sábado, 25 de febrero de 2012

LA CAÍDA DEL SARDINEL DE LA FACHADA Y EL ALINEAMIENTO PLANETARIO

Alineamiento de la Luna en creciente, Venus y Júpiter 
Urano y Mercurio están debajo del horizonte visual 

Con motivo de la mala construcción de las viviendas que nos tocó en su momento comprar, y un sardinel (Medios ladrillos en vertical) cogido con alfileres, que se cayó a la calle, y en cuyo mortero se conoce no existía cemento, y si existía lo era en una ínfima proporción -ya quisiéramos los vecinos haber tenido como mortero el opus signinum de la antigua Roma, que lleva más de dos mil años en algunos lugares-, pues bien, hubo de urgencia que desmontar todo el sardinel y dar gracias a la diosa fortuna que no hubo ningún problema con las personas, y claro todo eso motivó estar en la azotea hasta entrado el atardecer y disfrutar del alineamiento planetario.

Una vez pasado el susto, recogidos los bártulos del profesional que se descolgó por la fachada, se quedó un esplendido el cielo hacia el oeste, con alguna contaminación lumínica ciudadana, pero que permitía ver la luna en tímido creciente, 0,079 de fase, en Piscis, y por encima Venus y arriba de éste Júpiter majestuoso. Y debajo de los tres citados los minúsculos Urano y Mercurio. Como curiosidad para los no iniciados decir que las magnitudes para medir la luminosidad de los astros es un número que cuanto más negativo más brillante es el objeto astronómico. 

De SkyMap Pro 11.0. Luna en Piscis, Venus y Júpiter. 

Por ejemplo el Sol, el objeto más brillante del firmamento tiene una magnitud de -26.8, la Luna -7.0 –cuando está llena llega a magnitud -12-, Venus -4.2, Júpiter -2.2 y Mercurio que andaba más bajo de la Luna, -1.1. Por lo tanto al subir a positivo menos brillo. Ya puestos, diremos que Urano tenía el día de la observación, que fue el día 23 de febrero de triste memoria, una magnitud de 5.9, o lo que es lo mismo difícilmente visible a simple vista. El sistema de magnitudes o medición de la luz de las estrellas, lo introdujo en la ciencia el griego Hiparco de Nicea, a las más brillantes, después de la puesta de Sol las clasificó como primera magnitud, las que eran la mitad menos brillantes segunda, y así sucesivamente, todo ello a simple vista.

Osa Mayor o Carro y el sistema doble o triple de una de sus estrellas

Cuando hablamos de simple vista, decimos sin instrumentos. En la Osa Mayor, en lo que podemos metaforizar como la barra del carro, o en otras sociedades el mango de la sartén, hay tres estrellas principales que se separan del rectángulo al que están unidas, pues la del medio es un sistema triple, que están separadas, desde nuestra perspectiva visual, la mayor unos 11’52'' de arco, es decir nada, y la otra, la tercera y más pequeña -o más lejana, la pequeñez no es sinónimo sólo de pequeña- 16.4", pero que si en la antigüedad, a la hora de renovar el “carnet de conducir” el examinado separaba las dos más importantes con su vista, era motivo de una perfecta visión. Pueden ustedes hacer la prueba hoy en día y si no lo ven, con unos gemelos lo verán  perfectamente el sistema triple.

El sistema doble o triple ampliado

El cielo es una fuente de satisfacciones visuales. Decir también que los nombres de muchas estrellas vienen de nuestros antepasados árabes, que de griegos y otras civilizaciones ampliaron el catálogo. No hacen falta sofisticados artilugios, unos simples gemelos 7x50 o todo lo más 10x50, teniendo en cuenta que si aumentamos el primer número sin aumentar el segundo el campo visual será más pequeño y nos obligara a tener un perfecto apoyo para usarlos, porque cualquier movimiento nos molestará en la observación. 

Ver los anillos de Saturno, o Io, Europa, Ganimedes y Calixto, cuatro de los satélites de Júpiter, con unos simples prismáticos –antes he dicho dos veces gemelos- es una maravilla, y sobre todo verlos pasar, a lo largo de una noche, por el pequeño disco luminoso, como un sistema planetario en miniatura. Una carta astronómica, unos prismáticos, bien abrigado –si es en invierno-, y un lugar donde no nos veamos las manos ni siquiera, es lo único que se necesita para observar el cielo. Si vamos reduciendo cosas, reduciremos también los resultados de la observación en la misma medida.

Fotografías de autor 
Cartas astronómica de SkyMap Pro 11.0

5 comentarios :

Pepe González Arenas dijo...

Gracias Paco.
Ayer tarde me acordé de tí por dos motivos en el Conjunto Arqueológico Madinat al-Zahra.
El primero, fue porque al terminar la Asamblea Fundacional de los Amigos de Madinat al-Zahra no había contaminación lumínica y el alineamiento se veía perfecto y recordé tus enseñanzas previas.
El segundo porque te elegimos miembro de la primera Junta Directiva de la AMAZ. Serás un buen Secretario.
Ponte bien.
Un fuerte abrazo

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias Pepe hoy estoy mejor. Mi problema es de carnet de identidad, se va notando su peso. Seguro que desde allí se vería Mercurio también, Urano es mucho pedir. Me pondré en contacto contigo, para ver lo de la AMAZ y que se puede hacer.
Nuevamente gracias.

Lorenzo Miró dijo...

Curiosa y original entrada, me ha gustado amigo Paco.

En mis tiempos también hice mis pinitos astronomicos con un reflector de 150 mm. y que tengo abandonado en una habitación casí más decorando que sacandole provecho a la afición.

Y es que como bien dices, con unos buenos prismaticos con tripode ya va que chuta.

Saludos!

Paco Muñoz dijo...

Llevas razón Lorenzo, nos vamos a por lo más sofisticado y no nos paramos a pensar que una estrella es un punto en el cielo siempre, lo mires con lo que lo mires. Otra cosa son los planetas que para esos si te sirve el telescopio, y estamos hablando de telescopios asequibles a nuestras economías, si nos vamos al observatorio de Almería estamos hablando de otra cosa. A mi particularmente me han dado más satisfacciones los prismáticos por su amplitud de campo y poder disfrutar del conjunto y ahora con las nuevas tecnologías el programa SkyMap Pro, que es el que uso.
Un abrazo.

fus dijo...

Habrà que felicitarte por ese nuevo cargo que te han concedido. Y en esta entrada de nuevo me dejas perplejo. Gracias por recordarme que con solo mirar un poco el universo con unos prìsmàticos podemos tener momentos ùnicos.

un fuerte abrazo

fus