domingo, 3 de abril de 2011

LOS VENEGAS DE COLOMBIA Y LOS DE CÓRDOBA

Córdoba Mezquita y Río (Paco Madrigal)

La última semana de marzo la hemos dedicado a la visita de José Gabriel Venegas. ¿Quién es José Gabriel? Fácil, un colombiano residente en Boston, profesor asociado de Harvard, que trabaja en el MIT,  Massachusetts Institute of Technology, y que venía con el ánimo de conocer sus ancestros. Hernán Venegas Carrillo, del señorío de Luque fue el que marchó a hacer las Américas con Ximénes de Quesada, allí quedó.

Palacio de los Venegas (Paco Madrigal)

Su interés en estos lares es conocer por medio del estudio del ADN de los Venegas de Córdoba, su relación directa con los de Colombia. Claro le dijimos de la dificultad de pedirle un extraño, a cualquier paisano nuestro una muestra de ADN, para que crea que es para Hacienda, que lo ideal hubiera sido decir que era para una herencia de un rico hacendado americano, y entonces, seguro, la cola de los ofertantes de saliva, hubiera llegado a Priego y volver.


Hotel Los Patios (fmc)


Paco Madrigal fue a por José Gabriel (desde ahora Pepe), a la estación. Primero el hotel, en el marco incomparable del barrio de la Mezquita, en la que siempre será mi calle, Cardenal Herrero, y en la casa de mis correrías, juegos, amigos y primeros sentimientos infantiles, y luego dando un paseo hasta San Felipe Neri, donde visitó la casa de los primeros Venegas en Córdoba, los Venegas Henestrosa. Este palacio fue el motivo de nuestro contacto, por una entrada en mi blog relativa al Palacio de los Venegas Oratorio de San Felipe Neri, hoy sede de la Subdelegación de Defensa.

Bailio (P.Madrigal)

Partiendo de ahí hicimos un recorrido (agotador) por la ciudad, para almorzar en el Mesón Azahara, desde San Felipe, San Miguel, pasando por Capuchinos, Bailio, Puerta del Rincón y Santa Marina, para subir a San Cayetano y bajar a San Juan de la Cruz. Exquisiteces de Córdoba, Berenjenas con salmorejo, flamenquín, japuta, y como no,  vino de la tierra, de Montilla. Luego, después del almuerzo,  el retorno paseando las intrincadas calles de la Axerquía, la Piedra Escrita, San Agustín, Rejas de D. Gome, San Andrés, Casa de los Villalones, Corredera, Potro, para acabar en el gran río de Andalucía, el Guadalquivir, su puente romano,  Alcázar y Baños Califales. 

Capuchinos (P.Madrigal)

Después una corta visita al Hospital del Cardenal Salazar, para conocer el hábitat profesional del profesor Abasolo, que al día siguiente jueves, tenía su agenda compartida con Pepe, para la investigación que traía a éste a la ciudad de sus antepasados, y de camino tratar de buscar la partida de nacimiento de Hernán Venegas Carrillo. Vimos “in situ” las marcas de los enfermos del siglo XVIII y XIX, del Hospital en los postigos de las ventanas. Al final una agradable charla, con ordenador incluido, en el patio de lo que fue el recreo de los niños del Colegio de San Eulogio, que forma parte del Hotel Los Patios. Reseñar las atenciones del personal del hotel, especialmente Federico.

Calle Torrijos, Palacio Episcopal, Mezquita y Torre. (P.Madrigal)

Viernes. Salida para Luque, N-432, disfrute de los colores esperanza de la campiña, que surtió a Roma en su tiempo, y lleva aumentando el patrimonio de las oligarquías cordobesas, la de los grandes latifundios, siglos. Pero independientemente de la injusticia citada no se puede negar su hermosura, y lo llamativa que resulta para los visitantes. Olivos y olivos, los grises de la Subbética y el salpicado de verdes primaverales de la rica campiña cordobesa.

Castillo de Luque (fmc)

Por todo el camino, tanto Madrigal como yo, procurábamos alimentar de información a Pepe, aún a sabiendas que era difícil de procesar tanta y a la vez. Que si el castillo de Torres Cabrera; que si Ategua (Santa Cruz) y su abandono por parte de las administraciones; que si la batalla de Munda; Espejo y su esbelto castillo; que si las salinas de Duernas; Castro y sus reminiscencias “castrenses”; Baena y el triste recordatorio de los asesinatos de la guerra civil; Zuheros a lo lejos y… Luque, lo primero la vista del castillo. Fotografías de rigor y plaza del ayuntamiento de Luque.

Con Paco, director Museo de Luque (P. Madrigal)

Horror, Paco olvidó las baterías de su cámara. Utilizó una de las dos de Pepe. La mía una compacta Kodak, se bebe cada diez disparos todos los miliamperios posibles, pero yo tenía Intendencia suficiente. Visita al museo de Luque y primera satisfacción, el responsable del Museo, Paco, un excelente profesional, todo terreno, que nos enseñó no sólo las dependencias del museo, pequeño pero grande en material y en ilusiones, sino que  compartió con nosotros muchos de sus proyectos.


Yacimiento barriada islámica Luque (fmc)


Le facilitó a Pepe un libro escrito por un profesor de Luque y concejal a su vez, que trataba del tema de los Venegas, motivo de la visita de Pepe, y nos enseño, incluso una zona no visitable, de una barriada califal, cisternas incluidas y daños del terremoto de Lisboa. Ellos subieron a una torre de la muralla –yo por el vértigo=miedo, me quedé abajo-, y luego recorrimos todo el lienzo sur de la muralla que está rehabilitándose.

Venegas en la torre (P.Madrigal)

Copa de resol, producto de la tierra en el bar del mercado. Intercambio con parroquianos –el conductor nada de alcohol-, algún “emprendedor empresario” como “Cavila”, un luqueño, que al olor de lo que creía un posible plan Marshall, propuso a Pepe Venegas montar una empresa en Luque. Todo el anecdotario fue saboreado amablemente, en el peculiar ambiente de los pueblos y la cordialidad de sus gentes. Después llamamos al domicilio particular del párroco, D. Jesús, joven sacerdote dinámico y simpático, que nos dijo que este era su primer destino de responsabilidad, y que amablemente nos abrió la iglesia para disfrutar de su interior, y las obras de arte contenidas, artesonado, retablo, y las preparaciones de la Semana Santa. Departimos en el patio de su casa, le agradecimos su gentileza, y salimos para Zuheros. 


Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción de Luque (fmc)


Zuheros, maravilloso como siempre. Visita a la plaza del castillo, ni pensar en subir a la Cueva de los Murciélagos, o mirador por cuestión de tiempo. Disfrute del paisaje, del hermoso tajo del Bailón. Detalles de las cenefas de la unión de fachadas y calle. Comentario sobre que, si en lugar del apellido Venegas, hubiera sido la búsqueda del de Poyato, en Zuheros se bate el record Guinnes, o como el chiste “Pollató” que suponemos sería el atributo del conquistador cristiano. Los chistes fueron el, entre col y col una lechuga del viaje. Discurrir por la A318 hacía Lucena, patria chica de Madrigal, no sin antes dejar a la derecha la “oreja de la Mula” monte que vigila Doña Mencía, tierra de buenos caldos. A la altura de Cabra, la referencia al anticlinal invertido de la Virgen de la Sierra, una considerable altura de la Subbética, 1200 mts..


Nave central iglesia de la Asunción (P.Madrigal)


Luego Lucena. Buscamos la A-45, y una vez en ella la salida 62 hacía la N331, y buscar después la CO-7218, e ir hasta la patria del Anís y dulces navideños. Sin mucha duda fuimos directamente al Restaurante Venegas, en Blas Infante, 52, con el que había contactado Pepe desde Boston y al que quería visitar. Presentaciones de rigor, amabilidad, y buena cocina. Una decoración exquisita obra de Encarna, alma mater del establecimiento, la dueña, el chef Pepe Venegas su marido, en una cocina limpísima que conocimos después de saborear sus productos.

Con D. Jesús, el párroco de la Asunción (P.Madrigal)

Jamón, marisco, el equivalente del salmorejo cordobés con berenjenas, callos y un revuelto de choco, setas y gambas para chuparse los dedos, todo ello aderezado de una presentación artística que debíamos haber fotografiado. Y los postres caseros. Merece la pena visitar el restaurante Venegas de Rute. Entre ellos, entre los Venegas, la promesa de comprobar a otros Venegas de Cuevas de San Marcos.

En Zuheros (P.Madrigal)

Las fotografías de rigor y la vuelta a Córdoba, esta vez directamente a Lucena por error del GPS (yo), que equivocó el camino de vuelta, pero que como no hay mal que por bien no venga, nos permitió rodear al cerro de la Virgen de Araceli -altar del cielo-, por su lado este y entrar en Lucena ciudad. El camino de vuelta trató del flamenco y los distintos palos del mismo. Siempre desde una posición de aficionado, sin el ánimo de sentar cátedra. Un variado paisaje acompaña esta ruta y ya en la autovía del sur, Monturque, Aguilar, Montilla, Montemayor, las tierras del Duque de Fernán Núñez y Córdoba. La entrada la hicimos por el nuevo puente de Adbad ibn Firnas, y a la Avd. del Alcázar, donde estacionamos el vehículo. 


Restaurante Venegas de Luque. Pepe Venegas, Marina, José G. Venegas y Encarni López(fmc)


Patio de los Naranjos. Hotel y callejeamos después para llevar a Pepe a Caballerizas, ya que deseaba ver un espectáculo ecuestre. Paseo por el Alcázar Viejo, entrada a Caballerizas, recuerdos, por mi parte, de diez años de trabajo en ese lugar, visita de las cuadras y picadero, fotografía de las vigas donde grabado a fuego en una de ellas está la inscripción que habla del rey y del Corregidor de la ciudad Salcedo. Luego la despedida hasta el día siguiente sábado, cuyo planing era la Mezquita y sus aledaños. Pepe disfrutó del espectáculo y luego en Judá Leví otro de índole flamenca.

En la Mezquita (P.Madrigal)


Sábado. Directamente a la Mezquita, hacer saber que, los sábados la visita es gratuita para todo el mundo hasta las diez de la mañana, lo que supone una enorme afluencia del turismo que quiere ahorrarse una entrada.  Recorrido por todo lo que se pudo recorrer, porque estaban los oficios religiosos en el altar mayor y esa zona no se pudo hasta la finalización de éstos. Amplia explicación de lo que nuestra memoria y conocimientos nos permitía, fotografías, anécdotas, visita de los restos del Inca Garcilaso de la Vega otro indiano, de D. Luis de Góngora y descubrimiento, por mi parte, de una capilla donde están los restos de los Condes de Cañete de las Torres, bueno concretamente dos.

Mirando el epitafio de una tumba (P.Madrigal)

La Mezquita –antes Mezquita (1)- siempre sorprende. Hasta jugamos a encontrar la imagen en los pies de San Cristobalón. Mirhab con sus macsuras, Capilla Real, la Antigua Santa María. Luego coro y búsqueda de la talla erótica de Pedro Duque Cornejo, el disfrute de la magnitud catedralicia pero con el convencimiento siempre que debió estar en otro sitio. Después calle de Comedias y de las Flores, antes el Caño Gordo y Virgen de los Faroles, plaza de Santa Catalina donde visitamos la tienda de Manolo Soriano, nieto del último campanero de la torre de la Mezquita y Calle de Pedro Ximénez o del Pañuelo

En la placita de la calle Pedro Jiménez. (P.Madrigal)

Después el almuerzo que Conchi nos tenía preparado en casa. Aquí ya se incorporó también  Encarna. Una agradable velada, intercambio de regalos, disfrute del menú y de los caldos, obra pictórica de Conchi, y amena sobremesa. No daba tiempo a visitar Medina Azahara como estaba previsto y la verdad es que Paco estaba griposo.  Una larga sobremesa escuchando los cantes y música de Colombia. Fotos.

Parte de la obra pictórica de Conchi (J. Venegas)

Allí mismo  nos despedimos y Paco y Encarna alargaron a Pepe a su hotel. Al día siguiente Ave, Barajas y vuelo Madrid-Boston, a desembarazarse del jet lag de la venida. Creemos que misión cumplida, aunque en el fondo nos supo a poco, pero por lo menos hemos colaborado en el proyecto de descubrir la relación de los Venegas de Colombia con los de Córdoba. Y en poco más de un folio no se pueden condensar tres intensos días, algunos momentos mágicos, casualidades y anécdotas, pero por lo menos lo hemos intentado, y sobre todo no se si hemos conseguido que, la hospitalidad de esta tierra haya quedado en el lugar que se merece.






Fotografías de Paco Madrigal y Paco Muñoz
(1) Esta expresión es para tratar de cabrear al Obispo.

11 comentarios :

Francisco Madrigal Aznar dijo...

Fenomenal, como todo lo que haces, no te dejastes nada en el tintero, ameno y muy documentado.

Diego Cardador dijo...

Paco te contesto por aquí, ya que he leído la entrada y por cierto, esto si que es ser anfitrión y lo demás es tontería. Estoy seguro que se habrá llevado una imagen impresionante de la capital y de la provincia. Enhorabuena.


La única relación entre los Venegas, señores de Luque y mi pueblo fue que la hija del V señor, Pedro Venegas, se casó con el IX señor de Fernán Núñez, don Fernando Gutiérrez de los Ríos.
Fue algo muy fuera de lo común porque no tenían parentesco directo y los señores de mi pueblo solían casarse siempre con alguno de los Fernández de Córdoba u otros Gutiérrez de los Ríos.

Desconozco si hubo algo más de relación entre las familias.

Un abrazo

Vértice dijo...

Vaya anfitriones, podrías montar una empresa de turismo.
Seguro que el SR. José Gabriel Venegas, se llevo un recuerdo inmejorable de Córdoba y provincia.
Un saludo.

Molón Suave dijo...

Buena excursión y mejor reportaje. La foto de la Mezquita es estupenda. Aquí me permito hacerte una acotación: la Mezquita se puede visitar gratuitamente todos los días de 8,30 a diez, siempre que no se trate de grupos, es decir un individuo solo o una pareja. Yo procuro difundir esto todo lo que puedo, porque me fastidia no poco quien se lleva la pasta de las entradas.

Paco Muñoz dijo...

Emilio ese fue nuestro principal interés, de todas maneras era también merecedor de ello. Luego está lo que aprendimos nosotros que también fue bastante.
Un abrazo.

Paco Muñoz dijo...

Rafael la foto de la mezquita es de Paco Madrigal, bueno casi todas son de él.

Bueno es saber tu acotación, yo pensé que era sólo el sábado, haremos el boca a boca, hasta que echen cuentas y lo quiten.

Un abrazo.

Lansky dijo...

¡Qué bien os lo pasáis! Y encima hace tanto que no paso por Córdoba que creo que me voy a buscar un improbable ancestro para volver por allí, ADN mediante

Paco Muñoz dijo...

A tu casa vienes Lansky. Pero no te hacen falta motivos genéticos.

Un abrazo.

Diego Luis Urbano Mármol dijo...

MARATHÓN MAN.

Paco Muñoz dijo...

Diego Luis, se hace lo que se puede. Un abrazo

Anónimo dijo...

Hola paco, me gustaría saber dónde puedo conseguir tu correo elctrónico para escribirte, saludos, Ucubitense.