben no íbamos con mucho tiempo, y él conocedor del lugar, ya ves lo que dice, que hay que mirar detrás y dentro y escoger la fecha adecuada, y salirse del circuito turístico exterior.

Ben: llevas toda la razón llevo muchos años subiendo a esa casa, desde que lo que es hoy la sede de Los Amigos de las Ermitas era un molino de aceite, y el reguero del alpechín llegaba casi hasta el Patriarca cuando funcionaba. Ya hace años ya. Y nunca dejas de sorprenderte. Tengo cientos de fotografías de ese sitio y un día me pasó un detalle, que si no es por lo laico que pretende ser uno, es para mosquearse lo que me salió en una fotografía. Ha habido veces que parecía que estabas en Tenerife, un manto enorme de nubes; otra nevado, y la flora como dices de lo más variopinto, de la que también tengo cosas, pero evidentemente el resultado en plan Werlisa.

Se ve que conoces el sitio bien. Muchas gracias.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Pues sí,Paco,conozco bien el lugar.
Hubo una época en que un grupo de
chicos,casi todos de por donde tu
vivias,la catedral,que nos dió
por ir andando hasta la Ermita,cada
domingo y oir misa en su pequeña
iglesia,con algún que otro lugare-
ño,pocos,aquellas imagenes son im
borrables.Lo curioso es que todo
ese grupo de chicos salieron de Cór
doba,haciaMadrid,Barcelona,Alemania,Francia,Canada....Jó que juventud aquella.Hoy día unos han vuelto de
finitivamente,otros vienen mucho y
otros menos...
Como tú dices había el molino de
aceite,con sus residuos...
Lo que digo es de los primeros años
de los 60...."ben"

Paco Muñoz dijo...

Eres un pozo sin fondo Ben, tienes una memoria privilegiada y conoces una barbaridad de está ciudad. Me alegro mucho.

Un saludo.

Lansky dijo...

Bueno, ya tengo dos corresponsales cordobeses internáuticos, Harazem, que es muy urbanícola, y tú mucho más asilvestrado (como yo). Muy interesante recorrido y fotos.

Un saludo

Paco Muñoz dijo...

Harazen es de los buenos. Ahora está por tierras del alto Portugal, Oporto, etc. Somos muy amigos y te comentamos en muchas ocasiones.

Un saludo

Talbanés dijo...

Que bonitas fotografías Paco, cuando estuve por primera vez en las Ermitas quedé asombrado de la paz y la tranquilidad que se respiraba allí. Tenemos una sierra que es maravillosa, sin embargo yo me pregunto... ¿para cuándo se creará una infraestructura de caminos bien adecentados, señalizados y en condiciones que unan la ciudad con su sierra y facilitar así que los cordobeses disfruten más y mejor de su sierra?. Un saludo pare.

Paco Muñoz dijo...

Llevas razón, hubo un momento que se arregló ese camino se señalizó y se dejó. El problema es el mantenimiento de las cosas, se hace la fotografía de la inauguración y si te he visto no me acuerdo, hay que tener en cuenta que el vandalismo destroza más que la propia naturaleza, pero...