lunes, 28 de febrero de 2011

LAS CASAS DE PASO

Casa de paso de la calle Isabel II

En nuestra ciudad había varias de las llamadas Casas de Paso. Parece que su sentido proviene del derecho de los ciudadanos a pasar por aquellas casas que habían ocupado alguna zona municipal. Una de las más significativas de nuestra ciudad era la que iba desde la calle Chaparro hasta la Lagunilla. 

Don Teodomiro Ramírez de Arellano nos dice de ella en sus Paseos por Córdoba:

“Entre la Lagunilla y la calleja del Chaparro hay una casa que sirve de comunicación y llaman del Paso, y por cierto que es bien rara, pues se pasan dos o tres patios, y se suben o bajan unas escaleras. Esta clase de casas, de las que había muchas y sólo han quedado dos, procedían de cesiones de terrenos que hacía el Ayuntamiento con aquella condición, y que poco a poco los propietarios han ido suprimiendo, resultando ese gran número de barreras o callejas sin salida como hay en Córdoba.”

Portal de Isabel II, 10, al fondo San Eloy.

Un laberinto de escaleras y patios que, cuando la pasaba con mi padre, me daba la impresión que estábamos hoyando la intimidad de los vecinos que en ella vivían. Luego trabaje en la calle Chaparro con mi amigo Manuel Recio, y la conocí a diario. Hace un par de años intenté desde la Lagunilla acceder y estaba cerrada a cal y canto, parece que por restauración, no se desde luego en la actualidad como estará.

En la calle Badanas había creo dos, de las que me ha hablado mi consuegro Pepe Muñoz, por haberlas usado mucho para escapar de los “guindillas” después de las fechorías infantiles y salir por la Ribera, cerca del antiguo pilar o fuente. El se ha criado en la calle Badanas. También en los callejones de Santa Inés tengo noticias de otra. Seguro que habría muchas más oficiales de paso, y también de esas que “son difíciles de guardar”, por el hecho de tener dos puertas.

San Eloy 17

En la calleja Ricardo de Montis, había otra que tenía salida por Leiva Aguilar, concretamente en la casa del rincón, junto a la de la excelente persona y notable Doctor en medicina que fue D. Emilio Maya. Luego hicieron pisos y se acabó el paso por ella. Más de una vez la usábamos porque significaba, o bien no dar la vuelta por Barroso para ir a Ángel de Saavedra desde Leiva Aguilar, o cortar desde Ángel de Saavedra para ir Leiva Aguilar y la plaza del Indiano.

Vista aérea de Google de la zona de Ricardo de Montis y La Pierna

Cuando hicieron los modernos azucaques de Ángel de Saavedra para darle salida exterior a las viviendas que allí se construyeron, en el primero, donde están los establecimientos musicales, existe otra en el rincón del fondo a la izquierda, justamente donde está el establecimiento Electricidad Santa Ana, propiedad de mi primo Paco Gallego. Se entra a ella por el portal, se suben unos escalones y estamos ya en la calle de la Pierna.

Plazuela de San Eloy

La última que está en activo es la que facilita el paso desde la calle San Eloy –en esta calle vivieron mis padres de recién casados a mediados de los cuarenta del siglo XX- hasta la calle Isabel II, o viceversa. Es decir desde el número 10 de Isabel II, hasta el 17 de la plaza de San Eloy –patrón de los plateros-. Esta la he usado no hace mucho y, salvo que esté echado el cerrojo de una puerta que separa ambas casas, el paso es posible.

Este ha sido el breve recorrido por otra de las antiguallas del urbanismo de la ciudad, las útiles casas de paso.

Fotografías: del autor y de Google.
Bibliografía de T.Ramírez de Arellano.

sábado, 26 de febrero de 2011

SE DERRUMBA PARTE DE LA TORRE DEL CASTILLO MEDIEVAL DE TORREPAREDONES (¿y VI?)

Fotografía del "Córdoba" donde se ve el derrumbe de la torre.

En el periódico “Córdoba” del 26 de febrero de 2011 se publica la siguiente noticia, y la complementan con una fotografía en la que se ve el destrozo sufrido por el derrumbamiento.

Estado anterior de la torre donde se aprecia el deterioro

“Mes y medio después de abrirse al público el parque arqueológico de Torreparedones, uno de los referentes del yacimiento en el paisaje y en la historia, el castillo medieval, se ha venido abajo. Debido al mal estado en que se encontraba, se ha derrumbado la fachada septentrional, la fachada norte de la torre del Homenaje, que es la que da al interior del patio de armas. Ricardo Córdoba de la Llave, profesor de Historia Medieval de la Universidad de Córdoba, informa que el derrumbe ha afectado también a todo lo que es el ángulo noreste de la torre y "es muy importante porque se ha caído el lienzo completo hasta el nivel del suelo, y en la parte del muro norte se ha caído por debajo del nivel de los accesos de la torre".

Otra vista de la fachada derrumbada.

Ricardo Córdoba dirigió las excavaciones del 2007 y el 2008 en el castillo, financiadas por la Junta, y recuerda que ya entonces se vio el mal estado: "En el informe que entregamos a principios de verano del 2009 se señalaba que era urgente acometer la consolidación", afirma. Añade que la Comisión de Patrimonio hizo un suyas las propuestas del informe y sus recomendaciones "eran claras, que era urgente intervenir en la consolidación de las zonas excavadas y en los lienzos, que eran los más afectados".

El profesor Córdoba reconoce que lo que ha pasado era tan "previsible" que el año pasado, en el mes de abril, se hizo un escrito a la Delegación por parte del Ayuntamiento y él, como director de las excavaciones, "recordando la necesidad que había de acometer con urgencia la consolidación". Recuerda que la Delegación de Cultura se había comprometido a llevar a cabo la excavación, el estudio y la rehabilitación del castillo. Ahora es urgente la intervención, porque "todo lo que ha subsistido de la torre del Homenaje está más expuesto que antes a las inclemencias del tiempo y el resto de los muros sigue teniendo el mismo peligro".

Dibujo de D. Aureliano Fernández-Guerra donde puede verse e mismo derrumbe.

Es significativo que uno de los dibujos realizados por Aureliano Fernández-Guerra se justifica ahora, ciento y algo años después. Ya vemos en él que el destrozo era el mismo, y si alguien la vio como estaba hace unos días, pudo observar el equilibrio inestable de esa parte de la fachada. A lo mejor se podría haber evitado con algo de diligencia. Un zuncho protector lo hubiese sujetado ¿A lo mejor? Digo un zuncho protector por buscar una solución más de andar por casa sin grandes desembolsos económicos como hubiera conllevado una restauración en toda regla. En fin lo de siempre, la desidiosa burocracia posiblemente.

Fotografía: Periódico "Córdoba", 26/02/11
Bibliografía "Córdoba"

miércoles, 23 de febrero de 2011

URBANIZACIÓN DEL CAMPO DE LA VERDAD, 1916

Ermita del Santo Cristo en la Bajada del Puente

Hojeando en los fondos de las hemerotecas, he encontrado un artículo de D. Francisco Azorín, arquitecto socialista y republicano, enamorado de Córdoba a pesar de no ser oriundo de ella, cuya obra está distribuida por la ciudad.

"Urbanización del Campo de la Verdad.

Discutido ya, en tesis general, el tema de la Urbanización de Córdoba, con motivo de la reciente información pública municipal, y estimando que el asunto es de interés general, ya que las condiciones de salubridad de la ciudad en que vivimos tanto influyen en nuestras personas, vamos a tratar aquí un punto concreto, interesante como todos: el de la urbanización, saneamiento y reforma del Campo de la Verdad.


Campo de la Verdad 1811.

He aquí una descripción sobria de este barrio, hecha descarnadamente, como es preciso, para conocer la necesidad y urgencia del remedio. Al Sur de la ciudad, unido a ella por un magnifico puente, yace este suburbio de 130 casas, ocupando unas catorce hectáreas de terreno limitado por la curva elíptica del río en la mitad de su perímetro y el resto por la red de carreteras y caminos que convergen en la ciudad y alguna huerta que indica el comienzo de la Campiña.

El subsuelo está infectado por los pozos negros y estercoleros que contaminan hasta las aguas de sus pozos, usadas para beber. El suelo de sus calles es también terrizo con desniveles que producen la detención de las aguas pluviales meses enteros al aire, formando charcas infectas que son cultivo eficaz de gérmenes palúdicos.


Campo de la Verdad 1928

Las calles no están sometidas a un trazado racional ni planimétrico ni altimétrico, alineándose las fincas unas con otras a capricho, como en los tiempos primitivos, como en las aldeas. Las casas son de construcción y distribución rudimentaria y en sus locales se busca más la comodidad de las bestias que de las personas. No hay idea de principio higiénico.

La Iglesia, en su plaza central, tiene cementerio anejo todavía y allí sigue enterrándose a los vecinos, como en los tiempos medievales. Para Escuela sirve una habitación cualquiera de una casa particular sin condiciones higiénicas ni pedagógicas de ningún género.

Como barrio pobre hay plétora de chiquillos, aunque mueran la mitad de los que nacen y el resto se críen insanos, y allí juegan con los pies descalzos sobre las charcas sucias, unos; se revuelcan con los cerdos, que hociquean la yerba al aire libre, otros; husmean, estos, en los montones de estiércol y basura; apedrean perros aquellos...


Iglesia de S. José y Espíritu Santo(Cordobapedia, Justojosemm)

Los mayores no tienen más sitio de recreo que la taberna, ni conocen más diversión que el juego, o la bebida, ya que pocos saben leer. Las basuras de la ciudad se vierten en un extremo de este barrio y sobre ellas hay alguna choza habitada y se recrían pavos y otros bichos.

Rodeado el barrio del Guadalquivir caudaloso, el agua se desliza inútil sin fertilizar un árbol, ni dar vida a un jardín. No hay un lavadero, no hay baños. El líquido, que es mina de belleza y de bienes materiales, sólo horrores ha inspirado en el barrio que ha visto desaparecer una calle entera en varías de sus sucesivas avenidas.


Plano de modificación del meandro de río con el nuevo cauce 1894

¿Es qué este lamentable estado de cosas es irremediable, a no ser a costa de grandes dispendios? Nada de eso.

Aunque con la concisión que exige la dimensión de un artículo periodístico, vamos a anotar los extremos principales que habrán de comprenderse en un Plan de Urbanización del barrio, haciendo de paso algunas consideraciones sobre su coste:

l. Ante todo aquella ribera del río y los sitios hondos del campo necesitan ser poblados de árboles, entre los que deben abundar los eucaliptos. Seria el complemento más eficaz y definitivo de la defensa que se está haciendo de la margen izquierda; transformarían en salutíferos aquellos contornos; crearíase en pocos años una riqueza arbórea de gran valor; se hermosearía el sitio y se daría más bellas vistas á la ciudad.


Fuente de la Plaza de la Iglesia

El coste de los planteles es bien pequeño, para el municipio insignificante, ya que seguramente los Viveros del Estado contribuirían; y aunque tuviera que adquirir los eucaliptos, el millar de eucaliptus globulus cirrostratus no vale más que 400 pesetas. Pero si aún quisieran evitarse estos pequeños gastos reproductivos, por el artículo 57 de la Ley de Aguas, puede reclamarse que los haga la Administración del Estado.

II. Debe planearse un trazado racional para la reforma y ensanche del Barrio, e iniciar las obras. Se presenta en este conglomerado urbano el caso curioso de haber formado espontáneamente un sistema viario radial, hoy tan preconizado. A su Plaza de la Iglesia como centro, concurren la Acera de Granada, la calle Rinconada, la de Miraflores, la de Jesús, la de Martín López y la Acera del Arrecife, unidas por otras transversales. Este trazado debe, conservarse, perfeccionarse y sobre todo completarse con la parcelación del espacio comprendido entre el río al Sur y la carretera de Madrid a Cádiz al Norte, la Plaza de la Iglesia y el cordel de la Mesta, que necesita regularizarse.

El proyecto, suponiendo que se hiciera independiente del de alineación y ensanche de la población, podría estudiarlo la Oficina Técnica Municipal, con lo que resultaría gratuito. En cuanto a las obras de urbanización, podrían dedicarse las 60.000 pesetas que, hipotecando los 30.000 metros de solares edificables que a favor del Municipio quedarían, podría obtener el Ayuntamiento.


Escudo de la República del Grupo Escolar Rey Heredia.

Esta hipoteca se pagaría pronto vendiendo solares que habrían de aumentar mucho de valor al sanear y embellecer el Barrio y cuando el Municipio empezara a darle estimación elevando algún edificio, la Escuela, por ejemplo. Contribuiría también a hacer apetecibles los solares, la aplicación de los beneficios de la Ley de saneamiento y mejora de las grandes poblaciones, exenciones tributarias por veinte años a los edificios que allí se construyan, dispensa de los derechos reales y de timbre a las trasmisiones, etcétera. Y, si no de otro modo, podría fomentarse la construcción favoreciendo la formación de una cooperativa de construcción de casas que transformara aquel barrio en poco tiempo en una pequeña ciudad jardín.


Grupo escolar Rey Heredia.

III. Uno de los edificios, que imprescindiblemente debe elevar en este Barrio el Municipio para cumplir un deber moral con ese centenar y medio de vecinos, es una Escuela, para niños y niñas, en una de las más amplias manzanas que en el proyecto de urbanización resultara, haciendo un edificio económico sí, pero que no careciera de amplio jardín buen campo de recreo, su gimnasio y sus baños. Podría reducirse al mínimo la parte edificada, tendiendo a hacer de esa Escuela un jardín de la infancia, una Escuela del bosque, respondiendo a esas tendencias pedagógicas modernas que propagan la enseñanza al aire libre.


Grupo escolar Rey Heredia, fachada norte junto a la Calahorra.

Establecer este servicio docente costaría, claro es, algo más que las 2.130 pesetas que por sueldo de dos maestros, material y locales abona hoy el Municipio, pero tendría una eficacia de que hoy carece. Y es hora ya de convencernos de que esto de despertar y encauzar inteligencias es lo más reproductivo, lo más provechoso y fecundo, que puede realizar un Municipio. Las Escuelas han transformado en ricos y prósperos los pueblos que admiramos en otros países. Debe además pensarse que aquel Barrio necesita que se le faciliten otros servicios administrativos, culturales, de beneficencia etc.

IV. Debe cumplirse radicalmente, con las modificaciones que imponga la profesión agrícola de la mayoría de los vecinos del Barrio, las disposiciones de policía urbana; vigilando la instalación de cuadras, gallineros, etc.; no permitiendo los depósitos de pienso en las cercanías; enseñando coactivamente a transformar los pozos negros en fosos sépticos, cuyas aguas ya inmunizadas podría emplear para abonos, y en tanto no se construyera la sencilla red de alcantarillado que se requiere. Las basuras deben aprovecharse como se hace en otros países, dejando además de ser foco de infección. El cementerio debe clausurarse.


Arreglando la Puerta del Puente, noviembre  1916

Las vidas humanas que habrían de salvarse representa mucho más valor que el ínfimo que supone las reformas indicadas. Estos son, esquemáticamente perfilados, los puntos principales que debe abarcar el Plan de urbanización del Campo de la Verdad. Creo haber demostrado cuan necesario es; el poco gasto que representa, transformar este suburbio insalubre y feo en un apacible paraje, bello y sano.

Brindamos la idea a la nonata Junta de Saneamiento y Reformas de la ciudad de Córdoba.

Francisco Azorín. Arquitecto.”

D. Francisco Azorín

Este era el proyecto que el notable arquitecto Francisco Azorín allá por el año 1916, respecto de la problemática del Campo de la Verdad, y que publicó en el "Semanario Independiente –cuando lo fue- Córdoba". 

Que poco han cambiado las cosas 96 años después. Cuantas voces han sido dadas en el vacío, desde la noche de los tiempos. Que lentitud en las respuestas de quien tenía que responder con prontitud, en todas las épocas: Monarquía; Dictadura de Primo de Rivera; Monarquía nuevamente; II República; Dictadura franquista y Democracia..

Y ahora, en nuestros días el esfuerzo de este notable arquitecto y convencido republicano se verá derribado en el entorno de la Calahorra, su soñada escuela, la que al final pudo construir durante la República. La que ha mantenido el escudo de la República Española en su puerta durante toda la Dictadura, sin que el fascio local se diera cuenta en su ignorancia. En descargo del citado fascio local, decir que la izquierda local tampoco se ha dado cuenta aún de los símbolos fascistas que existen en la ciudad. Tal para cual. Pero lo verdaderamente lamentable es que, muy pocas voces se han escuchado en defensa del mantenimiento de esa Escuela, que podría ser el ejemplo y homenaje a esos maestros de la República a los que incluso costó la vida su esfuerzo para que la cultura llegara al pueblo.

Entradas relacionadas con el Campo de la Verdad:

EL MURALLÓN DE SAN JULIÁN OTRA VEZ BAJO EL AGUA.
LO QUE QUEDA DEL MURALLÓN DE SAN JULIÁN.
FUENTE DE LA PLAZA DE LA IGLESIA (San José y Espíritu Santo). 
FRANCISCO AZORÍN IZQUIERDO (ARQUITECTO DE LA CULTURA)

Fotografías: del autor, y Semanario Córdoba, la de la Iglesia del Espíritu Santo que es de Justojosemm, de Cordobapedia.
Bibliografía: Semanario Córdoba, 1916.

lunes, 21 de febrero de 2011

VIAJEROS

Esperando a su dueño, el cuenta chistes. 

Todas las mañanas, al pasar por el Realejo, hay una bicicleta echada en la pared de la antigua residencia del coronel Cascajo luego General, “en los días de su mando militar en Córdoba y de su vigilante defensa de la ciudad amenazada por el enemigo en septiembre de 1936”, mejor dicho, residencia del comandante del ejército faccioso, y golpista -que no revolucionario-, contra el gobierno legitimo y constitucional de la II República, debajo de la ominosa lápida que lo recuerda y que aún el “sucedáneo”, de izquierdas, Ayuntamiento de la ciudad, no le ha aplicado todavía la Ley de la Memoria Histórica, para su propia vergüenza. 

Cartel del Ofertón.

El velocípedo tiene adosada una caseta en el portacanastos, con un letrero en su dorso que dice:

“Toby y Dušan / Dos alegres viajeros / no contamos penas / contamos los chistes  / Ofertón 2011 / 1 chiste solo / 1 € 3 chistes 2 € / ¡Alegría!

Y Toby, muy formal, amarrado a la rueda trasera de la bicicleta, con una manta en el suelo para que no sufra los fríos invernales o altas temperaturas del dichoso granito cordobés. Él, a pesar de sus lanas naturales, está además abrigado con un chaleco, la guarda, así como el otro elemento que está amarrado a la bicicleta y que es la mochila o saco de viaje del ciclista.

Toby

A la tercera fotografía, ya protestó con un ladrido, prudente ladrido. Su dueño al que no conozco, pero al que deduzco una gran sensibilidad con su amigo, el mejor dicen del ser humano –he cambiado hombre por ser humano-, deberá estar desayunando en alguna cafetería de la acera de enfrente, donde hay varias.

Llama la atención de la formalidad del can, esperando a su compañero humano de viaje, y el económico y ecológico medio de transporte encalesado que tiene, con su techo y una manta para el perfecto acomodo interior. 

Ladrando

Parece ser que el medio de vida de Dušan es el humor. Un chiste un euro, tres chistes dos euros, en suma el Ofertón de 2011, y sobre todo alegría. No he tenido desde luego la oportunidad de comprobarlo, cualquier mañana, si aún continúan su gira por estas latitudes lejanas de su origen, que por el nombre y el acento encima de la "š" hacen sospechar que pudiera ser, el cuenta chistes, un ciudadano de un país eslavo.

Una nota de solidaridad y sensibilidad entre un hombre y un perro, ambos viajeros de un mundo en el que esas virtudes está cada vez más olvidadas.

Fotografías: del autor.

domingo, 20 de febrero de 2011

PADRONES

Dando una vuelta por la Palestra Sagrada de Bartolomé Sánchez de Feria me encontré una referencia a los pueblos de la provincia y me llamó la atención la que hace a lo que hoy conocemos como Torreparedones, Torre de las Vírgenes o Castro el Viejo.

Bartolomé Sánchez de Feria fue un médico y literato cordobés, nació el 22 de septiembre de 1719, estudió medicina en Sevilla y la ejerció durante un tiempo en Castro del Río. Fue allí médico segundo con 50 ducados de vellón de sueldo. Residió en Castro del Río del 1743 al 1767, le pagó el ayuntamiento con unos terrenos, el pago de Calzadilla, ya que no lo hacía con dinero. Fue muy aficionado a las antigüedades. Luego, en Córdoba, fue médico de Cámara de los obispos Martín de Barcia y Garrido de la Vega, y del Hospital del Cardenal. Posiblemente su afición a lo antigua le hizo ser muy amigo de Pedro Leonardo de Villaceballos.

Dice D. Teodomiro Ramírez de Arellano de él:

“A los veintiséis años de ejercer Feria su profesión en Castro resolvió establecerse en Córdoba, con tan buena suerte, que bien pronto contó con una numerosa clientela, siendo además médico del hospital del Cardenal, de la Inquisición y de cámara de los obispos don Martín de Barcia y don Francisco Garrido de la Vega, recibiendo también el título de académico de la Médica de Madrid.”

Referido a su muerte continúa:

“El doctor Feria murió en primero de diciembre de 1783, dejando tres hijos, todos sacerdotes, uno fraile en la Trinidad y los otros vicarios en varios pueblos de esta provincia. Su cadáver fue sepultado delante de la capilla de los Santos Mártires en San Pedro, cubierto con una losa de mármol azul,”

Y en cuanto a su obra literaria finaliza:

“Las obras del doctor don Bartolomé Sánchez de Feria son las siguientes: Palestra Sagrada, ó memorial de los Santos de Córdoba, y varias memorias que, como apéndices, puso en el tomo cuarto; impreso en Córdoba en 1772, y cedido su producto a la hermandad de los Santos Mártires de San Pedro; Memorias sagradas de el Yermo de Córdoba desde su inmemorial principio hasta de presente, Córdoba, 1782, en cuarto; Vida de la V. Madre Juana de San Francisco, un tomo en cuarto; Vida del Gran Apóstol del Perú San Francisco Solano, un tomo en cuarto; Conversaciones amigables en defensa del Dr. D. Gonzalo Antonio Serrano; descripción del templo de Ntra. Sra. de Linares, en octavas; Manuale Médicum, opúsculo compuesto para uso en el hospital del Cardenal, y algunos otros trabajos sueltos, cuyos títulos no recordamos.”

Entre las obras reseñadas, cito la Palestra Sagrada o Memorial de Santos de Córdoba. En esa obra, en su Apéndice Tercero, hace un recorrido por los pueblos de la provincia. Son de destacar después de haber estado dándole vueltas al yacimiento de Torreparedones, unos datos que pudieran ser motivo de debate, por lo menos por lo curiosos. Entre muchos pueblos citados en la Palestra Sagrada citaré:
A las mencionadas santas refiere que ya las citó S. Eulogio en un texto suyo.


La curiosidad es, que al sitio de Torre Paredones le llama Padrones, y un padrón es según el RAE, entre una de sus acepciones, una "columna o pilar con una lápida o inscripción que recuerda un suceso". Por lo tanto, el betilo o piedra sagrada, donde se supone habitaba la divinidad, Dea Caelestis, pudiese ser la referencia, y puede ser que por deformación se le llamara después Paredones, aunque como también es una “nota de infamia que queda en la memoria después de una mala acción”, y estamos hablando también de las santas vírgenes y mártires, Nunilo y Alodia… Dejamos esto aquí por si fuera digno de tenerse en cuenta.

Del R.A.E.
padrón.
(Del lat. patrōnus).
1. m. Nómina de los vecinos o moradores de un pueblo.
2. m. Patrón o dechado.
3. m. Columna con una lápida o inscripción que recuerda un suceso.
4. m. Nota de infamia que queda en la memoria por una mala acción.

Bibliografía: Palestra Sagrada (B.Sánchez de Feria), 
Paseos por Córdoba (T.Ramíres de Arellano)

sábado, 19 de febrero de 2011

ATEGUA, 4500 AÑOS DE HISTORIA EN FOTOGRAFÍA.

Cartel anunciador

Hablar de Ategua siempre supone un pesar. Pesar por lo que se estima en un abandono desidioso de las administraciones, y la primera es el Ayuntamiento de Córdoba. Y no nos vale que no sean suyas las competencias, pero si puede serlo el empuje y la activación de otros mecanismos para potenciar el yacimiento. Santa Cruz es un barrio de Córdoba, y el yacimiento está en su término municipal.

Acceso a la exposición

Podrán justificar de miles de maneras su tibia o ninguna actuación, pero ninguna será creíble del todo. Son muchos  años. La Asociación Cultural Amigos de Ategua se merece el premio a la constancia. Es increíble su tesón en tratar de conseguir algo, para que la protección y puesta en marcha del proyecto sea un hecho concreto. Menos planes directores y más eficiencia diría yo. Menos burocracia y una apuesta más decidida.

Primer panel

La Asociación Cultural Amigos de Ategua, Diputación, Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba, Oficina 2016, y Estación de Autobuses, se han puesto de acuerdo para ayudar a la puesta en marcha de la Exposición fotográfica “Ategua 4500 años de historia”, que durante los días 15 de febrero al 19 de marzo, estará en la planta primera de la Estación de Autobuses de Córdoba, frente a la estación de ferrocarril.

Pasillo de la derecha

Importante, en la planta primera de la Estación de Autobuses de Córdoba, entrando en la sala de expedición de billetes, a la derecha, una escalera nos lleva a ella. Merece la pena visitarla. Está compuesta por una serie de fotografías del yacimiento y de los objetos importantes allí hallados. Y también unas hojas, cinco, del “Bellum Hispaniense”, la Guerra en Hispania de César contra Pompeyo, que afianzó la hegemonía de César y el declive de Pompeyo. La batalla de Munda. El definitivo final de la República y el nacimiento del Imperio.

Pasillo de la izquierda

Ategua, la eterna olvidada. 4500 años de historia en estas tierras de; tartessos, iberos, romanos, visigodos, árabes y cristianos. Todo un abanico de civilizaciones la habitaron y la nuestra la ignora. Ategua os espera en hermosas fotografías que atestiguan su dilatada historia.

Estela de Ategua

Hoy 19 de febrero estaba prevista la celebración de la marcha anual desde Córdoba al yacimiento, la VII Travesía, esperemos que haya sido altamente positiva en participación, otro año que por cuestiones físicas no he podido participar y lo lamento. Antonio Osuna, José María Carriel, José Vicente Martín, Pedro, Camacho, y tantos otros cordobeses.

Otras entradas de este Blog relacionadas con Ategua, “VII Jornadas sobre el Yacimiento” y “El valor del patrimonio histórico: Ategua como recurso”.

La Web de la Asociación Cultural Amigos de Ategua es sin duda una excelente atalaya para divisar todo lo relacionado con el yacimiento. Toda la actividad de muchos años está en ella, todos los esfuerzos de sus socios, y sus sudores la han ido curtiendo día a día. Visitándola se conocerá más de este trozo de campiña que encierra tanta historia.



Fotografías y vídeo de la exposición.

viernes, 18 de febrero de 2011

LA TORRE DE LOS DONCELES

Dibujo de Alfred Guesdon, siglo XIX.

Hace un tiempo, en agosto y septiembre de 2009, publiqué unas entradas con los títulos; "La puerta de Andújar y la Torre de los Donceles" y "Las fálicas columnas de la Magdalena", en las que se trataba de comentar sobre la Puerta de Andújar y lo que suponemos queda de ella. Hoy publico un texto completo extraído de un curioso artículo, escrito en 1843 y publicado en el Semanario Pintoresco Español en ese mismo año en junio, pero fechado el siete de marzo. En las entradas citadas se situaba, en la primera, el detalle de los planos de la ciudad y los dibujos que en este repito, que decoraban gráficamente el texto señalado, así como fotografías de las columnas en la Plaza de la Magdalena.

Por lo interesante me ha parecido oportuno publicarlo completo, además de un trozo del dibujo de Alfred Guesdon, el viajero y arquitecto francés (1808-1876), nos dejó para disfrute de tener una referencia real de nuestra ciudad en el siglo XIX, con detalle de la puerta que dejó de existir junto con las otras que se derribaron en la fiebre de destrucción que asoló parte de la ciudad a finales del citado siglo XIX, además de las referencias a otras iglesias de la ciudad.



LA TORRE DE LOS DONCELES

"Hay en la ciudad de Córdoba, unida al lienzo de muralla que la rodea por la parte Oriental, una antigua torre, cuya perspectiva del lado de Poniente, que es el que corresponde al interior del pueblo, damos al frente de este artículo. Su elevación notable, la regularidad de sus proporciones, y la solidez de su fábrica, le dan un aspecto noble y majestuoso, que á primera vista llama la atención. Su figura es la de un paralelogramo, y unida a él por el P. una torrecilla o mirador de fecha más reciente, no muy elevado, y cuyo objeto no es fácil adivinar. El interior ofrece una distribución rara, y que da a conocer desde luego que no es coetánea á la época de su construcción. No hemos podido descubrir con certeza cuál sea esta; pero observando la manera de la fábrica en los pocos trozos que pueden suponerse de la primitiva; la situación de la puerta, de que hablaremos después, y la relación que guarda con el sistema antiguo de defensa de la ciudad, parece que debe referirse al tiempo de la dominación árabe, aunque su aplicación entonces sería muy diferente de la que después le ha tocado.

En efecto, examinándola por la parte del mediodía, se descubre con toda claridad, que la que hoy aparece una torre, fueron dos en la antigüedad, de las que se ha formado una, cerrando el claro que entre ellas quedaba por medio de dos arcos sobrepuestos de rosca de ladrillo, y una tapia del mismo material. Y registrando el interior, esta conjetura adquiere el grado de evidencia; pues se notan perfectamente las dos torres, y se ve que fueron construidas para la defensa y adorno de una de las puertas más sencillas y elegantes de la ciudad, que estaba en medio de ellas. Los antiguos historiadores han hecho mención de que Al-Xerqui (que hoy corrompida la palabra llamamos la Axerquía) o sea la parte inferior (oriental) de la ciudad, estaba cercada de murallas, en las que había diferentes puertas, las cuales estaban defendidas por torres, que fueron las primeras fortalezas de que los cristianos se apoderaron cuando la conquista. La de que tratamos era sin duda una de ellas; y como no hayamos encontrado mención de esta antigualla en los escritores que han hablado de las cosas de Córdoba, y temíamos por otra parte el verla destruida cuando menos se piense, como tantas otras lo han sido, hemos creído útil formar un borrón que la presente tal cual (según por lo que queda puede rastrearse) estuvo en su principio, y es el que va al final de este artículo.

Según por él se ve, se componía de dos torres de bastante altura, unidas por el lado del N. por un doble lienzo de muralla casi de igual extensión que ellas, en cuyo centro estaba practicada la puerta. Era esta de proporcionada magnitud, formada por dos arcos apuntados, mayores que el medio círculo, separados entre sí un corto trecho, el cual estaba cerrado por una fuerte bóveda; sobre él, situado a la parte exterior del muro, estaban indicados otros dos sobrepuestos y macizos, resaltado el más elevado de ellos. De una a otra torre, en el espacio correspondiente al que quedaba entre los arcos que formaban la entrada, corría, a la altura del primer arco macizo, y por encima de la bóveda, un pasadizo, en el que cabrán dos personas de frente, por el cual se comunicaban las dos. Entre el segundo y tercer arco, debió existir á distancia conveniente, una lápida con alguna inscripción; conservase perfectamente señalado el lugar que ocupó, adornado con una labor sencilla, muy parecida a la que en iguales sitios se ve de su clase en otros edificios árabes.

La fábrica es toda de piedra caliza, que en Córdoba llaman franca; la colocación y corte de las piedras, el árabe, conocido por al dos por tanto, formando en el testero en que se halla la puerta, un pulido almohadillado. Las impostas en que descansan los arcos sonde mármol blanco, y hoy se ven apoyadas en unas columnas de la misma materia, cuya mayor parte está enterrada, por lo que no se sabe la forma de la base, si es que la tienen. Así las impostas como las columnas no parecen de la primitiva fábrica; las últimas son de estilo romano, y probablemente colocadas allí en algún reparo que se hizo al edificio. Ignoramos el motivo de que esta puerta se cerrase cuando tan necesaria era, que hubo que abrir otra a sus inmediaciones, cerrada también a los pocos años ha, no sin graves perjuicios del vecindario, que inútilmente ha reclamado contra esta determinación; no nos es conocido tampoco el de las demás variaciones que la han reducido al estado que en la actualidad tiene; pero es indudable que todas son muy antiguas, como lo es el nombre de Torre de los Donceles, que todavía lleva.

Sobre el origen de este curioso nombre, nada se sabe de positivo. Algunas tradiciones lo derivan del objeto a que muy desde lo antiguo estuvo destinada, que fue el de servir de lugar de prisión o arresto para los Caballeros que cometían algún delito ó exceso, que mereciese seria corrección. Sabido es que la nobleza de Córdoba ha sido de las más esclarecidas del reino, y que habrá muy pocas ciudades en que hayan habitado tantos linajes ilustres. No hay razón para suponer que la educación y costumbres de la juventud fuesen en ella diferentes de las que tenían en las demás partes de la Monarquía. Los galanteos, pues, las cuchilladas, los desafueros contra las autoridades locales, las aventuras de toda especie, pululaban en esta ciudad; y eran muy frecuentes, de sus resultas, los arrestos y prisiones de mozos que, ó sobradamente ligeros, o excesivamente atrevidos, purgaban sus entretenimientos y calaveradas con algunos días de encierro. y timo la palabra Doncel es genérica y pueda denotar al joven soltero, y estos fuesen por lo común sus moradores, por ser los que más a menudo incurrían en semejantes deslices, de ahí el que el edificio tomase su nombre y se llamase la Torre de los Donceles. Todavía se conserva por tradición, que los últimos Caballeros que en ella estuvieron detenidos, fueron los complicados en la muerte alevosa que se dio en el pasado siglo al Marqués del Villar de Rivas, sujeto notable en Córdoba, por lo bien que montaba un caballo, esgrimía la espada y ponía rejoncillos a un toro.

Sin negar la verosimilitud de este parecer, tenemos por más probable, que el nombre de cuyo origen tratamos, vino de haber estado en la antigüedad encargada la Alcaidía ó guarda de esta fortaleza á los Alcaides de los Donceles, cuyo solar, mayorazgos y residencia ordinaria estuvo por algunos siglos en esta ciudad. Pocos aficionados a leyendas viejas ignorarán las rivalidades Y divisiones, que en los siglos XV y XVI ocurrieron entre las dos ramas de la ilustre casa de Córdoba, que representaban los Marqueses de Priego y los de Comares. No es  menos conocido el hecho de que queriendo premiar el Rey D. Alonso el XI, los méritos y servicios de Alonso Hernández de Córdoba, y entusiasmar el ejército, erigió a su favor, cuando la famosa batalla del Salado (y según algunos cuando el cerco de Algeciras), la dignidad de Alcaide de los Donceles, trasmisible a sus sucesores y descendientes (1). Fue uno de estos el célebre Diego Hernández de Córdoba, quinto Alcaide de los Donceles, el cual tuvo la gloria de hacer prisionero en el arroyo de Martin González, en unión con el Conde de Cabra, al Rey de Granada Boabdil, por cuya hazaña le honraron los Reyes Católicos entre otras mercedes, con el título de Marqués de Comares, que llevaron con orgullo sus nietos, al par que el de Alcaides de los Donceles. Estas dos familias notables, no menos por sus riquezas, que por los esforzados varones que produjeron, tuvieron un grande influjo en la ciudad, y, se disputaron tenazmente el mando de ella, llegando en algunas ocasiones el encono á tal extremo, que los parciales de uno y otro bando trabaron en las calles reñidos y sangrientos combates. Eran los Marqueses de Priego Alcaides de los Alcázares Reales; desempeñaron también la guarda de la Calahorra (2), y por sus conexiones y deudo disponían asimismo de las fortalezas que defendían la Al-Medina o parte alta de la ciudad. Contra un sistema tan completo de ataque y defensa, no es natural que la Casa de Comares no tratase de estar prevenida; antes bien es más que probable que intentaría abroquelarse en términos de poder oponer medios de resistencia análogos, en cualquier lance que ocurriera. Y siendo la Torre de los Donceles, por su construcción y solidez, no menos que por el sitio que ocupa, la más notable de la Axerquía ó ciudad baja, es muy de creer que los Alcaides de los Donceles se apoderasen de ella como de un punto desde el cual les era fácil hostilizar y tener a raya a sus contrarios, asegurándose en todo evento el gobierno de aquella interesante parte de la ciudad. Y de aquí inferimos que debió venirla el nombre. Esta conjetura adquiere muchos visos de fundada, si se advierte que casi todas las casas solariegas importantes que hay en la ciudad baja, inmediatas a la muralla, pertenecen á familias unidas en lo antiguo a la de los Alcaides de los Donceles, por deudo o amistad. En el archivo del Ayuntamiento existirán datos que podrían poner este punto en su verdadera luz. No nos ha sido posible consultarlos.

Consolidada la autoridad Real desde el reinado de Carlos I, y abatido el orgullo y poder de la grandeza, estas casas depusieron sus antiguas rivalidades, sirviendo de medio entre otros, los enlaces, que con el trascurso del tiempo han traído la reunión de ellas en una misma persona. Cesó entonces el interés por el mantenimiento de estos fuertes, sus Alcaides los abandonaron, y el Ayuntamiento de Córdoba entró en la posesión y gobierno de ellos. Perdida la importancia que tenían, hubieron de destinarse a los usos que se creyeron más convenientes según la época y las circunstancias. A la Torre de los Donceles cupo el que dejamos apuntado, y quizá también tuvo épocas más felices en las que, nobles y graciosas Señoras presenciaron desde el mirador, que a su arrimo se construyera, las corridas de toros y de cañas, y otros juegos de habilidad y destreza, en que los gallardos donceles cordobeses lucían en la plazuela de la Magdalena su valor y  gentileza. Hoy ha pasado el tiempo de las fortalezas señoriales, y el tiempo de los torneos. Ya no se oyen en aquel recinto, ni los tristes suspiros del prisionero, ni el áspero rechinar de las armaduras. El destemplado martilleo de un herrero, que es su único guardián, es el solo ruido que á veces interrumpe el monótono silencio que de ordinario reina en la ruinosa Torre de los Donceles.

tan completo de ataque y defensa, no es natural que la Casa de Comares no tratase de estar prevenida; antes bien es mas que probable que intentaria abroquelarse en términos de poder oponer medios de resistencia análogos, en cualquier lance que ocurriera. Ysiendo laTorre de los Donceles , por su construccion y solidez , no menos que por el sitio que ocupa, la mas notable de la Axerquia ó ciudad baja , es muy de creer que los Alcaides de los Donceles se apoderasen de ella como de un punto desde el cual les era fácil hostilizar y tener a raya á sus contrarios, asegurándose en todo evento el gobierno de aquella interesante parte de la ciudad. Y de aqui inferimos que debió venirla el nombre. Esta conjetura adquiere muchos visos de fundada, si se advierte que casi todas las casas solariegas importantes que hay en la ciudad baja, inmediatas a la muralla, pertenecen a familias unidas en lo antiguo a la de los Alcaides da los Donceles, por deudo o amistad. En el archivo del Ayuntamiento existirán datos que podrían poner este punto ea su verdadera luz. No nos ha sido posible consultarlos.

Consolidada la autoridad Real desde el reinado de Carlos I, y abatido el orgullo y. poder de la grandeza, estas casas depusieron sus antiguas rivalidades, sirviendo de medio entre otros, los enlaces, que con el trascurso del tiempo han traido la reunion de ellas en una misma persona. Cesó entonces el interés por el mantenimiento de estos fuertes, sus Alcaides los abandonaron, y el Ayuntamiento de Córdoba entró en la posesion y gobierno de ellos. Perdida la importancia que teuiaa, hubieron de destinarse a los usos que se creyeron mas convenientes segun la época y las circunstancias. A la Torre de los Donceles cupo el que dejamos apuntado, y quizá tambien tuvo épocas mas felices en las que, nobles y graciosas Señoras presenciaron desde el mirador, que á su arrimo se construyera, las corridas de toros y de cañas, y otros juegos de habilidad y destreza , en que los gallardos donceles cordobeses luciau en la plazuela de la Magdalena su valor y gentileza. Hoy ha pasado el tiempo de las fortalezas señoriales, y el tiempo de los torneos. Ya no se oyen en aquel recinto, ni los tristes suspiros del prisionero, ni el áspero roclriuarde las armaduras. El destemplado martilleo de un herrero, que es su único guardian, es el solo ruido que á veces interrumpe el monotono silencio que de ordinario reina en la ruinosa Torre de los Donceles. G.D.L.R."

Puerta

(1) Lo es en la actualidad el E. S. Duque de Medinaceli.
(2) Torre fuerte que defendía la entrada del Puente sobre el Guadalquivir. 
Córdoba 7 de marzo de 1843 
Del semanario Pintoresco Español, nº 24 de 1843(11 de junio) Págs. 188/190

martes, 15 de febrero de 2011

LA INDUSTRIA DE LOS CURTIDOS EN CÓRDOBA

El Árbol de la Vida, de Ramón García Romero (Museo Arte  en piel, en la web Artencordoba.com)

En nuestra ciudad hubo una industria que fue floreciente en su momento, y que estaba dentro de las más importantes de la época, hoy en día desaparecida, y que era la del curtido de pieles y una de sus elaboraciones posteriores que era la guadamacilería, de notable implantación y fama en Córdoba.

Curtidores en Montilla (MontillaUrbium.com)

En la segunda mitad del siglo XIX, había en Córdoba bastantes industrias de ese ramo. Estas normalmente estaban ubicadas en los barrios extremos como, S. Lorenzo, San. Nicolás de la Axerquía y del Campo de la Merced (este último barrio tenía en sus cercanías el llamado del matadero).

El procedimiento de curtido, comparado con el actual, era bastante primitivo, con muy buenos resultados en cuanto a la calidad y duración del producto, por su elaboración artesanal. Desde la compra al ganadero, hasta la entrega a zapateros, guarnicioneros y otros artesanos, conllevaba un largo proceso.

Curtido y tintado de los cueros

La parte más ingrata de este trabajo era la del arranque del pelo y carne adosada, el mal olor era materialmente inaguantable, cuando la cal, que cubría la carne, descomponía esta; después se introducían las pieles en pozos de agua que, a su vez, contenían cortezas de diversos árboles, algunos tropicales; la mimosa, el quebracho y el castaño, así como algunas raíces. En estos pozos estaban bastante tiempo; luego venía el secadero; el zurrado con mazos, el engrase, alisamiento e igualación; y al final el teñido de las que lo necesitaran, otras quedaban en su primitivo color, y el uso de la alcaparrosa, anilinas y otros productos químicos.

Desde el comienzo de la labor hasta el final, podía transcurrir, por término medio, un año. Sobre todo el material destinado a la industria del calzado o la guarnicionería; los corambres (odres o pellejos) para vino y aceite tenían una elaboración más breve, pues no necesitaban igualación, ni teñido, ni engrase, sino simplemente recibir una mano de pez para aumentar su consistencia e impermeabilización.

Los "pelambres" en el río (plano de 1851)

Las distintas tenerías cercanas a la ribera tenía la suerte de disponer abundante agua, que era más difícil en las que nos estaban cerca. Cerca del Molino de Martos y la Puerta del Sol, en lo que se llamaba Plaza del Peso, a la desembocadura de la calle Mucho Trigo, en el plano de 1851, puede verse una pequeña islita adosada al muro, que la denominaban “Pelambres” y, como en las actuales obras de la ciudad, con la presencia de ingenieros o arquitectos del Imserso, no faltaban curiosos que, desde el barandal del muro, sacrificaban su pituitaria por la curiosidad, dado el olor a putrefacción que generaba el trabajo.

Las pieles a curtir eran, por regla general, de caballo, becerro y cabra, siendo de estas últimas de donde se sacaban los cordobanes, cuyo nombre les fue dado en honor a la ciudad que los creó, y a la que afamaron aún más por la elaboración de estos productos.

Cordobán (foto de cordobanes.blogspot.com)

La selección previa era muy importante, a la hora de comprar las pieles. Las que no tenían defecto alguno se destinaba a corambres, los llamados pellejos para vino o aceite. Se comentaba también que eran, para algunos labradores, cajas fuertes o de caudales, donde sus dueños guardaban los llamados “peluconas” o “napoleones”.

Los labradores llevaban a curtir sus pieles de cerdo, para confeccionarse zahones o polainas, y los cazadores, las de jabalí o venado, incluso gatos monteses, para usarlos como alfombras o camas. También eran elemento de adorno en zamarras y otras prendas campestres o las botas para el vino, siempre útiles en las fiestas campestres o peroles.

El pelo se utilizaba también para asientos y butacas. La carnaza para colas de carpintero, y las corambres viejas, ya inservibles, los utilizaban los piconeros en la elaboración del picón, cuando llevaban en ellos el agua para apagar las hogueras que hacían el picón. Había muchos pellejeros y boteros como se denominaba  a los curtidores a pie de calle. Un trabajo mal remunerado y penoso, y mucho más en el invierno por tener que estar en permanente contacto con el agua.

Cédula del oficio de curtidor.

Estos artesanos, en nuestra ciudad, eran un gremio importante, con una ordenanza muy “sui generis”. Formaban la Hermandad de Nuestro Padre Jesús en el Huerto, que residía en San Nicolás de la Axerquía. Luego, con la ruina del citado templo, se trasladó a San Francisco.

En mi niñez recuerdo que, en el barrio de la Mezquita (antes Mezquita), en la que se llamó calle de la Grada Redonda (Magistral González Francés), antes de llegar a la Plazuela de Santa Catalina, estaba Curtidos Varo, que luego se trasladó a la calle Alfaros. En este comercio había un olor muy característico, en el conseguíamos el trocito de badana, como lo llamábamos, para el tirador (ahora tirachinas), o incluso, para el que fuera más habilidoso repujar y hacer una pequeña obra de arte, e incluso alguno una vaina para la espada de madera.

Trabajando el cuero (cuerosghadames)

En Córdoba existen extraordinarios artesanos del arte del cordobán o guadamecíles, e incluso un museo que está en la esquina de la calle Céspedes, con la antigua cuesta de Blanco Belmonte, que se puede visitar y ver las artísticas obras que en él se exponen. En la magnifica Web Artencordoba.com se puede comprobar el extremo que aquí se cita.

Según un artículo de R. de Montis
Fotografías de Artencordoba.com, cordobanes.blogspot.com, montillaurbium.comy tintadoycurtido.com

domingo, 13 de febrero de 2011

EL FLAMENCO EN LA EDUCACIÓN

Gabriel Muñoz.

La revista EN CLAVE DOCENTE, en su número 1, de enero de 2011, páginas 30-32, publica un artículo del Profesor de Guitarra Flamenca del Conservatorio Profesional de Córdoba, que merece la pena leer, ahora que el flamenco ha sido declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y parece que las administraciones le quieren dar la importancia a la que es acreedora de siempre.

Dice así:

"El flamenco, como medio educativo para conocer las costumbres musicales del patrimonio cultural y tradicional andaluz, debe complementar la formación del alumnado comprendido entre los 8 y 18 años. Es necesario conocer nuestra cultura en todos los ámbitos (gastronomía, pintura, danzas, folclore, música, tradiciones,…) y como expresión artística por excelencia en Andalucía nos encontramos con el FLAMENCO. En este artículo pretendemos informar a la comunidad educativa de la riqueza que posee el FLAMENCO como medio transmisor de la cultura andaluza a todo el mundo y a su vez, como medio de expresión y puente hacia el mestizaje de culturas.

Desde la perspectiva de las Enseñanzas Artísticas en España, y más concretamente en Andalucía, cabría decir que el flamenco es una manifestación cultural plenamente aceptada y reconocida en la sociedad en la que vivimos. Una vez limpio de todos aquellos mitos y etiquetas que durante tantos años acompañó al Flamenco, a los que no dedicaré más tiempo ni espacio en este artículo, aparece implantado en los sistemas educativos de las Enseñanzas de Régimen Especial en España. Los jóvenes pueden estudiar de manera reglada cualquier especialidad del género (guitarra, baile y cante), la Guitarra Flamenca está establecida desde el primer curso de las Enseñanzas Básicas (antiguo Grado Elemental) hasta la finalización del Grado Superior, equivalente a una Licenciatura universitaria, el Baile Flamenco puede estudiarse desde las Enseñanzas Profesionales hasta la finalización del Grado Superior, también pueden realizarse las Enseñanzas Profesionales de Cante Flamenco y el Grado Superior de Flamencología. El siguiente paso sería implantar a corto plazo las enseñanzas de Guitarra Flamenca en todos los conservatorios andaluces de cualquier grado y el Baile y el Cante Flamenco en todos los conservatorios Profesionales y Superiores de Andalucía, y a largo plazo en los conservatorios españoles ya que, al menos en el caso de los estudios de Guitarra Flamenca, fuera de Andalucía sólo es posible realizarlos en Puertollano, Madrid, Murcia y Barcelona, los de Cante Flamenco sólo en Sevilla y el Baile está establecido en otras comunidades como Madrid.

Tras ésta breve introducción de la situación de las enseñanzas del flamenco en la actualidad pasamos a las aportaciones que éstas pueden realizar al alumnado. En primer lugar, dentro del flamenco se hacen claras diferenciaciones geográficas en los distintos estilos del género, es decir, hay estilos propios de distintas zonas geográficas como pueden ser los FANDANGOS en la zona de Huelva, los “ABANDOLAOS” en la zona de Málaga, la SERRANA en la zona de Córdoba, cantes mineros como el TARANTO de Almería, GRANAÍNAS de la zona de Granada, TARANTAS de la provincia de Jaén, distintas variantes de SOLEARES de Sevilla y estilos festeros como ALEGRÍAS o BULERÍAS en la zona de Cádiz, por lo que podríamos realizar una primera diferenciación geográfica partiendo de los distintos estilos, y digo primera porque si nos adentramos un poco más en los estilos flamencos podremos comprobar cómo van surgiendo variantes de estos estilos y otros como pueden ser la SIGUIRIYA, la BULERÍA o la SOLEÁ, tales como localismos SOLEÁ DE CÓRDOBA, ALEGRÍAS DE CÓRDOBA, FANDANGOS DE ALOSNO, VALVERDE, CALAÑA,…, SIGUIRIYA DE JEREZ, MALAGUEÑAS, ZÁNGANO en Puente Genil, FANDANGO DE LUCENA, TANGOS DE GRANADA o de TRIANA o de MÁLAGA,… por poner varios ejemplos.

El baile.

Éste es un primer contacto con el género que puede ir estableciendo un mapa mental de la situación y expansión del flamenco en Andalucía, ya que generalmente los estilos propios suelen tener un fuerte arraigo en las distintas zonas.

Un segundo acercamiento del género a la cultura andaluza son los estilos que aparecen en diferentes costumbres, labores,… Entre estos estilos nos encontramos la SAETA, cante propio de la Semana Santa que se interpreta por el cantaor sin acompañamiento musical alguno; tenemos también en este grupo de estilos los CANTES DE TRILLA en los que encontramos la TEMPORERA, la TRILLA y la PAJARONA, cantes que se realizaban durante las labores del campo y en los que aparecen claras referencias al trabajo en el campo, con expresiones y terminología netamente rural; también nos encontramos los llamados CANTES DE FRAGUA entre los cuales están las TONÁS, MARTINETES y DEBLAS, y en los que se tratan temas de características religiosas, dramas amorosos o enfermedades; el caso de la ALBOREÁ es singular por la característica de ser un estilo propiamente gitano, utilizado en sus ceremonias de boda; hay otro estilo flamenco para el cante que son los PREGONES, utilizados antaño por los vendedores ambulantes para pregonar su mercancía; los CAMPANILLEROS es un cante netamente festivo de la Navidad; la PETENERA tiene referencias de la cultura judía en sus letras; la BAMBERA ,también llamada “Cante del columpio”, interpretada durante los juegos de columpio. Éstas pueden ser muestras de la relación del flamenco con parte de las labores cotidianas que se daban no hace muchos años en Andalucía.

Considero esencial para el alumnado conocer a los principales creadores del cante, baile y toque a lo largo de la historia. Podríamos iniciar al alumnado con “cantaores” como Manuel Torre, Vallejo, Antonio Chacón, Silverio, Pastora Pavón, Fosforito, Camarón de la Isla, Antonio Mairena, Carmen Linares, Enrique Morente o los jóvenes Arcángel, Miguel Poveda o Estrella Morente. En figuras de la guitarra como Ramón Montoya, Niño Ricardo, Sabicas, Manuel Cano, Juan Serrano, Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar, Serranito, los “Habichuela”, Cañizares, Juan Carlos Romero, Tomatito, Gerardo Núñez o Vicente Amigo. Y por último las figuras del baile como Carmen Amaya, La Argentinita, Vicente Escudero, Matilde Coral, Farruco, Antonio Gades, Javier Latorre, María Pagés, Eva Hierbabuena, Farruquito, Antonio Canales o Joaquín Cortés. (Es simplemente una aproximación, no quiero olvidarme de nadie). Una vez conocidos los principales intérpretes y creadores del género, sería conveniente realizar alguna actividad para que el alumnado supiera localizar la procedencia de los principales creadores e intérpretes, completando así el primer acercamiento al flamenco, por lo que ya tendríamos una visión general de la localización geográfica de los principales estilos del género así como de sus principales creadores e intérpretes. Otra de las conexiones del flamenco con la Cultura es la poesía. Numerosos artistas flamencos, como Camarón de la Isla, Enrique Morente, Vicente Amigo o Manolo Sanlúcar, se han servido de poemas de autores como Lorca, Miguel Hernández o Kavafis. Ésta es una muestra de la riqueza cultural del flamenco y del alejamiento de esa imagen de trasnoche y mala vida.

Pues bien, tras está breve introducción didáctica del flamenco, toca ahora enumerar la aportación del flamenco al alumnado. Pienso que el flamenco aporta a nuestros alumnos una visión de la música de raíz, tan cercana y tan lejana a la vez en los tiempos tecnológicos que corren, enriquecedora para su formación como personas. Gracias al flamenco se producen numerosos encuentros con músicos y danzantes de todos los estilos, gracias al flamenco está al alcance de su mano expresarse desde el conocimiento de una cultura propia.

El flamenco es una expresión que reúne a numerosos pensadores, poetas, coreógrafos, cantantes, políticos, deportistas, restauradores, en definitiva gentes de todo tipo y condición, a su alrededor. No conoce de religiones ni de tendencias políticas y es un puente abierto y dispuesto a ser cruzado en cualquiera de sus direcciones como punto de encuentro de la humanidad. Estoy seguro que dejo en el tintero numerosos nombres, virtudes y defectos del género que represento, pero no les quepa la menor duda que seguiré enriqueciéndome como persona cada vez que escuche o vea cualquier manifestación del flamenco en cualquier lugar del mundo, y volveré aquí para compartirla."

Gabriel Muñoz Carnago
Profesor de Guitarra Flamenca del
Conservatorio Profesional de Música de
Córdoba y Concertista de Guitarra Flamenca.

sábado, 12 de febrero de 2011

TORREPAREDONES (y V), PARA TERMINAR DONDE ACABA TODO... EN LA NECRÓPOLIS.

Urna del Mausoleo de los Pompeyos

Esta entrada, como trata de expresar el título, es la final de las dedicadas al yacimiento de Torreparedones. Quedaba un tema que se pasó de puntillas, pero que es donde finaliza todo, en la necrópolis, vamos en el cementerio, por aquello de que “como te ves yo me ví”. Me picó la curiosidad al leer a D. Aureliano Fernández-Guerra y al profesor D. José Beltrán Fortes, pero aún a pesar de la calidad de ambos trabajos, no me ha quedado clara la ubicación del Mausoleo de los Pompeyos.


En el Semanario Pintoresco Español, de noviembre de 1833, en tres números distintos extraigo un texto de Manuel de la Corte y Ruano, referido al descubrimiento, con unos dibujos que, según otros documentos son de Aureliano Fernández-Guerra, que dice:


“Era el 16 de agosto de 1833, tiempo en que la recolección de cereales mantiene en las campiñas crecido número de operarios, y que por esta circunstancia se habían aumentado los del cortijo de las Vírgenes, (término de Baena) cuando un muchacho de su labor, práctico en el terreno, movido de la curiosidad propia de los pocos años, o tal vez de la codicia inseparable de esta clase de gentes, buscó entretenimiento en los villares contiguos al muro y torre de Castro Prisco, de que va hecha mención en el artículo 1º, por e! lado septentrional de esta fortaleza. Allí son más frecuentes, que en otros sitios, las hendiduras y quiebras de los antiguos ci-mientos, cuya mole respetable y maciza todavía parece querer sepultar en aquellas cavidades las últimas reliquias del poder romano. El calor de la estación contribuye no poco a su ruina, dando margen a creer, que bajo las grietas de estas fábricas había estancias subterráneas o se ocultaban pingües tesoros. Preocupada la razón del labriego con tales ideas, no vaciló en abrirse paso entre los escombros, y metiendo, como por instinto, el brazo en aquella que le pareció más profunda, al ver que ni tocaba en su fondo, ni la dureza de la argamasa cedía a sus esfuerzos, volvió al cortijo, reveló el secreto y seguido por el aperador y algunos criados del campo armados de instrumentos para destruir, dieron principio a la penosa faena, y no sin trabajos ni dificultades practicaron una brecha de la cabida de un cuerpo humano, por la cual fue introducido el muchacho pendiente de una maroma."


"A un corto descenso tocaron sus pies el terreno, y un grito de sorpresa involuntario revelo a los de afuera el hallazgo apetecido. Recorría entretanto y deslumbrábase la vista del primero, al hallarse como por ensueño en un aposento cuadrilátero, cuya longitud de E. a O. no era menos de diez pies y medio, por siete de anchura de N. a S. y nueve de elevación hasta el clave de los arcos en que termina la bóveda por sus extremos. Una lámpara embebida en una funda de plomo y colocada en el ángulo que hay entre O. y N. reflejaba su luz amarilla sobre el pavimento, muros y zócalos de piedras que en derredor de la estancia se levantaba más de un pié o pié y medio, sustentando sus flancos o lados de E. a N. catorce urnas cinerarias de diversos tamaños y figuras. Estas urnas eran de piedra blanca cipia, cerradas con losas herméticamente, conteniendo cada cual los huesos de una persona humana calcinados por el fuego, otros pulverizados, otros convertidos en cenizas, otros en fin mezclados con polvos dorados que la humedad había enrojecido.”


El Sr. Manuel de la Corte y Ruano, Abogado e historiador egabrense que fue Inspector de Antigüedades de Andalucía. (1816-1852), como “erudito” escribe esta crónica del descubrimiento. Se permite en un alarde de desprecio por las clases inferiores, decir (está en letra negrilla para destacar), la codicia inseparable de esta clase de gentes, refiriéndose al campesino, seguro que explotado miserablemente, pero lo curioso es que él, que no “sería codicioso” tenía una denuncia por plagio del Sr. Aureliano Hernández-Guerra. 


Y además se permite escribir que la lámpara está encendida cuando entro el muchacho, vamos lo mismo que la del chiste del Pericón de Cádiz, que decía lo había pescado y además no lo apagaba, hasta que su contertulio, otro pescador embustero, no le quitara veinte kilos al róbalo que decía haber pescado. Parece poco serio y de poca clase el “erudito”, poco serio por lo del farol y de poca clase, al insultar a la clase trabajadora, cuando la codicia siempre ha estado por las capas más selectas de la sociedad.

Tumba examinada en este mes de febrero

En resumidas cuentas que el descubrimiento fueron 14 urnas, pero que la ignorancia y el hambre, hicieron que las volcaran buscando algo de valor. Aunque lo cierto es que a pesar de haber buscado datos no he conseguido determinar dónde puede estar el mausoleo.

¿Lugar de la tumba? 400 mts. al norte del castillo (fotografía aérea del vuelo de 1956)

Sabemos que el artículo de José Beltrán dice, aludiendo al de Corte Ruano y no entrando en su titularidad que las tumbas estaban en el lado septentrional de la fortaleza, al norte de la misma. Como curiosidad, D. Próspero Merimée escribió un artículo sobre el tema, e incluso propició que una expedición, científica, del ejército francés y español visitaran la zona.

Otra vista de la tumba actual

La Universidad de Alcalá dice de Fernández-Guerra:

“… en 1833, un descubrimiento excepcional se había producido en el "Cortijo de las Vírgenes" (Baena, Córdoba), el sepulcro de los Pompeyos (CIL II2/5, 409-420), del que realizó dibujos de todos los hallazgos y de la situación en que se encontraron las trece urnas que contenía, todas menos una con inscripción, indicando incluso los restos de minio que todavía se conservaban en alguna de ellas; levantó planos topográficos de la zona y recabó para ello toda la documentación necesaria tanto por medio del trabajo de campo como del de archivo. La satisfacción personal que le había proporcionado este estudio se vio rápidamente truncada: por primera vez fue víctima de un plagio, cuando tras enviar sus trabajos sobre el "Cortijo de las Vírgenes" al inspector de antigüedades Manuel de la Corte Ruano, éste los publicó en el Semanario Pintoresco Español. “


Bajando a la tumba actual (Pedrajas, diario Córdoba)

Para finalizar el descubrimiento hace unos días, de unas tumbas al lado del provisional centro de visitantes, que fotografié pero no pude ver su interior. Esos terrenos creo que han sido adquiridos por el Ayuntamiento de Baena por estimar que ahí puede estar la gran necrópolis de la zona. Para ampliar la noticia en la anterior entrada remitía al periódico Córdoba en noticia aparecida el 7 de este mes de febrero.

Centro -provisional- de visitantes

Hay que tener en cuenta la gran extensión del yacimiento y el ínfimo porcentaje que tiene excavado, y aún menos puesto en valor. Es una importante fuente de futuros proyectos y ojalá no decaiga el interés por continuarlo. Decir también que, desearía como cordobés que ese interés de las administraciones, pudiera tenerlo el yacimiento de Ategua.

Entradas anteriores relacionadas con el yacimiento:

TORREPAREDONES (IV), CASTILLO DE CASTRO EL VIEJO O DE LAS VÍRGENES, FUENTE DE LA ROMANA.



Dibujos: de Aureliano Fernández-Guerra, 
Fotografías: del autor y de Pedrajas fotógrafo del diario Córdoba.
Bibliografía: -Manuel de la Corte y Ruano, “Descubrimientos en Baena” Semanario Pintoresco Español, Oct yNov. 1839. -Universidad de Alcalá de Henares. -“Mausoleos Romanos de Torreparedones (Castro del Río/Baena- Córdoba): sobre la Tumba de los Pompeyos y otro posible sepulcro Monumental”, de José Beltrán Fortes. Universidad de Sevilla.