martes, 15 de abril de 2014

DON RAFAEL ROMERO BARROS, NUESTRO ETERNO CORDOBÉS DE ADOPCIÓN OLVIDADO

D. Rafael Romero Barros, autoretrato

Quieren estas líneas homenajear a un ilustre cordobés de adopción, que quiso e hizo por esta tierra más que muchos. Pienso en esos que su linaje familiar viene de la conquista castellana, por ser el horizonte más lejano, que atesoraron, expoliaron y destruyeron más que crear riquezas. Sin entrar en muchas profundidades personales suyas, que dan para una tesis doctoral, decir que no dio un paso que no fuese en defensa del patrimonio y de las artes de nuestro pueblo, y que muchas de las cosas que hoy disfrutamos se las debemos a su tesón. Sin contar que, con la principal y inestimable colaboración de su esposa Doña Rosario dieron a esta ciudad uno de los mejores pintores de todos los tiempos, Julio Romero de Torres.

He entresacado de su extensa obra una colección de paisajes cordobeses, que nos enseñan la Córdoba de su tiempo, en lugares muchos hoy desaparecidos, pero otros aún vivos, que nos presentan su visión personal de esta ciudad y su sensibilidad para pintarla.

Apunte sobre la Huerta de Morales 
(este apunte sirvió para otro que pintó después su hijo Julio Romero)

Breves apuntes biográficos

El 30 de mayo de 1832, en la calle Jilascura de Moguer (Huelva), viene al mundo Rafael Romero Barros, en una familia humilde, de trabajadores. Por razones de trabajo sus padres se mudan a Sevilla, cuando él tenía tres meses de edad, por lo que el onubense solo lo fue tres meses. Con doce años entra a estudiar Latinilidad y Filosofía en la Universidad Literaria de Sevilla, del 1844 a 1847. 

La Huerta de Morales

Estanque de la Huerta de Morales

Su profesor Francisco Rodríguez Zapata, le inculcó una impronta literaria que hizo que Rafael fuese un experto en la materia. Fruto de ello es la cantidad de escritos y trabajos literarios que existen suyos. El abuelo de D. Antonio Machado el poeta, que se llamaba igual, le enseñó Historia Natural y Poesía disciplinas que fueron muy importantes es su vida, que marcarían su obra. En esas fechas empezó con la pintura.

Rincón de la Huerta de San Antonio

Su gusto por el paisaje, le viene de Manuel Barrón. En ese tiempo convive y es amigo de muchos artistas del momento. El profesor Barrón también influye en él en el gusto por David Roberts y Villaamil, así como por los paisajistas ingleses. Se casa con Rosario Torres Delgado, y tienen ocho hijos. Esta cuestión no se le daba tampoco mal al pintor. Eduardo, Carlos, Rafael, Enrique, Rosario, Fernando, Julio y Ángela. 

Caserío de la Arruzafa

Camino de Santo Domingo de Scala Coeli


En todo momento su preocupación fue dotar a sus hijos de una buena educación y enseñarles aptitudes artísticas. 1862 consigue la dirección del Museo Provincial de Pintura. A su vez se interesa por la conservación y la restauración, además funda la Escuela de Música y la Provincial de Bellas Artes, organiza y dirige el Museo Arqueológico, y escribió muchos trabajos literarios publicados en diversas revistas de la época. 

La Cruz de Fray Luis de Granada

Camino de las Ermitas

En su aspecto docente fue maestro de muchos artistas cordobeses Mateo Inurria, Tomás Muñoz Lucena, Juan Montis, Rafael Enrique, y Julio Romero de Torres, sus hijos, así como una ingente cantidad de orfebres y artesanos cordobeses reciben formación artística de Rafael Romero Barros.

Paisaje en las inmediaciones de la Arruzafa

Paisaje del Arroyo de Pedroches

Se implicó en la vida social y fue secretario de Asociación de Obreros Cordobeses hasta su muerte. En su aspecto de restaurador realizó muchos trabajos de importancia pero parece que el de más fue la imagen de la Virgen de Linares, del siglo XIII, o el Calvario de Antonio del Castillo. Su violín de Ingres fue la arqueología, gracias a él se recuperaron muchas piezas que hubieran desaparecido del país. 

Acueducto árabe

Domingo en Córdoba a orillas del Guadalquivir

Creó conciencia en la defensa del patrimonio cordobés. Tuvo inquietudes y se relacionó con Fidel Fita, arabista, con el que mantuvo una estrecha amistad, así como con Amador de los Ríos. Sus trabajos literarios y reivindicativos alumbraron la historia cordobesa, con la defensa del patrimonio a toda ultranza enfrentándose a otros intereses. Fue, en suma, desde la Comisión de Monumentos de Córdoba el eterno defensor del pasado de nuestra ciudad.

Puente sobre el Guadalquivir

Orillas del Guadalquivir

Epílogo

Falleció el dos de diciembre de 1895, con sesenta y cinco años. Creo que es el gran olvidado, como todos aquellos que han hecho grandes cosas por esta ciudad, Córdoba no es una ciudad que acune a su gente adecuadamente. Su obra es extensa y puede consultarse en los fondos del Museo de Bellas Artes de Córdoba. Sólo tiene  una calle en Córdoba desde la calle de la Feria a la hermosa fachada del Hospital de la Caridad en el Potro, y creo que es insuficiente.

Orillas del Guadalquivir (cercanías del Molino de Martos)

De estos fondos que son bastantes, entresacaremos los cuadros que vamos a ver y que son los que están dedicados a la ciudad de Córdoba. En ellos se pasea por nuestra sierra y río, dejándonos el recuerdo de los paisajes de sus tiempo, una sierra casi virgen, sin el agobio de las construcciones actuales, un río que participaba en la ciudad como un elemento vivo más de la misma, y algunos rincones que merece la pena recordar.

Crepúsculo (Cortijo a orillas del río Guadalquivir)

Se podía hacer un exhaustivo recorrido por su obra, detallando los soportes, los tamaños, las fechas, la breve e interesante sinopsis que acompañan sus cuadros, su apartado de retratos, etc. etc. pero para eso están los fondos de nuestro Museo de Bellas Artes, y la posibilidad que tenemos de entrar en ellos informáticamente y recabar toda la información que les acompaña, y que he de añadir que es verdaderamente extraordinaria.

Palacete cordobés (¿?)

Una sugerencia para terminar

Y para terminar una sugerencia que ojalá no caiga en saco roto. A lo mejor sería posible disfrutar de su obra durante un tiempo en una muestra exclusiva suya. Uno de nuestros cordobeses (sin serlo de nacimiento) más ilustres y que más se han interesado por defender la historia y el patrimonio de nuestra ciudad. El guante está echado para quien lo quiera recoger. Creo que se lo debemos los cordobeses. En su defecto, recomiendo la visita a nuestro Museo de Bellas Artes donde se puede ver un pequeño retazo de la obra de este gran hombre ya que el resto está en los fondos.

Rincón del antiguo Hospital de la Caridad

Fotografías de los fondos del Museo Provincial de Bellas Artes de Córdoba.
Bibliografía de diversos lugares de la red.

6 comentarios :

Manolo Trujillo dijo...

Buenísima entrada, esta vez de otro tipo, pero mejor aún. Me ha encantado el de la cruz de Fray Luis de Granada, en nuestra ruta de marzo pasamos por allí, mucha gente no la conocía, ya que no es fácil acceder, yo hacía muchos años que no la veía. http://www.adesalambrar.com/fotos/linares/49_resize.JPG

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenos días, amigos. Hasta que no lo citaste en una clase anterior, no tenía noticias de él. Tengo que confesar, que la pintura no es mi fuerte, y menos sacándome de los “comerciales” En sus paisajes, puede reconocer algunos de los lugares que pateé de chaval. Paco, muchísimas gracias por ilustrarnos, y de paso intentar quitarnos, es mi caso, la albarda como al jumento del Rincón del antiguo Hospital de la Caridad. Un abrazo.

Paco Muñoz dijo...

Lo tenemos olvidado Manolo, y fue un personaje muy importante que además se preocupó de la ciudad. Cuando tenga ocasión de hablar con D. José María Palencia, director del museo, voy a proponerle esa muestra que debían conocer los cordobeses de la obra de Romero Barros. La ventaja es que muchos de esos paisajes siguen siendo los mismos en horizonte aunque a pie hayan cambiado.
Muchas gracias y un abrazo.

Paco Muñoz dijo...

Los serones amigo Patxi, los serones, que lamentablemente los chavales actuales no saben lo que son. La albarda también está bien dicha, los corvejones, también es palabra de jumentos.
Eso es lo hermoso Esos paisajes que están ahí todavía, la biografía es muy somera pero se dejo los riñones luchando contra la especulación de aquel tiempo y la piocha que derribó montones de obras de arte y cosas que hoy en día hubieran sido muy importantes. Luego están los retratos de personajes del momento, que pintó bastantes. Gracias y un abrazo.

Sonia Garrido dijo...

Gracias por estas imágenes y por acercar este personaje y artista a tus incondicionales seguidores. Me consta que el Museo de Bellas Artes tiene en sus fondos mucho material y sería una idea estupenda hacer una expo temporal e incluso itinerante de Rafael Romero, para demostrar aquello de que de tal palo tal astilla, y porque sus pinturas y apuntes son auténticas crónicas de la Córdoba de su momento.
Un abrazo Paco.

Paco Muñoz dijo...

Gracias a ti amiga Sonia, ya somos dos los que pensamos de esa manera, creo que sería muy interesante esa muestra.
Un saludo.