miércoles, 16 de enero de 2013

LA LEVEDAD DEL ALMA, BELMONTE -EXPOSICIÓN EN LA SALA DE ORIVE

(Fotografía del catálogo)

Hoy no arrancaba mi vieja máquina informática, me asusté otra vez, porque no hace nada perdí mucha información y tuve que empezar de nuevo. Aunque  la realidad es que de nuevo se empieza todos los días, y más ahora que no tenemos los trabajadores y jubilados "esa línea lejana que le llaman horizonte", como decía Rafael de León en su Profecía, nos lo han borrado los depredadores ambiciosos y criminales que manejan el capital del mundo, que llaman mercados y que son simplemente los mismos de siempre, especuladores, usureros, capitalistas de mierda y banqueros.

José Manuel Belmonte, abriendo el compás
(foto de Cordopolis)

Pido perdón por manifestar mis pensamientos en el escrito y por el lenguaje, pero es inevitable cuando miras adelante y ves borrosa la línea. Pero lo importante es la muestra, escultórica. Se puede uno llevar una silla o ir allí a echar el día, a la Sala Orive, a disfrutar y gozar de la maravilla que es la exposición de nuestro paisano José Manuel Belmonte. Tiene apellido de torero rompedor, pero éste en las plazas que torea, son en las de la sensibilidad y el arte. Yo son tres veces las que la he visitado y fotografiado, pues siempre hay un encuadre nuevo.

Hombre pájaro

No recuerdo si el peso del alma eran veintiún gramos, me refiero al  experimento –posiblemente leyenda urbana- de la pérdida de peso cuando uno muere, pero son veintiuna las obras las del maravilloso catálogo. Veinte y la del autor con sus personajes veintiuna. Catálogo para guardar en la biblioteca de cada uno en lugar preferente. Excelentes fotografías de Alfonso Alonso, y literarios textos de la Comisaria, que no podía tener más solera cordobesa, sin serlo de nacimiento Matilde Cabello.

Hombre pájaro III

Veinte poemas lo aderezan, acompañan literariamente a las obras, son el toque exclusivo, el maridaje perfecto: José de Miguel; dos de Vicente Nuñez; Araceli S. Franco; Rafaela Hames; Carlos Clementson; Pablo García Baena; Ana Patricia Santaella; José Daniel García; Pilar Sanabria Cañete; Prudencio Salces; Salvadora Drôme; Soledad Zurera, Manuel Gahete; Manue l Sanchiz Salmoral; Juan Castro; Eduardo García; Francisco Alemán; Joaquin Pérez Azaustre; Antonio Agudelo y Matilde Cabello. Matilde es la última pero la primera, es la comisaria de la exposición.

La levedad del alma

Hablamos con el autor Conchi y yo, y fue un placer. Como siempre, el autor amable y tímido a la vez, sencillo, de a pie de calle, de vecino de tu barrio. Nos dijo que no se considera un artista, sino un “currante”. Hablamos de la inspiración y manifestó que a él le viene como a Picasso, trabajando, echando muchas horas, como jugando con la plastilina. Hablamos de amigos comunes de su mundo, concretamente de otro que admiro, José María Serrano Carriel, que él alabó. De Díaz Roncero padre, "Paco el de Luisa" para mi familia, también de su hijo. A mi pregunta, tonta, de ¿cómo es posible que de un bloque de piedra saliese una obra de arte? nos contestó lo que contestaba el Sr. Buonarroti, el Miguel Ángel, que la obra de arte estaba dentro, lo que había que hacer era que quitar el material sobrante que la envolvía. Se me quedó otra pregunta en el tintero, ¿Y yo que veo en sus muñecos, la cara de su profesor de escultura el Sr. Gallardo...? Serán mis tonterías seguramente.

Jaque mate

Luego entramos en los materiales que emplea, nos explicó la técnica y material, sencillamente, su técnica, sobre todo pensando en la necesidad de los costos. Siempre los costos en todo, que pena que en el arte, que expresa la belleza y la fealdad de este mundo, también estén presentes. No se la pierdan, mis pobres fotografías realizadas con una compacta de Kodak, no hacen justicia, hay que estar allí en la Sala Capitular, y mirarlas de cerca, casi notar su aliento porque están vivas, pero no hagan ruido porque el que duerme en el ábside, con su osito de peluche, se puede despertar.

Punto suspensivo, punto suspendido

Le pedí perdón por mi ignorancia, por haber sabido tarde de su persona y su obra, y que fue precisamente en un programa de una televisión local, hace años, ese entrañable que hace o hacía Matilde Cabello, dondé lo descubrí, lo conocí. Me quedé con las ganas de fotografiarme con él, hubiera sido un lujo. Incluso ya en la calle, mejor dicho en el jardín, pensamos volver y pedírselo, pero también uno es tímido y no le gusta molestar. Pero es igual, nos quedamos con las realizadas en la muestra, y sobre todo con las del catálogo. Ahora los textos de la comisaria:

L'anima se ne va

"José Manuel Belmonte Cortés, Córdoba 1964, se formó en el colegio de La Piedad, Los Salesianos y en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos Mateo murria del barrio cordobés de Santiago, en donde, tras concluir las disciplinas de Vaciado y Modelado, se licenció igualmente en Tallado de Madera.


Bailarina

Con el Torso de Belvedere como referente, continuó sus estudios en la escuela de Pietrasanta (Italia) en la cantera artística de Carrara, familiarizándose con el mármol que lo fuera de la Piedad y el Moisés de Miguel Ángel, mientras recorría los principales museos europeos incidiendo en los de París. Bruselas o Roma.


Cogiendo la luna

El fruto es una obra poderosa y rotunda, plasmada en mármol, bronce, barro, poliéster o nieve, premiada y reconocida en Grecia, Singapur, Turín o Japón. En éste último escenario, y por iniciativa de otros artistas, su escultura, aún incompleta, recibió la visita del emperador Hiroyto, que la dejó emplazada en la ciudad de Akita.


Largo es el camino

Ya desde principios de los 90, coincidiendo con su primera exposición en Córdoba, el conocimiento y reconocimiento del todavía joven artista, le habían sido dados en su ciudad por parte de destacadas personalidades con encargos de numerosos retratos, destacando el grupo escultórico del mausoleo del obispo Infantes Florido en la Mezquita-Catedral de Córdoba, realizado en bronce y mármol.


El solecito

Comienza así la nueva expansión de la obra de Belmonte desde el Museo Fines de Almería a la Galería Dieleman Art Bronze Internacional de Bruselas, o los distintos monumentos alzados en Córdoba y su provincia, trayectoria que alcanza el culmen en 2007 al obtener el Premio Internacional de Escultura Figurativa de la Fundación de las Artes y los Artistas, el galardón de mayor prestigio que se concede a las Artes Figurativas y le abren las puertas del Tyssen.


El vuelo 

En los últimos años, asistimos a la evolución de una obra que guarda en sus títulos la esencia de la búsqueda incesante de la forma y la levedad; figuras que acogió Córdoba en las exposiciones que, bajo los títulos de Anatomía del alma y El recreo de los ausentes, volvieron a sorprender en la estación del AVE, en el Patio Barroco de la Diputación y, recientemente, en la Berger Gallery de la Ciudad Condal.


La mar está en calma

Si Belmonte fuera científico, sería psiquiatra. No esculpe, arranca emociones. 

Son pocos los artistas que detienen su mirada en la gente mayor que seremos: La vieja friendo huevos de Velázquez o El Moisés de Miguel Ángel; El Séneca de Mateo murria o Las Brujas de Goya. Son apuestas valientes de artistas que transgreden la oficialidad; gestos osados en tanto en cuanto suponen un espejo: el de la vejez y la decrepitud del ser humano.


El castigo

Esta exposición antológica, denota la maestría de Belmonte que, como Picasso en su primera etapa de azules, nos muestra la belleza impecable de sus Nadadoras y sus Hombres Pájaro, la perfección en la estética y la técnica para atreverse luego con el devenir del Ser, certero, inevitable; de retratar y retratarnos en la beldad de la senectud, de la pérdida de lo que fue, en la vuelta al juego, a la tierra; de la mirada astuta del ave, que todo lo ve y lo cuestiona, a la del que es mirado, en la carne plegada que sigue siendo bella tamizada por sus manos.


El sueño

Son más que figuras. Son una forma de pensar, de sentir y de hacer algo diferente. Con su mirada transgresora, Belmonte parece decirnos sean ustedes como tengan que ser: jóvenes bellísimos, contorsionistas, aves, prostitutas, viejos... y sin embargo llenos de la belleza y la ternura que están presentes por igual en cualquiera de ellas. Es el equilibrio ante la vida, tan difícil; o no.


Como un niño

En él, la levedad es pasar sin hacer daño, sin rozar la tierra, sin imponer, sin molestar; en equilibrio perfecto con el espacio, donde éste se antoja una excusa para un diálogo con lo eterno y lo etéreo, con la mente, en un soliloquio que nos enfrenta a lo más hondo.


Y tú, ¿quién eres?

En una sociedad del culto al cuerpo, que ha perdido el reconocimiento y la reverencia a los mayores, en un mundo virtual pegado no obstante al suelo, la posibilidad de alcanzar el vuelo, la belleza de la juventud y la pérdida aparente de la memoria en la vejez, advierte de la locura y la vorágine en que estamos sumergidos y reivindica la cultura del Sur; la de la reverencia al tiempo transcurrido sin prisa.

Comisaria: Matilde Cabello"


El columpio


Infancia


Como un niño (primer plano)


El columpio (primer plano)


Jaque mate (primer plano)


Hombre pájaro (primer plano)


 


Del 11 de enero de 2013 al 24 de febrero de 2013
Entrada Libre
Organiza Ayuntamiento de Córdoba-Delegación de Cultura

Fotografías del autor, una recortada de Cordópolis
Textos de la Comisaria Matilde Cabello el resto de la casa.

2 comentarios :

Lansky dijo...

No me gusta. No le quito méritos (ni se lo doy) a este hiperrealismo ocurrente y feista

Paco Muñoz dijo...

Por eso el libro de los gustos está en blanco.
Un abrazo Lansky.