jueves, 15 de julio de 2010

PARROQUIA DE SAN LORENZO

Plano general de San Lorenzo

Llevaba varios días intentando encontrar la luz adecuada que iluminara correctamente, según mi criterio, la fachada de la Parroquia de San Lorenzo, hoy me pareció correcta, con un cielo azul sin nubes, contrastado con el color de la piedra que tiene después de la rehabilitación.

Fachada de San Lorenzo

Pensé publicar sólo las fotografías, pero luego me pareció oportuno transcribir lo que D. Teodomiro Ramírez de Arellano dice de la parroquia en sus “Paseos por Córdoba”, él mucho mejor que el que suscribe puede expresar lo que en su tiempo (siglo XIX) pensaba sobre esta parroquia.

Rosetón de San Lorenzo

Iglesia de San Lorenzo

Después de la conquista aparece ya entre las catorce parroquias erigidas por San Fernando, llevando el título de San Llorente, Laurencio o Lorenzo, que es igual. Su construcción parece muy antigua y es gótico-bizantina. Su torre, hasta la altura de la nave parece un torreón antiguo, y pudo muy bien ser la desmochada, y desde allí es de construcción mucho más moderna, por cierto muy gallarda y con arcos para doce campanas, aunque sólo cuenta cinco; el segundo cuerpo tiene los ángulos cambiados, dándole cierta originalidad que la distingue de todas las demás torres de su clase.

Abside de San Lorenzo

Este templo tiene tres puertas iguales en su orden, y la principal no luce tanto, porque con posterioridad le formaron un pórtico o galería con cinco arcos, tres al frente, de los que sólo existe abierto uno, y otros dos a los costados, o sea, a las calles Mayor y entrada a la de la Banda o Cementerio Viejo. Por cima y ocupando el centro de la fachada tiene un magnífico rosetón primorosamente labrado, y en él la siguiente inscripción: Acabóse año 1555, siendo Rector y Obrero el Licenciado Álvaro Ruiz de Torres. Esta lindísima obra del arte, bien sola o bien con toda la fachada, figura en muchos periódicos y obras ilustradas, como El Semanario Pintoresco, El Museo de las familias. Recuerdos y bellezas de España y otras no menos importantes.

Nave central y Presbiterio

Antes de esta reforma toda la pared de su imafronte era completamente lisa, dándole al edificio una gravedad encantadora. En él todo es bello y caprichoso, pues hasta las ventanas de las naves laterales tienen una figura extraña, sin parteluz y con unos rosetoncillos en sus vértices, como sujetos por unos cordones ondulantes.

Nave de la Epístola de San Lorenzo

El expresado pórtico tuvo abiertos los tres arcos de frente, y por ellos se veía desde la calle de Santa María de Gracia el farol que alumbraba a un Jesús atado a la columna, San Lorenzo y San Roque que hubo pintados al fresco en la pared, y cuya luz costeaba una señora de la familia de los marqueses de la Granja que vivía en la casa que ocupó el solar que conocemos aún por el Cuartel de la Piedra azul, la que desde su balcón rezaba a aquellas imágines de su particular devoción. Primero desapareció la casa, y casi mediado este siglo, la pintura de que hemos hecho mérito.

Nave del Evangelio de San Lorenzo

El Templo por dentro

El interior es también gótico-bizantino; aunque ha perdido mucho, conserva aquel carácter en las capillas mayores y en la del Sagrario, así como en otra que está incorporada a la sacristía con el título de la Magdalena, en la que tienen enterramiento sus patronos los marqueses de Villaseca, por haberla fundado don Pedro Fernández de Valenzuela. A ella se trasladaron los restos encontrados en la iglesia de los Mártires, en la Ribera.

Pila Bautismal de San Lorenzo

El retablo principal es también gótico y uno de los mejores de Córdoba, en su forma y detalles, sin que podamos asegurar cuándo fue construido, y sí que lo doraron a mediados del siglo XVIII, según una inscripción. Por cima del tabernáculo tiene una escultura que representa el titular, más arriba un Crucifijo, y a los lados, lienzos en que están pintados San Juan, la Magdalena y varios pasos de la vida de San Lorenzo, al parecer todos de algún mérito artístico.

Capilla Nave de la Epístola de San Lorenzo

Un manuscrito antigua que hemos examinado hace una sucinta reseña del crucero, y por cierto que en nada se asemeja a lo existente. Dice: "En el crucero de esta iglesia, que es de suntuosa fábrica y labor de madera, donde está un Santo Cristo Crucificado, Nuestra Señora y Señor San Juan y dos escudos de armas de Obispo; y en el cuerpo del crucero toda la Pasión, y á otros dos lados los Profetas Menores Simeón y Hieremias, se halla esta inscripción:

REGNANTES LOS MUY CATHÓLICOS PRINCIPES DOÑA JUANA Y DON CÁRLOS SU HIJO, SIENDO OBISPO DE CÓRDOBA EL M. ILLMO. SEÑOR DON ALONSO MANRIQVE, SE ACABÓ ESTA OBRA EN EL AÑO DE M. D. XV

Puerta de la Epístola de San Lorenzo

Según esta inscripción, los escudos de armas debían ser los del señor Manrique; pero ni la más pequeña señal existe de ellos ni de los demás que antes copiamos. Sin duda desaparecerían en tiempo de don Leopoldo de Austria, cuando se hizo el rosetón y la torre, y se reformó todo el interior de la iglesia, en perjuicio de las artes y la historia.

Una vista desde oriente


Capillas y Altares

En la capilla mayor había varios enterramientos de familias ilustres, como el de Pedro Velasco y sus descendientes, fundado en 1460; el de los Muñones de Velasco; el que formó el capitán don Francisco Ortiz de Zúñiga y Alarcón, a los que después representaban los Aguayos, Sotomayores y Zúñigas; y en el lado del evangelio, el de los Pinedas del Valle de Carranza, reedificado muchos años después por don Juan Gómez de Pineda, de la orden de Santiago.

Detalle del tejado

Los altares colaterales son de talla, dorados y churriguerescos; el del lado de la epístola está dedicado a San Lorenzo y es de patronato de los Garcías de Paredes, y el del evangelio, a la Virgen de los Remedios, que tuvo una numerosa cofradía cuyas reglas aprobó el cardenal Salazar en 1692.

Abside y farol

La nave de este lado forma capilla con un altar en que se da culto a un gran Crucifijo de escultura, con San Juan y la Magdalena pintados al fresco, formando un contraste extraño, y si se quiere hasta ridículo. En otros dos altares de esta nave se venera a San José y San Antonio.

San Lorenzo, principios del s. XX

La nave de la epístola forma también capilla dedicada a Jesús Nazareno, con la advocación del Calvario, del que cuida una hermandad, con aprobación del señor Siuri, y por cima otra escultura muy antigua que representa a San Roque. La primera de estas dos imágenes era sacada y llevada procesionalmente todos los años, en la tarde del Domingo de Pasión, al egido llamado el Marrubial, donde, subiéndolo al Calvario, echaba la bendición al campo. Después le variaron la carrera por la población, y últimamente forma parte del Santo Entierro los años que éste se efectúa. El retablo se le doró en 1785, siendo hermano mayor Salvador Manosalbas. Esta capilla es patronato de los Serranos y Tobosos, quienes tienen en ella enterramiento.

San Lorenzo, s.XVIII

Muy cerca se ve otra capilla, completamente gótica, dedicada a sagrario, y con parte de su bóveda pintada al fresco. Tiene tres altares, uno para el depósito con una Concepción y dos apóstoles, esculturas muy antiguas; en los otros dos, hechos en 1594, hay un Niño Jesús y un San Nicolás de Bari. Esta capilla se llamaba de Nuestra Señora de la Antigua, era propiedad de los Minayes y tenía antes los nombres de sus fundadores, de lo que últimamente sólo se podía leer: Veinticuatro de Córdoba y Leonor de Escabias.

Acceso a la cubierta lado norte desde la torre. Al pie de escalera la cuerda de seguridad.

La cofradía del Santísimo, allí establecida, conserva sus reglas escritas en pergamino y aprobadas en 13 de junio de 1538 por el provisor, licenciado Fernando Morante, siendo obispo de Córdoba don Pedro Manrique. Creemos, sin embargo, que las sacramentales son más antiguas de lo que en general aparece. Se le ha unido en estos últimos años la cofradía de Ánimas, su contemporánea, puesto que en 29 de noviembre de 1545 le fueron aprobadas las reglas. En éstas encontramos que por ellas se regían también las cofradías establecidas en los hospitales de San Martín, ermita de las Montañas y el de San Sebastián que hubo en la plazuela del Cementerio Viejo, según los linderos que fijan a otra casa en una escritura de venta otorgada en 25 de septiembre de1519 ante Francisco Fernández Maquedano. En otros documentos del siglo XV se habla también de ese hospital y de los de Santa Catalina y Santa María de las Huertas, en el barrio de San Lorenzo, pero sin fijar el sitio, que aún no hemos aclarado.

Portillo acceso al ábside, véase la cuerda de seguridad.

En esta parroquia se venera una reliquia de su titular, que se expone al público en su día.

Los libros parroquiales principian, los de bautismos en 1568, los de matrimonios en 1571, y los de defunciones en 1636.”

Ventana escalera de la torre

Y esto es lo que nos lega D. Teodomiro de la parroquia de San Lorenzo. Yo pongo solamente la parte gráfica después de la rehabilitación que ha tenido, añadiendo unas fotografías de principios del s. XX y un grabado del XIX.




Fotografías: del autor, salvo la de en blanco y negro y el grabado.
Bibliografía: de D. Teodomiro Ramírez de Arellano "Paseos por Córdoba"


29 comentarios :

vértice dijo...

Buen trabajo compañero, esta es una de las Iglesias Fernandinas que mas gusta (sera por que en ella me case) y con esta ultima remodelación a quedado muy bien.
Un saludo.

Paco Muñoz dijo...

Gracias Emilio, mi hijo el mayor también se casó aquí.

Bueno lo más importante de ella es el sacristán, tiene un pacto con el diablo me parece, está "encartonao", aunque hace tiempo que no le veo.

En cuanto a la remodelación estoy de acuerdo, aunque la piedra vista es cuestión de modas, antes era la cal protectora la que imperaba.

Un abrazo

ben dijo...

En mis caminatas por nuestra ciu
dad,siempre hago una parada en es
ta iglesia,me siento en un banco
y contemplo su interior.Siempre
está abierta,gracias al sacristan
que vijila y charla con los parro
quianos que se acercan.Desde que
terminó la remodelación,no me he
acercado,así que mañana mismo lo
hago.
Estupendas fotos.Un saludo.."ben"

Paco Muñoz dijo...

Creo Ben que el sacristán lo trajo Fernando III, desde que yo era "chico" es el mismo.
En una de las fotografías, creo que en la de la nave central, se ve el hombro de un monaguillo que también lleva años como el sacristán, siempre confunde por creer que es real.
Estas cosas son anecdóticas. Luego están las leyendas o vivencias que tiene, muchas me las contó Manolo Serrano, y su hermano, mi amigo Miguel, que fue sacristán de S. Juan de Letrán, pero hoy no íbamos de leyendas, el protagonismo era lo gráfico, leyendas sólo de las de D. Teodomiro que son oficiales.

Un abrazo.
PD: Espero que hayas ido ya, yo la veo dos veces diarias.

Marcos Y. Jiménez Hidalgo dijo...

Este monumento, para mi opinión, es al que mejor le ha venido el color que tiene los materiales utilizados para la restauración de edificios antiguos.

Por cierto Ben, tu comentario me ha encantado, que profundo.

Paco Muñoz dijo...

Marcos coincido en parte contigo, es cierto que es llamativo el contraste, pero no deja de ser una moda, en su origen la cal era el elemento protector de la piedra. Es el gran problema de la Mezquita, han tenido que utilizar una pintura a base de cal, transparente, para proteger la piedra de la fachada. Al tiempo la piedra se pone fea. Esto no es de mi cosecha lo escuché en una conferencia de expertos en la materia.
Un saludo

Laurentino dijo...

Saludos Paco,

Para empezar, y por si hay algún despistado, no cabe duda de que, artísticamente, es la mejor iglesia de España (se me ve el plumero)...

Y después de poner los puntos sobre las íes, hay un dato curioso que viene en los Paseos y que bien indicas en tu entrada. Cuando describiendo Teodomiro el crucero dice que según un manuscrito antiguo que leyó había en el mismo unos escudos de obispo que da por desaparecidos a causa de alguna de las numerosas reformas del templo.

Pues bien, afortundamente no estaban perdidos, y la restauración los ha vuelto a sacar a la luz: hoy se encuentran visibles encima del arco del crucero.

Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Laurentino, a mi se me plantea un problema respecto a lo que dices, los escudos están medios, pero el central lo rompe el pequeños rosetón, los otros la diferencia de pared. ¿Qué serían antes, los escudos o el rosetón? ¿O estaría enlucida toda la pared sin el rosetón, y todo lo demás sería posterior?
Claro las diferentes reformas provocan todos estos dilemas.
Gracias y un saludo

José Manuel Ben-saprut dijo...

Preciosas fotos de una de las que considero (como el amigo Laurentino) una de las iglesias más hermosas de España.

Coincido contigo, Paco, respecto al exterior. En el sur siempre ha sido el encalado el protagonista, por protección más que nada, pero no deja de ser espectacular la restauración que se le ha hecho, y que necesitaba. Aunque ahora la veamos "desnuda" yo ya no me imagino a San Lorenzo (y otras) de otra manera.

Paco Muñoz dijo...

Es verdad José Manuel, en una tertulia de expertos hablaron en su momento del encalado de los edificios, y según ellos era lo ideal para su conservación. Ahí no hay mal de la piedra. Pero las modas son las modas, a lo mejor dentro de un tiempo salen con que hay que volver a encalar y la polémica de los puristas otra vez.
De todas maneras es muy bonita.

Laurentino dijo...

No se te pasa una Paco, tienes toda la razón, y la verdad es que es dificil saberlo con todas las reformas que lleva encima el templo. A saber.

Fíjate sólo en una, relativamente reciente. Mi padre me cuenta que hasta la anterior reforma que se hizo en los años 60 no se veía desde el interior de la iglesia el actual techo con artesonado de madera, sino que lo tapaba unas falsas bóvedas, que arrancaban más o menos de donde hoy de "cortan" los escudos. O sea, que hasta los 60 no se veía el pequeño rosetón a no ser que se subiese expresamente a la "cámara" o dependencia que quedaba entre este falso techo y el artesonado.

No sé muy bien la utilidad de tal dependencia, pero por lo que he oído hasta allí subían antiguamente los curas con los monaguillos. Y el camino de acceso no era nada fácil: si te sitúas en la calle La Banda verás que la torre tiene a la mediación una especie de puerta. Por ahí se salía, se caminaba por un pequeño camino al aire libre entre los tejados que ya no está y se llegaba finalmente hasta una pequeña puerta que aún hoy puede verse en los tejados, a la altura del crucero y el ábside, y que daba acceso a donde está el susodicho rosetón. No estoy seguro, pero creo que si hoy pasas la puerta... te caes directo desde el techo.

Es un "secretillo" más de la iglesia.

Saludos.

Paco Muñoz dijo...

En primer lugar gracias por la consideración, que es muchas veces fruto de la casualidad y de escuchar a unos y otros.

Es muy interesante eso que dices y siempre rodeado de esa cosilla, de secreto de clero, de control de curas.

Me contó Manuel, que fue monaguillo, y que seguramente conocía esa referencia que haces de tu padre, que precisamente en esa reforma salió algo muy importante de la escalera de acceso a la torre. Que cerraron la puerta y sólo el cura y otras personas de fuera entraban y salían; que llamaron al silencio a los albañiles, y que ni los monaguillos supieron más. Claro esa actuación dio lugar a alimentar la leyenda del tesoro y muchas cosas más, a la crítica de que se llevaban todo conchabados con otra gente, etc. etc. Y así queda desde luego para los que lo vivieron. Luego estaban las andanzas sexuales del titular en su momento, por otra parte lógicas, agrandadas a toda la beatería. Una serie de peleas internas entre la plantilla de San Juan de Letrán y S. Lorenzo, de envidias profesionales, de adhesiones inquebrantables de unos y otros al régimen, de faldas también, pues junto con el dinero son el motor del mundo de siempre. Claro dónde termina la verdad y empieza la leyenda, no lo sabemos desde luego. Lo cierto es que ahí están.

Pero que bueno, destapamos, sean o no leyenda que también vale, muchas cuestiones que algo de verdad pueden tener y si no pues da igual.

Un saludo

Paco Muñoz dijo...

Laurentino he incorporado tres fotografías, según el comentario tuyo que reflejaba lo que te dijo tu padre. La primera es la puerta con unos escalones y el acceso a una cuerda de seguridad para poder andar por el tejado. Luego una especie de abertura que da a la techumbre del ábside -ya intentaré verla por dentro pero creo que al ser el tejado del ábside plano lo más probable es que se quede interior-, y la última es la ventana de la escalera de la torre.
Gracias por el comentario que hace que enriquezcamos lo gráfico.

Un saludo

Laurentino dijo...

Eres un hacha. Son exactamente esas las dos puertas y el caminillo que decía, ruta que por lo que me ha contado la gente de mayor edad era ya usada por los curas por lo menos desde principios del XX, aunque no sé muy bien para qué, porque habrás visto que la ruta es cualquier cosa menos fácil.

Evidentemente, todos estos curas eras anteriores al ínclito "Látigo Negro" de mediados del XX, el "famoso" párroco del que por lo menos se ve que conoces algo de oídas.

Todo lo que se pueda contar sobre el mismo es para llevarse las manos a la cabeza, y no creérselo. Lo malo es que todo es verdad. Verdaderamente es un milagro que aún queden creyentes en el barrio tras el paso de personajes como ese (entre los que humildemente, y a pesar de los pesares, aún me incluyo).

Sinceramente creo que es mejor no seguir citando a dicho individuo. Que Dios lo perdone.

Un abrazo.

Paco Muñoz dijo...

Laurentino, conozco a ese señor y su historia, por lo que podemos soslayar el asunto. Aunque por otra parte conozco algunos sacerdotes que han luchado bastante para poder casarse y seguir ejerciendo su ministerio pero al final han tenido que desistir, por lo arcaico e inamovible de esta religión, que será como todas. Lo mismo que en todos sitios, en éste también hay curas y curas.

El señor en cuestión fue el que reformó la parroquia por los sesenta del siglo pasado. Anteriormente el que había se llamaba Pedro Muñoz Adán.

Volvemos a la puertecilla, ya ves que el acceso no es a la nave central, sino al ábside principal y desde dentro no se divisa la entrada, por lo que hay que deducir que al ser la cubierta del mismo plana (vista desde Google) tendrá el acceso al interior del mismo desde esa entrada que vemos. Lo que no entiendo es dónde iban los curas por ahí arriba. Ellos sabrían.

Gracias por forzar la maquinaría del estimulo que obliga a conocer cosas. Ya le preguntaré a mi amigo Miguel que nació enfrente.

Un abrazo.

Francisco Madrigal Aznar dijo...

Estupendo reportaje.

En mis primeros dias en Córdoba (Sept. 1963) y al residir en las cercanías, lo primero que conocí fué la Plaza de la Magdalena y la Iglesia de San Lorenzo con su fuentecita y copia del cervatillo de Medina Azahara. Me impactó la vista nocturna con su iluminación exterior, cosa que no habia visto nunca.

En cuanto a "Látigo Negro", contacté con él unos meses después en el Instituo Séneca(de niños) donde daba clases de bachillerato nocturno, por supuesto de religión, allí no destacaba por ser un "borderas" me enteré de sus "historias" fuera de este ámbito.

Saludos

Paco

Paco dijo...

Eres un pozo de sorpresas. Yo tengo mi criterio al respecto, y en parte coincido. La verdad es que el conocimiento lo ha sido posterior cuando montó un comercio en la Trinidad.

El cervatillo duró dos días. Es increíble esta ciudad para algunas cosas.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco Muñoz:

-La iglesia de San lorenzo es como si fuera mi segunda casa y por ello te quiero contar algunas cosas:

-A finales del siglo XVII, cuando entró la moda del yeso, a esta Iglesia se le dotó de bovedas de medio punto con lo que se tapó los artesonados y la piedra. También se quitó del altar mayor UN CRISTO DE VIGA, que solia presidir el acceso al altar mayor de la mayoría de las Iglesias Fernandinas.

-En el año 1956, D. Juan Novo, González, quiso recuperar "La piedra" y procedió a eliminar todas las bovedas dejando al descubierto el artesonado.

-En un corral-atarasana que tenía la parroquia en la calle Ruano Girón, aparecieron enterrados las piedras que una tras otra y apiladas, forman el actual "parti-cristales" de las ventanas. Cuando estaba el yeso, la ventana era simplemente cuadrada y sin ningún adorno. (sin el remate superior)

-También estaban alli escondidas o medio abandonadas las cancelas del portalón, que fueron quitadas a raiz de la modificación (siglo XVII). (eclosión del yeso). Por cierto que parte de esas cancelas se encuentran en un edificio que hay junto a la Iglesia de la Compañia.

Seguiremos ...

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco:

-En esta reforma del año 1956, aparecieron unos libros corales hechos por los monjes de San Jerónimo, que eran de unas dimensiones: 1.20x0.60, y al parecer fueron vendidos por quien pudo hacerlo.

No es de extrañar que fueran de San Jeronimo de Valparaiso, pues también la Cruz de gala, los ciriales y un juego de candelabros (6), con su cruz a juego que habitualmente estan en el Sagrario, tienen el sello de Valparaiso. (simulación a plata)

-Los dos pequeños altares que hay en las naves laterales (La Virgen de los Remedios y la Virgen de las Montañas), estaban a un lado y otro del altar mayor (antes de subir las escalinatas del altar mayor. Solamente que en el de la derecha estaba el San Lorenzo que hay en el altar mayor, en vez de la virgen de las Montañas.

-El Cristo de Ánimas, estaba en el altar que había en la nave de la sacristía y que hoy ocupa la "borriquita". La capilla en la que está actualmente el Cristo de Ánimas, era una dependencia de la sacristía (archivo). Y estaba cerrada con un altar y una imagen de San José.

-Como curiosidad hemos de decir que la cruz que se haya debajo del rosetón, fue una donación de aquellas fechas para que la portara el Cristo del Calvario. Nunca llegó a salir con ella, pues siempre que se la quisieron poner llovió, por lo que optaron no ponersela más.


y

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco:

-La iglesia disponía de una gran desahogo por la parte posterior y que estaba formado por un patio que la unía a los bloques posteriores. Incluso compartía un gran pozo con la casa de los Trujillos.

Aquel patio tenía unos enormes arriates llenos de "don pedros" y varias dependencias cubiertas para las hermandades. Este "desahogo" tenía puerta de entrada por la calle Ruano Girón.

Paco Muñoz dijo...

Manolo,

Nada que objetar pues ahora sí que es verdad el refrán “que doctores tiene la iglesia…” de San Lorenzo. Decir por otra parte que yo creo que San Lorenzo no es tu segunda casa, sino la primera.

Manolo Serrano, me comentó en cierta ocasión, el secretismo que hubo con un descubrimiento, que supongo sería a lo mejor de los libros corales en la reforma, y me parece que me dijo fue en un recoveco de la entrada a la torre, a saber.

Luego, Laurentino citó las entradas que tiene el ábside a ambos lados, que se accede a ellas por una puertecilla desde la torre y que ahora tiene una cuerda de seguridad si quieres utilizar el paso por la cubierta. Como el ábside es plano por arriba en la terraza, debe de tener una oquedad a todo su alrededor interiormente, que supongo serán esos accesos. Desde dentro no los he visto, sin embargo están por fuera. Supongo que sabrás lo que te estoy diciendo.

Ya es bastante desde luego, para que te fuerce a más explicaciones, aunque te preguntaría muchas cosas.

Todos estos comentarios como te dije con la fuente, tienen muchísimo derecho por su categoría, a formar parte del cuerpo principal, para que los lectores tengan acceso a ellos de primera mano.

Muchas gracias.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco Muñoz:

-A la entrada a la Iglesia y en el mismo cuerpo (basamento de la torre) en esta reforma que se acaba de hacer ha aparecido "UNA ESTANCIA", con su techo definido y todo, que está documentado era el habitáculo en el que vivía sus últimos años la "EMPAREDADA".

-Esta era una mujer por lo general viuda o sin parentesco, que a partir de cierta edad se retiraba a vivir en el interior de la Iglesia de forma permanente (clausura)y solo salía en caso de enfermedad o circunstancia grave.

Por lo general eran personas que "testaban" algunas ventajas para la propia Iglesia. Estas mujeres costeaban a una persona "que les atendía" desde abajo en sus necesidades.

-Le facilitaban todo lo que necesitaban y retiraban todo lo que era necesario limpiar.

-En la Edad Media, se habla de la existencia de "Emparedadas" en varias Iglesias de Córdoba. Incluso en el caso de la Iglesia de Santiago, está una con nombre y todo.

Sería bueno que aportaras la foto del citado habitáculo.

Tambien te digo que el fundador de la Ermitas de Córdoba, (Desierto de Belen) está bautizado en esta parroquia. Al parecer era el poseedor del titulo de "MARQUES DE VILLAVERDE". Lo que pasa que obviamente lo transmitió al no tener descendencia.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco:

Recientemente (ayer) enterraron en San Andrés a Carmelina Navajas, la hija más pequeña del famoso pintor industrial de la calle Abejar "Navajitas".

Este hombre creo que tuvo dos hijos varones y tres hembras. Con la muerte de esta mujer se ha perdido toda la generación (padres-hijos) de esta familia.

-Como anécdota te diré que estos cinco hijos fueron bautizados "el mismo día", y así figura en el correspondiente registro.

-Su padre el Sr. Navajitas, era intimo amigo de D. Eloy Vaquero "Zapatones", por lo que se supone que respiraba "aires-liberales-republicanos". y en su día como tantos otros, no bautizó a sus hijos. Terminada la guerra y ante la petición de la Condesa de Colomela (clienta suya), optó por bautizarlos a todos el mismo día.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco:

Yo personalmente y de muy joven he entrado por esa puerta de la torre y he andado por un camino que había hecho de 0.50 mts. por el que se podía caminar sin necesidad de cuerda alguna, pues estaba totalmente horizontal. Yo he subido por las escaleras del abside y he pasado a la parte que daba a Casa de Ordoñez (C/ Maria Auxiliadora.

Eso fueron unos caminos que se habilitaron para acceder a la bóveda de la Nave central. Perdona que te diga, pero yo nunca oí nada relacionado con tesoro alguno. Allí no había nada más que "aviones" muertos.

El posible "tesoro" de la Iglesia que desapareció ern la primera restauración (1956), fue:

-Cuadros que salieron y volvieron o bien el "marco" cambiado o la propia tela.

-Los libros Corales, que vinieron de San Jerónimo.

-Las "conicopias" que había una junto a cada estación del "via crucis". Esto eran unos espejos con unos penachos dorados con sabor a antiguo. Un dia estábamos sentados en el banco de la Plaza y vino un gitano que venía a comprar el resto (3) que quedaban.

-Unos "hachones" antiguos soldados a forja que salieron de debajo del altar de la Virgen de los Remedios cuando fue cambiado de sitio. Recuerdo lo de los "hachones", porque me tocó a mi llevarlos a la casa de un tal Herruzo. Yo iba acompañado por Miguel del Moral que en esta operación asesoró al cura. Al llegar allí a la casa, me dieron dos reales de "agujerillo" y allí se quedaron ellos (Miguel Del Moral y Herruzo)hablando lo que sea.

Donde si parece que se comentó que apareciera algo, es en la capilla de los Valenzuela. (donde está actualmente el cristo de Ánimas), allí salieron algún que otro sarcófago que pudiera tener algo.

-Esta iglesia por la razó que sea ha tenido siempre "muy abandonado" su archivo, y no dudo que si allí hubiera algo de valor, tambien se hubiera perdido.

En cuanto a ternos, casullas y capas, tambien desaparecieron algunos significados juegos. Hasta tal punto fue esto, que hubieran de ponerle "barras-cerrojo" a las cajoneras.

Por lo demás esta Iglesia ha sido siempre muy pobre.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco:

En cuanto a las diferencias y celos entre una Parroquia y otra (San Juan y San Lorenzo) eso fue puramente anécdotico.

Para aquella parroquia que ubicaron en la Ermita de san Juan de Letrán, nombraron a D. Antonio Campos González, un sacerdote muy culto y con una gran biblioteca, que por las razones que sea, estaba arrinconado en la Parroquia de San Lorenzo. Todavía tengo algunos libros que me regaló, especialmente uno de "problemas de algebra".

D. Antonio, con la ayuda de Miguel Serrano Antunez, intentó ordenar una parroquia, en la Ermita que había sido poco antes utilizada como una fábrica de escobas, para aplicación de miembros de la HOAC, bajo la dirección de un cura vasco D. Victor (paisano del obispo Cirarda), que formó parte del grupo de sacerdotes de orientación social obrera que trajo el obispo Fray Albino, para impulsar este movimiento social. Por cierto, este cura, fallecido hace unos meses, simultaneo este trabajo de la HOAC, con el de capellán del Hogar y Clinica de San Rafael.

Por la diferencia del templo y la envergadura, no había lugar a disputas "serias" que fueran sensatas. Todo lo demás son comentarios y querer desinformar la verdad.

Paco Muñoz dijo...

Manuel debías pensar en recopilar tus recuerdos en un volumen exclusivo y ver si alguien lo publicaba, sería muy importante y didáctico, sobre todo para los que nos interesamos de una forma amateur por la cosas de nuestra ciudad, Córdoba.

En cuanto a lo del tesoro, me lo dijo Manolo Serrano y lo consideré un comentario de un niño, que era cuando se lo dijeron u observó esos movimientos que tu comentas viviste de primera mano, de cambios, de posibles ventas, en suma de expolio del patrimonio. Por muy importante que fuese el destino del fruto, que seguro que no lo era o lo era en parte. Y como bien detallas ese es el verdadero tesoro cultural que se perdió.

La relegación del Sr. Campos si me la ha comentado Miguel con detalle, y obedecería a cuestiones que seguro se le escapaban a él también, los entresijos de la institución son así. La fábrica de escobas, la sede de la HOAC, todo eso de primera mano. El traslado de imágenes y útiles religiosos cuando la desacralización, etc. Respecto a la cultura del Sr. Campoy y sus libros también. Traté de trazar un plano de San Juan de Letrán a mano alzada, según los datos que me facilitaba Miguel, que por cierto he de decirte no he conseguido que me cante algo de gregoriano en los treinta y tantos años que nos conocemos, era un niño cantor con fama en su tiempo. Posiblemente el sábado lo veré y le daré recuerdos tuyos.

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco:

El bueno de Miguel en aquella simpática "Parroquia" de San Juan de Letran, tuvo que hacer de todo.

Un día subimos al pequeño coro en donde habia aún un pequeño armonio y el era el que hacía de "Sorchantre" pero con la curiosidad de que incluso se permitía "el lujo" de fumar desde allí su "cardo de gallina".

También le vi más de una vez con su sotana sentado en los veladores (en aquellos tiempos de color rojo) que solía poner Millan-Padre en la que era "Taberna de Campos" que te sentabas y te ponian una especie de "biberon con vino" como hacían los gallegos de la calle Alfonso XII, en vez de un vaso o una copa.

Miguel, fue toda una institución en ese barrio, y que te cuente las travesuras que hizo en el huerto del "Garrocho", que pegaba a la sacristía.

Paco Muñoz dijo...

Manuel aquí tienes al "Garrocho" en las cuatro fotografías, y a Miguel y al "Chiqui", y a Pepita Gutierrez Ravé, etc.

Parroquia de San Juan de Letrán

Y efectivamente era una institución.

Anónimo dijo...

Laurentino no tienes ni zorra idea de lo que estas hablando, lavate la boca con lejia para hablar de ese señor. Tu eres creyente? Me descojono en tu cara. Cuanto anormal hay suelto.