miércoles, 11 de abril de 2012

"CÓRDOBA INSÓLITA", DE FRANCISCO SOLANO MÁRQUEZ

Portada con el "Como te ves yo me vi..." de las Ermitas

Ayer en la Biblioteca Central sita en el antiguo acuartelamiento de Lepanto, joya de la corona de las bibliotecas municipales, se celebró el acto de charla sobre el libro "Córdoba Insólita" de Francisco Solano Márquez. Libro dedicado a Córdoba que ya va por su segunda edición. Presentó el acto Rafael Ruiz, Director de la Red de Bibliotecas Municipales, intervinieron Ricardo González Mestre, por la Editorial Páramo, y el autor Francisco Solano Márquez. 

Folleto de la presentación.

La primera edición del libro salió de máquinas en el 2009. El libro es un compendio de nuestra ciudad, tratados sus temas con un aire desenfadado, que hace a veces asequible lo que es tremendamente serio, que permite sonreír a la vez que conocer los intrincados vericuetos de nuestra historia local. A mí particularmente me ha resultado un texto muy interesante y recomendable para aquellos que quieren conocer de la historia íntima, cercana de nuestra ciudad, fuera del academicismo de las enciclopedias. El autor los subtitula: "Milagros, devociones, secretillos, prodigios, cuentos, leyendas, tópicos, contradicciones y otras curiosidades de una ciudad bimilenaria, sublime y a la vez algo cateta."

El autor Francisco Solano Márquez con su libro

Después de las presentaciones de rigor y de la intervención del representante de la Editorial Páramo, Ricardo González Mestre, y explicarnos la apuesta arriesgada que en los tiempos que corren está haciendo la editorial Páramo, teniendo en cuenta que la gente lee cada vez menos, es de admirar y agradecer. El mundo del libro es complejo y complicado. No es un valor seguro apostar por esta faceta de la cultura, si lo que se pretende solamente es la cuenta de resultados. Otra cosa es si la apuesta es puramente cultural que es lo que parece.

Francisco Solano Márquez, Rafael Ruiz, Ricardo González

El autor dio una visión de su libro, desmenuzando sus capítulos y deteniéndose en los puntos que estimó importantes a desarrollar. En un tono pausado, educado, irónico a veces. Como el contenido, desenfadado, fue ampliándonos los temas. Nos habló del Salón de los mosaicos del Alcázar y como en principio se pidieron tapices al Patronato Nacional, que no dieron, y como la suerte permitió que aparecieran en las excavaciones de la Corredera los mosaicos romanos que tapizan las paredes del Salón de ese nombre. 

Rafael Ruiz presentando al autor

Comentó de la norma que implantó la Reina durante su estancia en el Alcázar, que castigaba a las mujeres cordobesas que pretendían halagarla visitando el mismo para verla. De cómo les quitó por holgazanas el derecho a los gananciales, que hizo que la picaresca de las cordobesas las llevara a casarse en Alcolea para que no les afectara la ley. Dijo que el Alcázar fue el piso de soltero de los reyes para los romances reales, para pasar con sus queridas los “fines de Semana”. Sobre la Mezquita hablo de sus muchos recovecos sin entrar en disquisiciones de índole artística. Del famoso cautivo. De cómo el Gral. Franco pretendió en su día halagar a los gobernantes árabes y sacar la catedral de la mezquita. Hasta que el debate lo cerro ICOMOS con la declaración e Córdoba de 1974 “Un monumento es la suma de las culturas que lo han creado”.

Ricardo González comentando las dificultades que existen hoy en día para la cultura.

Que la Mezquita, incomprensiblemente está llena de frases de la religión Musulmana, en el Mirhab están escitas las instrucciones  para el rezo, y en casi todas las inscripciones figuran las palabras “En el nombre de Alá el clemente y misericordioso”. Explicó lo del aljibe del Patio de los Naranjos de la ampliación de Almanzor. También de la Corredera, sobre sus medidas, número de balcones, y usos variados que se le dio. Hasta se representó una batalla naval. Un periodo tenebroso que fue desde octubre de 1810 a septiembre de 1812, durante la dominación francesa, en el que hubo 75 ejecuciones en la misma.

Un salón de la Biblioteca Principal, planta segunda.

De la puerta del puente, de cómo estaba y como está ahora, de su similitud con otros monumentos. La mitad que da al río es de 1575 y la que da la Mezquita es de finales de los 20 del siglo ídem. Habló de Medina Azahara y de la definición que le dio Antonio Vallejo su director, “escenario adecuado para la representación del poder califal”, desmontando todos los mitos sobre la ciudad califal. Citó el monumento sobre el Gran Capitán y el porqué de la diferencia de color de la cabeza que además no es del torero Lagartijo, cuestión que demostró. Sobre el color el motivo estaba relacionado con el primitivo emplazamiento, que destacaba el color blanco de la cabeza sobre el fondo de la sierra al final del Gran Capitán.

Patio de la biblioteca (1)

Mencionó una cita de Gerald Brenan sobre nuestra ciudad que nos llenó a todos de pesadumbre. Se detuvo en las curiosidades de los nombres antiguos de la calles. Detalló el sentido del bonito nombre del Campo de la Verdad, basado en la historia de las guerras entre Enrique II y Pedro I y la inclinación de algunos nobles por cada uno de ellos, y como la madre de Alonso Fernández de Montemayor, del que pensaban se cambiaría de mando, le dijo a este “Por la leche que mamaste de mis pechos, no entregues la ciudad” y le contestó el Fernández de Montemayor; “Señora al campo vamos y allí se verá la verdad”.

Francisco Solano Márquez escribiendo una dedicatoria al autor de este blog.

Hablo de las veleidades de Colón esperando la entrevista con Isabel, que se entretuvo en fabricarle un hijo a Beatriz Enríquez. También sobre la anécdota del mural del hotel Posada de Vallinas, en el que el encargado de la recepción le dijo muy convencido que Colón se alojó en la habitación 204 y se quedó tan fresco. Sobre el parador de la Arruzafa dijo que la tardanza en su inauguración fue porque un ministro franquista del Opus Dei no veía con buenos ojos que hubiese una piscina en la que enseñaran sus carnes las turistas. Y de cómo pudo cambiar la historia cuando el Gral. Franco se bajó por las escaleras no queriendo usar el ascensor y este artilugio sufrió un accidente en el que por poco le cuesta la vida a Enrique Silvela. Y de cómo eso –si lo hubiese usado el Gral.- pudo cambiar el destino de este país. Nunca se supo si fue la casualidad o un atentado.

Texto de la dedicatoria

Se detuvo sobre la existencia durante el franquismo de símbolos de la República y como se le pasaron al régimen. Citó a muchos santos milagreros para el pueblo llano. Habló de las imágenes travestidas, las que cambiaban de nombre a media de las necesidades. Una curiosidad que le comentó Pablo García Baena, sobre unas lamparitas donadas a una iglesia y que la donante era “La Pichichi” una “madame” famosísima de la calle El Caño donde estaba el local. Sobre la antigüedad de la Virgen de Linares que no es del siglo XIII, como debía ser por decir que vino con Fernando III, sino bastantes siglos después. Sobre el eccehomo que sudaba sangre y era el barniz que en el estío cordobés se derretía. Aclaró la procedencia de la iglesia de S. Jerónimo de los mármoles rojos de los sepulcros reales de S. Hipólito. 

El padre de Paco el Rubio de la puerta de Almodóvar (Séneca)

Un caso tétrico sobre el furgón que contenía los restos del premio Nobel Juan Ramón Jiménez que estuvo en un callejón oscuro en Córdoba, abandonado sin protección durante toda una noche, según cita de Caballero Bonald.  Que le había dicho Pablo García Baena que la semana santa cordobesa era una caricatura de la sevillana y que se escapaban solo unos pasos de la misma. De tabernas y de los rótulos graciosos en ellas “Esta casa confía en Dios los demás pagan al contado”. Sobre las piqueras famosas de las tabernas, donde tomaban el vino los que no querían mezclarse con los demás o los que estaban de luto.

Rótulo de una calle ahora se llama Valencia

De cómo Pepe el de la Judería le comentó sobre la visita del Cardenal Roncalli cuando era nuncio, y el menú que comió en su bar: “Entremeses de jamón, fritura de pescado y tortilla a la paisana (su especialidad)”. De que si hubiera cobrado una perra gorda las veces que subía a la gente a la habitación donde comieron sería rico. Y de cómo escuchaba los alaridos de los operados de Hospital de Agudos desde su casa. Dijo no comprender lo que significaba senequismo y que nadie lo sabía. Se detuvo en la anécdota del moro del Hotel Palace, que fue apedreado cuando la guerra de Sidi Ifni y lo quitaron desde ese mismo momento. Citó una mezcla de una letra de un fandango de Juanito Valderrama que hizo reír al auditorio, por lo incomprensible: "Córdoba de los toreros, / el Brillante, la Mezquita. / Séneca y Julio Romero / y el Gran Capitán, salero, / se toman una copita".Mostró las imágenes del libro que estaban en blanco y negro por cuestiones presupuestarias pero que las proyectaría en color, a la vez que las comentaba una por una.

Símbolos republicanos que se les pasó al régimen de la dictadura

De Anita la de la Peseta, de la que contó un asistente una anécdota cuando quiso disponer de un pase de libre circulación por la calle Cruz Conde, porque ella hablaba con Dios. Que tenía prevista una serie de nuevos casos para incluir en una nueva edición, entre lo que incluiría el del santuario de Cinco Caballeros. Y de que la cara de Séneca en la Puerta de Almodóvar, le había puesto Amadeo Ruiz Olmos la del padre del tabernero Paco el Rubio de ese barrio, al no disponer de datos de cómo era la cara del filósofo. Y muchas más anécdotas y casos de la ciudad de Córdoba que por razones de tiempo no pudo comentar. Y este modesto blog por razones de espacio no puede transcribir.


Fotos vídeo y audio del autor
Bibliografía de la conferencia.
(1)Antiguo patio del II batallón del acuartelamiento Lepanto en cuyas ventanas de arriba primero, 7ª compañía, y luego en las de abajo Unidad de Destinos, pase veinte meses de mi vida durante los años 68 y 69 del siglo XX.

4 comentarios :

Sonia dijo...

Le regalé un ejemplar de la 1ª edición a mi padre, del que he heredado, además de las orejas, el afán de aprender, y después de bebérselo en un par de días me lo cedió a mí...y lo siento papi, pero el libro se queda ya en mi biblioteca...jajaja...estupendo libro...

Paco Muñoz dijo...

Sonia te hubiera gustado la conferencia, porque en ella se sacan cosas que no vienen en el libro. Anécdotas, otras vivencias, y preguntas que hacen que el autor se rebusque en su disco duro para contestarlas. Pero puedes escucharlo pues ya funcionan los audios, que han estado sin funcionar unos días.
Saludos

werrybee dijo...

Yo también tengo el libro. Lo compré cuando se presentó en el salón de los mosaicos del alcázar. Y también me lo dedicó el autor.

Paco Muñoz dijo...

Un abrazo Antonio, muchas gracias.