jueves, 1 de diciembre de 2011

CASA ALTOS DE SANTA ANA

Calle de la Acequia de la casa Altos de Santa Ana

La calle Ángel de Saavedra, cuyo nombre se dedicó al segundo hijo de los Duques de Rivas, que nació en el entonces número trece de esta calle, un 10 de marzo de 1791, es en la que estamos. Don Ángel ilustre poeta, heredó el  Ducado de Rivas, a la muerte de su hermano que era el primogénito de la familia. Muy joven, a los dieciséis daba ya muestras de su capacidad para las letras. Luego con el tiempo sus obras Don Álvaro, El Moro expósito, sus Romances históricos y muchas más lo avalaron como uno de los más grandes literatos españoles. Murió en Madrid el 22 de junio de 1865. 

Cancel de entrada

A su muerte y en su honor, el Ayuntamiento le puso su nombre a la calle que lo vio nacer, que entonces se llamaba de Santa Ana, como el convento de Carmelitas Descalzas que en ella existe. Dicen que en esta calle, donde se hace plazuela, hubo una fuente que desapareció. La casa de nacimiento del Duque, después fue la casa de los Carbonell y hoy es la sede de Vimcorsa, pero no es la casa del Duque de Rivas, D. Ángel de Saavedra, ni el Convento de Santa Ana lo que nos interesa, sino una casa de estrecha fachada que existe entre ambas, como escondida que es la número nueve actual, en el rincón derecho de la callejita que nos conduce a la entrada al patio del convento. La casa se llama Residencial Altos de Santa Ana, como se llamó esa zona en tiempos. 

Dibujo de la casa

Si es una delicia vivir en esta ciudad de Córdoba, tener la suerte de vivir en la casa que vamos a visitar es,  poco más o menos como hacerlo en el paraíso. Una estrecha fachada nos introduce en un patio de paredes altas cubiertas por plantas trepadoras, con un pilón circular en el centro, que tiene cubierto el espacio superior con una celosía que la dota de una luz controlada. A partir de ahí se inicia la entrada a unos de los rincones más bonitos y desconocidos de la ciudad, un "insultante" silencio nos acompaña en todo momento, insultante si lo comparamos con el trasiego de la calle de dónde venimos. 

Maqueta

Bajamos unos escalones que nos llevan a la calle de la Acequia, que es más patio de la Alhambra granadina, que cordobés, por su similitud. Nos imaginamos, posiblemente no en toda su magnitud, la melodía andalusi de sus surtidores en una cálida noche cordobesa. Seguimos penetrando en ella, sin atrevernos ni siquiera a respirar, hablando en susurros, para no romper el hechizo y sobre todo el "insultante" silencio. 

Primer patio

Ahora aparece majestuoso el Patio de la Alberca, con sus cipreses vigilando su alberca central que le da el nombre, y una fachada que también se puede uno imaginar como la de un palacio nazarí. Los soportales y otro patio con fuente central, en este caso más austero cierran la casa. 

Calle de la acequia

Por otro lado tiene una salida al primer tramo de la Cuesta de Peramato, al lado de la columna que tenía una cruz metálica pero que algún desalmado habrá destruido, o posiblemente el oxido del tiempo que también en ocasiones es desalmado. Todo sus bajos son cocheras y trasteros con entrada por la calle Rey Heredia, junto a la fachada del Palacio de los Duques de Medina Sidonia, cuyo escudo de armas de los Armenta preside el balcón. Las casas números nueve, once, trece, y quince, de la misma calle Rey Heredia, también pertenecen a la Residencial de Altos de Santa Ana. 

Acequia

No se puede acabar esta reseña breve, que no puede describir con precisión la belleza de los patios y el embrujo de estos, sin mencionar a los arquitectos que la diseñaron y rehabilitaron, porque ambas cosas fueron unidas, Javier Madero Garfias y José Oliva Ladera, los arquitectos, junto Luis Moral Ordoñez, ingeniero, Antonio L. Pineda Calabria, aparejador, José González Madueño, el maestro de obras, y Fernando Vega en el gabinete de delineación y maquetación. 

Créditos de la obra o reparto como decíamos antes

Este plantel, encabezado por la empresa constructora Alzahira, S.A. de Fernando Martín Sanjuan y Felipe Romero Pérez, figura en una cerámica en el portal de la entrada. En total el residencial descrito, lo configuran catorce apartamentos, y catorce dúplex, así como cinco casas. Teniendo en cuenta las que dan sus fachadas a la calle Rey Heredia. 

Casa de la Alberca

En total treinta y tres viviendas, y medio centenar plazas de aparcamiento en su garaje, deducidas porque no las hemos contado. Por la maqueta o el dibujo, que también figuran en la entrada que se llama Ingreso (cada zona tiene su nombre), Calle Acequia, Calle Arquería, Casa de la Alberca y Soportales. Se puede uno imaginar la vista desde algunos de sus áticos o pequeñas azoteas, si se dirige la vista hacia la campiña. o hacia la ciudad. 

La alberca

Más o menos la vista que tendrían los espectadores de la summa cavea del teatro romano de la Plaza de Jerónimo Paez. La cita: ”c) la existencia de un pavimento similar descubierto en las intervenciones de la Casa Carbonell, a una cota parangonable”, de un excelente trabajo titulado ”El acceso norte al teatro romano de Córdoba: secuencia estratigráfica y estudio de materiales” de Jerónimo Sánchez Velasco, atestigua su cercanía. 

Soportales

Y el abrazo que le da la pared del convento por su lado norte, primero con las edificaciones anexas hasta el huerto, dónde dicen que oró Santa Teresa. Una extraordinaria y artística integración en el entorno, rehabilitación precisa y marco de ensueño, configuran esta casa Los Altos de Santa Ana, en el centro de la ciudad, que hemos comparado, sin exagerar, con los palacios nazaríes de la Alhambra.

Una imitación de reloj de sol

Otro rincón de la casa

Catastral: 3.309 m2 suelo y 6.437 m2 construidos.



Fotografías del autor

13 comentarios :

Lansky dijo...

Esas acequias -más bien albercas alargadas- son el símbolo del río, tan apreciado en las culturas de los desiertos

ben dijo...

Vivo cerca,Paco,pero no sabía lo que había detrás de esa pequeña
fachada.Desde luego es un sitio privilegiado para vivir,desde mi balcón veo la torre de la Catedral
y si subo a la azotea veo la campiña.El centro-centro de Córdo
ba es una maravilla para vivir.No
lo quiero decir muy fuerte,no sea
que se dispare la especulación y
pierda su encanto.Eso sí,sólo nos
falta que nos pongan un microbús,
pase o no pase por Cruz Conde.
Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Pues disfruta de tus estancias aquí, porque merece la pena. La ciudad es preciosa desde sus tejados. Que lás tima que no hicieran el mirador de la ciudad en la esquina del huerto, en Alta de Santa Ana, seguro que le estropearon el cotarro algunos a las carmelitas. Era solo una esquina y hubiera sido precioso el mirador, al comienzo, o final según se mire, de la Cuesta de Peramato.

Paco Muñoz dijo...

Lansky siempre son bien recibidas tus aclaraciones. Pero es una verdadera delicia el sonido del agua en el brutal silencio, que se oye incluso, de esos patios. Si es verdad que parecen zonas sin algo muy elemental y signo de futuro, no hay niños. Mi barrio que es el de la Mezquita (ahora Catedral), puso de nuevo en marcha una verbena de las más antiguas de la ciudad, y al hacer actividades para los niños, hubo que importar estos de otros lugares. Los barrios envejecen y se quedan sin eso tan importante que son los niños.

José Manuel Fuerte dijo...

Un sitio precioso, sin duda, y desconocido por muchos, entre ellos yo mismo. He oído hablar del lugar pero nunca lo pude ver.

Por cierto, el lugar es un enorme punto caliente de restos arqueológicos. ¿No viste ninguno integrado? Como bien dices, muy cerca, si no allí mismo, se situaba el teatro romano, y la muralla de la Roma republicana tampoco estaría demasiado lejos. Me resulta extraño que no quede nada.

Paco Muñoz dijo...

Mirando el plano de la muralla, la primitiva que fue desmontada tendría que andar por allí camino de la Victoria, y los aledaños del Teatro claro que sí, no sé si has leído el trabajo de Jerónimo. Luego claro que tendría que ser un punto caliente ¿pero qué lugar de Córdoba no lo es? Y no, lo único que está es un ánfora y dos columnas que están en el hall de la entrada, claro eso no quiere decir nada, ten en cuenta que se empezó la obra en 1994 y acabó en 1997, me imagino que habría prospección arqueológica, pero no sé nada, no he investigado en ese camino.

José Manuel Fuerte dijo...

Pues no faltaba que te obligáramos a investigar, Paco. Bastante, o mejor mucho, haces con hacernos conocer estos lugares. Te preguntaba por si acaso hubieras visto algo que te llamara la atención, o que tuvieran escondido. Seguro que a ti no se te habría quedado atrás.

fus dijo...

Paco que maravilla conocer Còrdoba de tu mano.Enhorabuena.

un fuerte abrazo

fus

Paco Muñoz dijo...

No José Manuel, a la vista solo lo de la puerta. Hay que tener en cuenta que es una zona residencial privada. A la cochera no he entrado y a lo mejor allí pudiera haber algo, pero no lo se.
Saludos.

Fus, este es un pequeño rincón que la mayoría de los cordobeses desconocemos. Un abrazo.

Carlos Franco dijo...

Conozco la casa desde hace tiempo , esa y otras que tambien estan bien guardadas , mi condicion de trabajador del comercio durante 30 años me ofrecio el privilegio de conocer muchas de ellas , el articulo fantastico ... pero eso no es ninguna novedad , todos tus trabajos son esplendidos .. gracias

Paco Muñoz dijo...

Gracias amigo Carlos, eres muy amable. No sabía tus cuestiones laborales y que te habías pateado todos estos sitios.
Un abrazo

Sonia Villero dijo...

Sé que la entrada es antigua, pero la he descubierto recientemente y quería escribir primero para agradecer la información y segundo para aportar algo. Desde luego se cumple aquello de que uno no siempre aprecia bien lo que tiene mientras lo tiene. En mi caso no ha sido hasta que hemos decidido vender nuestro apartamento en los altos hasta que, buscando fotos del recinto, no me he interesado de verdad por conocer su historia, en parte gracias a este artículo. Respondiendo a algunos de los comentarios sí que hay niños en la urbanización, así que esos bonitos patios están más llenos de vida de lo que se pueda apreciar en las fotos. Y no, no hay más restos arqueológicos en el recinto que los que se exhiben en la entrada. Investigando al respecto, ya en los años 60-70 se llevó a cabo un trabajo de excavación y documentación de los restos hallados en el entorno de la calle Ángel de Saavedra ( hay un artículo de Garriguet en la Uco que explica el tema en profundidad) incluyendonlos de este recinto, restos que en su mayoría se encuentran en la actualidad en el museo arqueológico. Un saludo.

Paco Muñoz dijo...

Estimada Sonia muchas gracias. Me viene muy bien su comentario y tratare de encontrar ese trabajo que reseña, conociendo el autor debe de ser bastante bueno. Para mí esa casa es de ensueño. Reciba un cordial saludo.