lunes, 12 de julio de 2010

ANTIGUA FACTORÍA DE LA "CÓRDOBA COPPER COMPANY LTD." DE CERRO MURIANO.


Vista desde el Cerro de la Coja

El domingo día 11 de julio del corriente año 2010, decidimos Conchi y yo visitar la zona minera de Cerro Muriano, la antigua factoría, ya lo habíamos hecho en otra ocasión también en un recorrido dominguero de senderismo. En esta ocasión era con ánimo de fotografiar extensamente la zona, visitar el Museo del Cobre pero lamentablemente estaba cerrado a la hora de nuestra visita, en hora que evitaba los rigores del verano. Sí, por el contrario, andurreamos bastante por las ruinas de la factoría del tratamiento del mineral o fundiciones que, según diversos autores, se ubican habitualmente en lugares, colinas o vertientes, que estén bien expuestas a los vientos dominantes y cerca de ellas se encuentre una fuente o arroyo. En el libro, “Les mines de la Péninsule Ibérique dans l’Antiquité romaine”, Collection de l’Ecole française de Rome 127, Roma 1990 se detalla la lista de las minas explotadas durante la República romana y después en el Imperio y, en uno de sus mapas, el 3, el reparto de las fundiciones romanas de Sierra Morena.

Montaña de escorias.

Estas ruinas las conocí en los años sesenta, con motivo de una estancia de un par de días en la zona con Julio Galisteo, un amigo de mi padre y el jefe del taller donde estaba trabajando y otros compañeros. No se me podrá olvidar cuando subimos a Torreárboles por la vía más corta, es decir “trochando” por un tupido jaral, no por el camino habilitado, cruzando los terrenos de Villa Alicia. En el transcurso del recorrido Julio empezó a gritar desesperadamente diciendo que le había mordido una víbora, cuando llegamos a su altura se estaba sujetando el pie por el tobillo “y cuando teníamos preparada la navaja y el torniquete”-no es cierto, pero queda muy bien-, afortunadamente, comprobamos que había pisado la morada de una avispa terrera y le había dejado su única marca. Nos costó trabajo tranquilizarlo, y convencerlo de que no era una mordedura de serpiente, sino un aguijón minúsculo pero muy doloroso. El susto desde luego se lo llevó y bien grande.


Un pasillo.

Luego Torreárboles ha sido paseo habitual muchos fines de semana, solo y acompañado. Un día, estaba sentado en el vértice geodésico de esa altura, la mayor de las cercanas a Córdoba ciudad, disfrutando de un panorama inmenso y hermoso, con el trípode haciendo una fotografía para luego montarla en 360 º, se aproximó un parapente a motor que venía de la zona de la Ermitas, cuando llegó a la altura del cortado donde yo estaba, a unos tres o cuatro metros, nos saludamos, unos buenos días cumpliendo con las más elementales normas de la cortesía campera, a 650 metros sobre el nivel del mar, a las siete de la mañana, en el punto más alto del término municipal, un artilugio volador y yo en tierra firme, él siguió su camino aéreo enfilando hacía abajo a Salmerón, después de decirnos hasta luego. De tebeo.


Arcos derruidos.

Volvemos a la zona de la antigua factoría de tratamiento del mineral de la Córdoba Copper Company Ltd, un paraje de pinos y un olor a resina intensos, la temperatura aceptable. Como en primer lugar accedimos por arriba, lo primero que nos llamó la atención fue lo que estimamos un trozo de calzada posiblemente romana, digo estimamos porque nuestros conocimientos arqueológicos no llegan más allá de la estimación profana. Nos maravillamos de lo extenso del lugar y de la cantidad de personas que podían haber trabajado en su momento allí, y la tristeza que producen siempre las fábricas abandonadas, todas han creado daño en la clase trabajadora. Hasta el apartadero de Cerro Muriano se aprobó por R.O. de 28 de junio de 1901, a solicitud de “Cerro Muriano Mines Ltd.” Creada en 1868, que pasó a denominarse “Córdoba Copper Cº”, operando hasta 1919. Es decir el auge del ferrocarril también estuvo ligado a la industria del cobre, en este tramo, y a la del carbón en el superior.


¿Calzada romana?

Luego bajamos al camino donde está la roca de cuarzo con incrustaciones de cobre, y después subimos al Cerro de la Coja y visitamos el aljibe y los restos romanos. A la vez que disfrutamos de la vista que permitía ver las colas de Navallana y Guadalmellato, y algo más importante, la recuperación de la zona después del gran incendio sufrido hace unos años.


Construcciones.

Sobre la zona minera un panel dice:

“En su Historia Natural, Plinio, escribió que el cobre de Cerro Muriano era conocido entre los antiguos como Des Marianum o Des Cordubenses y que con él se fabricaban Sestercios y Duopondios de extraordinaria calidad, superando incluso a los cobres chipriotas.

Las antiguas montañas de Cerro Muriano poseen una altitud en torno a los 500 mts. Sobre el nivel del mar y se caracterizan por su excepcional red filoniana que se compone de seis filones. Los principales fueron ya sometidos a la explotación desde la prehistoria reciente, aunque de forma extensiva y sistemática durante el imperio Romano y entre los siglos XIX y XX, bajo el monopolio de la Compañía inglesa Cerro Muriano Mines Ltd. Estos filones de N. a S. fueron: Isabel Norte, Calavera, Lorenzo, Excelsior, San Rafael y Unión. El Cerro la Coja, como así es llamado cariñosamente entre los murianenses, es el punto más alto de la población y su cota se sitúa en los 538,5 sobre el nivel del mar. Conocido durante siglos como el Cerro Muriano es un lugar históricamente emblemático no sólo por su riqueza arqueológica sino también por haber sido donde, el 5 de septiembre de 1936, Robert Capa, realizaba la fotografía de guerra más famosa y universal de la historia, que se publicaba en la revista francesa Vu sólo algunos días después, bajo el título de Muerte de un Miliciano.

Años atrás, entre 1862 y 1919, compañías inglesas (Cerro Muriano Mines Ltd., North Cerro Muriano Mines Ltd. O Córdoba Copper Company Ltd.) cuyos accionistas mayoritarios eran originarios del Condado de Durhan, territorio con una enorme tradición en la minería del carbón, explotando los filones de cobre de Cerro Muriano. De estos años sabemos que las familias Carr, Taylor y Scott fuero las más notables y que Richard E. Carr era el ingeniero jefe de la Compañía. Muchos de los planos de los ingleses han sobrevivido al paso del tiempo, nos han dejado una documentación de vital importancia para futuros trabajos de investigación sobre la minería extractiva antigua de Cerro Muriano. Gracias a ellos sabemos por ejemplo que, bajo la dominación romana en el Pozo de San Rafael se llegó a bajar más de 350 mts. De profundidad en busca del enriquecimiento secundario.

Desde 1872, cuando Vilanova publica el primer artículo sobre el pasado histórico de Cerro Muriano, muchos han sido los autores que se han interesado en él: Sandars, Carbonell, Domergue, Cabanás, Criado, Pendo, Calabrés, Garcia, Storcch de Gracia o Melchor, por citar algunos y, todos, coinciden en la relevancia histórica de la localidad. Pero ésta se pone de manifiesto con los interesantes estudios metalográficos sobre los cobres de Cerro Muriano (Criado, AJ. 1995 y ss.) y, cuando entre 1999 y 2002, gracias al interés municipal, se llevan a cabo en las vertientes sur y occidental del cerro, excavaciones mediante metodología arqueológica. Los resultados de las intervenciones son asombrosos y, bajo el manto de tiera que cubre el cerro, se documentan restos de unas Termas públicas que se construyeron bajo el mandato de Augusto y fueron cuidadosamente restauradas en tiempos de Tiberio. Además, se pudo excavar en el entorno del aljibe que se logró fechar en la época de Augusto. Ambos hallazgos, junto a otros datos de importancia, corroboraron un hecho que algunos autores ya habían apuntado con anterioridad: la existencia de un distrito minero de suma importancia en Cerro Muriano. Esta ciudad o distrito debió vivir sus días de esplendor y prosperidad entre los siglos I aC. Y II dC., para luego entrar en un largo periodo de abandono que termina con la llegada de los mineros ingleses del Condado de Durhan (Penco, F. 1999 y ss).

Sabemos que este aljibe levantado entre finales del Siglo I aC. y principios del Siglo I dC., captaba aguas freáticas y que para su construcción se empleó Opus camenticium, un hormigón romano de excelente calidad. Hoy, junto con las Termas públicas, se halla debidamente protegido bajo la legislación vigente y las autoridades municipales trabajan en su puesta en valor.”


Canal.

Como dice el panel, Plinio, relaciona el cobre cordobés con Sexto Mario que era el propietario de la explotación minera. Fue éste uno de los favoritos de Tiberio. Si por su actividad laboral no fue posible encajarlo en el ordo senatorius, posiblemente si llegó a ecuestre. En el año 33 perdió el favor del Emperador. Fue acusado de tener relaciones incestuosas con una hija suya que era vestal. Ambos fueron condenados a muerte, él despeñado por la roca Tarpeya y la hija ahogada, por no poderse derramar la sangre de las vestales. Lo que subyacía, como siempre a lo largo de los tiempos, era la ambición los celos y el poder. Tácito señaló que era un proceso falso para confiscar las minas y aunque el Emperador debió transferirlas al Senado que era el gestor de la Bética, no fue así. Mario había llegado lejos en su influencia y fortuna, estaba moviéndose cerca de los escalones políticos superiores. La escalera de la política tiene a cada uno en su escalón, y los de los escalones altos no dejan su escalón para que lo ocupe el de abajo, mejor lo despeñan antes. Los celos del Emperador fueron lo suficientemente siniestros para ello.


Otra vista del conjunto.

Mario fue un benefactor de la ciudad de Córdoba, colaboró en la construcción del Teatro, como figura en el miliario del Convento de la Encarnación, esquina a Rey Heredia y en otras construcciones. No sé porque se me asemeja la historia a la contribución “benefactora” de un constructor cordobés a una ciudad costera, financiando plazas y algo más, y luego caído en desgracia. No despeñado desde ninguna roca, pero si tirado al vacio virtual con la cárcel como posible colchón para la caída. Los mismos que lo encumbran luego lo despeñan, como un Mario Conde del siglo I dC. modelo de empresario para la juventud, doctor Honoris Causa por alguna universidad y al final ejerciendo el doctorado en la cárcel.


Roca de cuarzo con vetas de cobre.

Ptolomeo, también cita en su Geografía al monte Mariano, por deformación Muriano. En la “mili” hablaban mucho de los Montes marianos, en canciones bélicas y en teorías, yo lo asociaba al nacionalcatolicismo imperante que impregnaba todo, y creía que la referencia era a la Virgen María del cristianismo. Luego supe gracias a una didáctica explicación de Jerónimo Sánchez, arqueólogo, que era debido a la poderosa familia de los Marii.


Entrada al aljibe.

Un lugar en tiempos fabril, ahora abandonado, y cuyas construcciones vistas desde lejos parecen las construcciones mayas de Centroamérica, construcciones que están resistiendo el paso del tiempo. En 2009 se inicio la declaración de Bien de Interés Cultural y no se si ya ha sido declarado. Nada más que la montaña de escoria, puede parecer una roca Testaccia de residuos del pasado. Es una enorme explanada en el sur de la fundición, de una considerable altura, negra, como sería el futuro de los obreros que la llenaron.


Interior del aljibe.

Pero es otra muestra del patrimonio cordobés, en este caso industrial, que está ahí, que se puede visitar y que forma parte del conjunto de lugares que pueden ser puestos en valor para conocimiento de las generaciones presentes y futuras.


Vista aérea Google.

Vértice, un compañero experto de la red, en un comentario me comunicó la Declaración de Bien Cultural, cuyo BOJA publico para aquel/la que quiera extenderse más en el conocimiento de la zona, Así como un plano de la Declaración donde se pueden ver que muchos pozos están debajo de la misma población.


Plano de los pozos.



Fotografías y vídeo del autor.
Textos del panel.

12 comentarios :

ben dijo...

Estos trabajos tuyos en los alre
dedores de Córdoba,la mayoría de
lugares desconocidos para mi,me
están motivando para verlos con
mi muger y la nieta,asi que en
cuanto terminen los calores,alqui
lo un coche y a seguir tus pasos
con camara incluida.Los trabajos
son estupendos y muy bien docu
mentados y las fotgrafías estu
pendas..."ben"

vértice dijo...

Buen trabajo compañero y si ya esta declarada la zona como B.I.C.
(Catálogo General de Patrimonio Histórico Andaluz como Bien
de Interés Cultural, con la tipología de Sitio Histórico, de la
zona minera de Cerro Muriano en los términos municipales de
Obejo y Córdoba (Córdoba).)

Paco Muñoz dijo...

Ben, te iba a decir que en el autobús, pero es una paliza, si la niña es chica.

Me alegro despertar inquietud en conocer lo que tenemos al lado y que merece la pena.

El experto es desde luego el compañero Vértice, a su lado soy un aprendiz.

Échale una mirada a esta página

http://www.flickr.com/photos/vertice1/sets/

y veras la mejor colección, con diferencia, del patrimonio de Córdoba y provincia, sin restarle calidad fotográfica que la tienen y grande.

Luego lo comentas Ben.

Paco Muñoz dijo...

Vértice, tenía que haber comprobado el Boja, y buscado la referencia. Muchas gracias.

El otro día me quedé admirado de los yacimientos, en los Riscos de Vera, esa cuchillada en la sierra, con túneles que pueden entrar hasta coches, eso me da miedo. Comprobé los mapas y la cantera se llama como tú, Vértice, o Chaparral, u otro nombre.

Hay unos grupos de aficionados a la mineralogía que se atreven. En el 2008 murió un chico , creo que por exceso de confianza.

Cualquier cosa que tocas o investigas es apasionante, y tiene una serie de personas expertas que cultivan esta o aquella afición, desconocida para el resto, pero que están ahí. Increible.

Paco Muñoz dijo...

Ben perdona, tenía que haberte puesto el enlace correcto y más cómodo a la página de Vértice , vas a disfrutar como lo hago yo siempre que me doy un paseo por la obra de este compañero.

Paco Muñoz dijo...

Voy a ampliar la entrada gracias al comentario de Vértice, sobre la Declaración de Bien Cultural. Recomiendo descargarlo en .pdf tiene un plano de situación donde se ve que los pozos o muchos de ellos están debajo de las casas del barrio.
No obstante publico también la fotografía del plano.

Laurentino dijo...

Saludos Paco, veo que eres inasequible al calor y sigues andurreando por nuestra sierra.

Me ha traído muchos recuerdos las fotos del complejo minero porque, con los amigos de 8picos, precisamente comenzamos allí en mayo del año pasado una larga ruta senderista desde la que pensábamos bajar desde el Muriano hasta Córdoba entrando por la Vereda de la Alcaidía.

Y digo lo de "pensábamos" porque en un camino catalogado como vecinal y de uso público. un secuaz del señorito de la casa de las Armenta (o Almenta, da lo mismo) nos impidió en plan matón continuar nuestra ruta, tuvimos que buscar camimos alternativos sin mapas a mano... y acabamos perdidos en Torre Árboles. En fin, lo de siempre, qué voy a contar.


Un abrazo

Paco Muñoz dijo...

Hola Laurentino, gracias por tu presencia.

Esa misma ruta la he pretendido hacer yo también, y nunca la he hecho.
En Sigpac, que uso mucho por su actualidad mejor que Goggle, figura que la Vereda de la Alcaidía es el camino, y los compañeros de las bicicletas lo usan mucho. Y es verdad que pasa por el cortijo de la Armenta Baja, claro si el señorito andaluz os prohibió el paso y en evitación de complicaciones cedisteis –que es lo mejor la mayoría de las veces- a pesar de ser una vereda pública. Si entras en Sigpac –seguro que lo conoces mejor que yo- están perfectamente delimitados los caminos. Yo he andado mucho por zonas cercanas y a lo mejor como voy sólo, afortunadamente no he tenido problemas por eso. Procuro pedir permiso cuando veo a alguien y no me ha ido mal hasta ahora. Eso no significa que encuentres cualquier día uno con los cables cruzados y a volverse.
Un saludo

Eladio Osuna dijo...

Tengo entendido que cuando se fue la última empresa explotadora, a consecuencia bélica, dejaron toda la maquinaria y utensilios en las galerías. Asi que es posible que si no están inundadas, haya allí una gran riqueza de material para hacer un parque minero, un museo minero al estilo del que se ha hecho en Río Tinto. ¿Será posible investigar esto?

Paco Muñoz dijo...

Eladio no lo se. Lo cierto es que hay un Museo del Cobre, que no pude ver por el horario, y que tengo previsto visitar.Lo que me ha llamado la atención en la Declaración de Bien Cultural, es que en una de las explotaciones, la de las siete cuevas, hay túneles de 25 mts. de altura. Creo que la ultimas explotaciones lo fueron en 1919, ya había terminado la Gran Guerra europea y el mundo estaba mejor, seguro que los motivos serían los beneficios.
El Museo de Río Tinto lo vimos hace dos años, aquello si que es impresionante, y lamentable.

"20. Denominación: Mina de Siete Cuevas
Localización: Ubicado en el Cerro de la Coja, en la zona correspondiente al Campo de Maniobras del ETE. Término municipal de Obejo.
Descripción: Se trata de un yacimiento vinculado a labores de minería subterránea. Su explotación pudo comenzar a beneficiarse en época calcolítica, haciéndose más intensiva en el Bronce Final, y especialmente en el período romano, cuando pasa a explotarse de forma intensa. Todo parece indicar que este filón fue abandonado por los romanos sin ser beneficiado de nuevo, utilizándose únicamente como escombrera. Es una de las minas subterráneas romanas mejor conservadas de la Península Ibérica. Pese a los grandes rellenos de laboreo la galería principal supera los 25 m. de altura y largas galerías dotados de «arcos» interiores-. En su exterior se aprecia el antiguo filón cuprífero que discurre paralelo al arroyo de la Agustiniana."
Si lees la descripción de los distintos pozos veras lo interesante que es.

José Manuel Ben-saprut dijo...

¡Qué alegría me ha dado ver algo de Cerro Muriano, y más viniendo de un monstruo en estas cosas como tú, Paco!

Gran parte de mi infancia y juventud transcurrió en los fines de semana en una casa que tenía mi tío y en la que nos juntábamos "toa la patulea". Los primos organizábamos excursiones por la mañana o por la siesta a muchos de estos sitios que citas.

Tengo historias para aburrirte, pero centrándome solo en la zona de las minas, decirte que teníamos nombres a muchas de ellas. Por ejemplo, las rocas de cuarzo y cobre eran "los leones", porque parecían dos leones besándose (cosas de la imaginación juvenil). ¡La de veces que me he montado encima! Luego, la montaña de escorias eran "las gachas negras", nuevamente la imaginación. También había una montaña de grava fina, que le llamábamos "las piedrecitas" en la que organizábamos saltos de longitud tirándonos desde lo más alto de la montaña, porque al caer no te hacías daño al ser piedras chiquitas, y clavabas las piernas.

Los demás sitios de alrededor: El pinón, los eucaliptos, la alberca, el vacie, el arroyo, la explanada de Curro Jiménez (allí rodaron un capítulo), los pinares, el butano, el arroyo (simplemente), el cerrillo... y por supuesto, Torreárboles, con su monolito blanco arriba.

Otra vez me has recordado mi infancia-juventud, y otra vez a costa tuya, así que otra vez: Gracias, Paco.

¡La de años que hace que no voy por allí!

Paco Muñoz dijo...

José Manuel:
Mi cuñado, Pepe Sánchez, ha vivido siempre los veranos allí, primero de alquiler a la entrada del pueblo y luego como propietario camino del “CIR 5”, y me contaba el otro día eso que dices de tirarse por la tierra. E inclusive me dijo que uno de los amigos o amigas, no recuerdo, cogió el paludismo por bañarse en las piletas, seguro que el mosquito “joío” estaba allí. Lo de Curro Jiménez no lo se, pero seguro que Antonio Werrybee, se lo conoce al dedillo y hasta tendrá fotogramas.

Dices “patulea”, que agradable es escuchar nuestro argot, también la podemos llamar “charpa”.

Me quedé con las ganas y cualquier tarde me acerco, con visitar los restos de los distintos pozos del mapa, evidentemente de espeleología nada, para eso, como para muchas cosas, soy torpe y seguro que me caigo a alguno si está destapado, es lo normal. Cada uno de ellos es un drama, murió en la antigüedad mucha gente en esa explotación, concretamente cuando el dueño era Mario.

Pues coges el coche y llegas hasta la fundición y luego a visitar los lugares con tus hijos y les explicas la infancia de su padre.

Un abrazo.