miércoles, 16 de abril de 2014

LA CHORRERA DEL MURALLÓN DE LA RIBERA, MOLINO DE MARTOS

Fotografía del río y la muralla

La ribera ha sido siempre una parte fundamental de la ciudad, el embarcadero se ha cantado en los versos de ese poeta cordobés asesinado en su juventud con un hijo pequeño, por la intransigencia nacionalcatolicista, simplemente por ser amigo de Federico García Lorca, y tener cultura, José María Alvariño el tipógrafo de La Voz: 

1657 dibujo de la muralla de Wingaerde

"/...¡Que vaivén, que ir y venir/ de gente al embarcadero!/ (te punzaban las miradas /porque punzaban tus pechos).", Cuando el enamorado del poema Maldición de la Ribera, cruzaba a su amada en la barca para que "/Bajo nuestros pies gemía/ la muerte de los helechos./ (Las ranas hacían caprichos/ y solos de violonchelo)./ Y entre caprichos de ranas/ que movían el silencio/ donde la arena era fina/ fueron finos tus lamentos.../"

Salto desde el trampolín del Molino de Martos


/Al pasar la barca,/ me dijo el barquero:/ Las niñas bonitas / no pagan dinero./

.../¡Que me envidien los mocitos/ y me maldiga el barquero!/Ellos que iban por verte/ y el que no quiso dinero/cuando pasabas la barca/ ¡ayunan de tu salero!/

Las barcas y el muro que impedía el paso por la banqueta

Embarcadero, barca, barquero, Ribera, Campo de la Verdad, río... un todo integrado en la ciudad, en el verso de Alvariño el amor y su culminación en la otra orilla, mucho antes el Tablazo de las Damas, donde las señoras se bañaban al atardecer, que incluso la leyenda urbana dice que adelantaron los mozos el reloj para que aún hubiese luz del día y poder verlas. Y muchos etcéteras que hacen que el río Guadalquivir, que es antes que Córdoba, mucho antes que ella, fuese fuente de la misma. La Puerta de la Pescadería, el Paseo de la Ribera, el Molino de Martos, la Puerta del Sol, la Puerta de Martos. 

El embarcadero

Luego más reciente, si se pueden llamar recientes los años cincuenta  y parte de los sesenta, las grandes modificaciones del meandro de Martos, voladura del azud de Martos y modificación por aluvión del curso. Playa; casetas; competición de natación; aterrizaje del Sikorsky, murallón de enfrente -que se corrió el hormigón, por bañarse la hormiga desnuda delante de él (a saber el cemento que llevaría la mezcla)-; 

La chorrera o lo que queda de ella

el de la Ermita; la desaparición de los huertecillos , la isleta de pelambres de todos los planos, la de los curtidos; el rellenarse la profundidad de las torvas del Molino -dicen que siete metros-, del que nos queda una fotografía, dicen que manipulada, no lo sé, de los saltos de trampolín. 

El otro venero

Ahora un panorama distinto, semiselvático, del que se le ha hecho lo que consideramos un "chapuz", pero que algo es algo. Un apaño que cuando el río Grande de Al-andalus, diga aquí estoy yo, volverá a rellenar canales y nuevamente la vegetación hará de las suyas, porque aquí no se mantiene se chapucea. Pues bien de todo eso que queda. Poco. 

La piedra colorá

El Molino ha cambiado, las murallas de enfrente no están, la de la Ermita tampoco, ni playa ni trampolín, eso sí el embarcadero sigue, y las argollas en la rampa para amarrar las barcas en las riadas, y las barras de niveles de la CHG, robadas muchas con la marca de los 8 metros debajo de los barandales.

Primer listón de medida del nivel del río

Y sobre todo lo que queda de la Chorrera, la ducha de muchos bañistas del río. He visto por algún lado una fotografía de ella una caja rectangular pero no la he podido conseguir, debemos hacer un esfuerzo para imaginarla en otra de poca definición donde la señalo. . Una fuente inagotable de agua dulce. Un venero del que se desconoce (por lo menos este profano) su origen. Se puede intuir su camino, la curvas de nivel del plano de 1884 pueden hacer imaginarse algo, pero es demasiado intuir. 

Segundo listón y medio

Pero allí está y sobre todo los ocho metros de murallón, una de las obras que más duraron en esta ciudad. Ya Wingaerde la pintó en 1657 derruida cerca de Martos, era la primitiva muralla del río. Luego hasta la Cruz de Rastro y su Puerta del Sol, pues la romana de ahí al Alcázar estaba ya, en ruina pero estaba. Después Isasa colaboró en llegar a la Cuesta de la Cárcel.

Tercer listón superior

En esa pared de la muralla hay que fuentes de agua, una inmediatamente antes de entrar en el túnel del canal principal, debajo de la escalera, otra que estaba dentro del Molino, la ducha de pago. Esta del muro y otra más pequeña entre la chorrera y la esquina del embarcadero, que tuvo un muro para impedir pasara por la banqueta, que lo podemos ver en una fotografía. 

La higuera

La perspectiva desde abajo, es grandiosa, la calcarenita de sus sillares nos permite, aquejada del mal de la piedra, ver claramente su almejar fósiles, testigos del posible mar de Tetis. Y una higuera centenaria enquistada entre las piedras que no se resigna a morir. Todo es increíble.

El murallón

Pero la Chorrera sigue manado agua clara, cristalina, puede que contaminada ¿Pero qué es lo que no lo está en este mundo? Y un buen caudal, pienso que como siempre. Y los demás veneros también. Recomiendo precaución quien quiera pasar a ver la perspectiva del muro, que es impresionante desde abajo. 

Los fósiles de calcarenita

La banqueta ahora tiene el lodo seco y no hay problema, pero estos días de lluvia era peligroso. Un salto al canal de la chorrera y ya está uno en la masa de limo de relleno inmensa, fértil, como la del Nilo, del aluvión de las riadas. 

Una perspectiva distinta desde enmedio del río




Nota: Mi amigo Patxi, cordobés de toda la vida aunque viva en Euskadi, es un pozo de sabiduría y curiosidades, me comenta -al hilo de las escalas de medición del nivel del río, que en este caso hay tres la primera en el rincón de la banqueta, la segunda en la rampa, y la tercera en la rampa también que acaba en el barandal-, lo siguiente:

"Nos has mostrado las mediciones del caudal del río, y las has denominado listón de medida del nivel del río. Creo, que su nombre es Nilómetro. Aunque es su origen, el Nilómetro era un pozo para medir los caudales del Nilo, y así saber los impuestos que tenían que pagar los campesinos en la época faraónica y posterior a esta época. Así, que, por analogía, a las mediciones, pozo o no, se les denominó Nilómetros."

Fotografías del autor y Archivo Municipal

2 comentarios :

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenos días, amigos. Magnifico reportaje. Recuerdo los saltos desde el molino de Martos y las cosas que nos contaban: pues fulanito, se mató al tirarse y clavarse una estaca. Pues zutanito anda por ahí, es un decir lo de andar, porque se ha rota la “espina” etc. también recuerdo una ocasión que de camino al Arcángel vi a un nene más amarillo que un limón mirando al rio, y me contaron que tenía “tirisi” y que mirando correr el agua se le quitaba. O, cuando uno tenía el pelo largo te decían: “a este nene le va a cantar el cuco de la rivera. Hay que ver cuántas cosas contaban de nuestro rio. La verdad es que no lo había visto desde el lugar, desde el que tú nos lo has enseñado. Tampoco conocía a Alvariño, ni su historia, y menos lo del estribillo de al pasar la barca, me dijo él barquero… Un abrazo y gracias.
P/D: Paco, a ver si algún día nos cuentas la historia del barquero, buzo,etc.

Paco Muñoz dijo...

Bueno Patxi, en primer lugar muchas gracias, y mi satisfacción por recordarte cosas de nuestro río. Todas esas leyendas urbanas eran "vox populi", pero te ha faltado la de que se pasaban por el túnel y salían por el lado del trampolín, con una señora corriente. Al lado de mi casa en la Judería había una vecina de lo más valiente que te podías echar a la cara, le solucionaba los problemas a las mujeres que los tenían, con Gallardón o sin Gallardón, Isabelita, sabía más que el boticario. Un día por una hemorragia por la nariz, me puso en vena Zimema K, un anticoagulante que lo dominaba bien, por usarlo a menudo, medicina de santo. No era practicanta, es decir no tenía título, pero era una figura, yo la quiero mucho, aunque no sé si debo decir la quería, se fue de Córdoba y no sé si aún vive. Pues su madre tuvo también problemas biliares, "tirisia", Ictericia,(que en México la asocian con la tristeza), y se iba a la Albolafia a mirar la corriente del río, decían que había que tirar un papel en el agua hasta que se perdiera corriente abajo. Por mucho que miraras el agua no se te iba a quitar, a reducirse los síntomas ya que no es enfermedad si no un problema derivado del metabolismo de la bilirrubina. Desde entonces conozco está cuestión que me has recordado ahora tú. Muy amigo de Lorca era José María Alvariño, de él su estilo, por ello su asesinato, yo conozco a su sobrino que fue compañero mío en los autobuses (http://notascordobesas.blogspot.com.es/2011/07/jose-maria-alvarino-navarro-poeta.html ). Lo del cuco no lo había oído. Y de los barqueros hay por ahí escrito bastante. Un abrazo compañero.