martes, 4 de noviembre de 2014

CEMENTERIO ABANDONADO EN LA ADUANA

Unas tumbas abandonadas y abiertas

El domingo, día de los fieles difuntos (como no podrían ser de otra manera) para la iglesia católica, y gracias a mi amigo César tuve ocasión de visitar a la caída de la tarde, el edificio del Carmen de la Aduana antiguo noviciado de jesuitas, en la falda de la sierra, y hoy colegio nacional. Pero lo más interesante, sin desmerecer la colosal obra que Sáenz de Santamaría, arquitecto cordobés, diseñó allá por los años sesenta del siglo pasado, fue la visita al recoleto cementerio, muy similar al de las Ermitas, que contiene un columbario con veinticuatro nichos, y una docena de tumbas en el suelo en dos niveles.

El majestuoso edificio

Hay que reconocer la vocación de continuidad del noviciado, por la construcción de un cementerio, junto con el columbario, pero luego por razones que no vienen al caso se abandona y se hace cargo de la titularidad el Estado. Por eso lo interesante y curioso y más en Día de Difuntos es su recoleto cementerio, materialmente ocupado por la exuberante naturaleza. Parece por la situación de algunas tumbas, que fue ocupado por algún enterramiento (ya no hay enterramientos), no así el columbario que requiere algo de más tiempo.

Siete plantas

Lo complicado es su acceso, el abandono ha conseguido que la naturaleza lo ocupe en su totalidad y el camino de acceso está totalmente desaparecido. No voy a precisar por donde se llega porque me parece peligroso, que por la curiosidad ocurra algún percance en jóvenes, y no tan jóvenes, aventureros. Antes de llegar a él estuvimos asombrándonos de la colosal obra, cerrada en su mayor parte y no solo cerrada, sino selladas sus ventanas con chapas soldadas, para evitar la entrada de saqueadores.

Edificio central

La parte delantera está ocupada por el citado colegio, bien cuidado, con un huerto escolar y pistas deportivas. Hablar de la historia de esta finca nos llevaría a un amplio dossier documental. Pero habrá que dar unas pequeñas pinceladas sobre la Huerta Carmen de la Aduna, Parece que en los planos catastrales del siglo XIX y XX, antes de la construcción del noviciado, señalan como la casa matriz la que hoy ocupa en cerrado también hotel, y el resto accesorias:


Pasarela a la piscina

"La huerta de la Aduana, en término de dicha ciudad de Córdoba, distante de ella algo más de media legua, junto a la cuesta de la Traición, que consiste en doce fanegas de tierra de cuerda mayor, según el marco de Ávila: las siete y media de ellas de regadío por fuente, las tres de éstas pobladas en toda su extensión, de árboles de ciruela blanquilla, tres y media de naranjos hechos, dos partes de agrio, una de dulce, y la otra fanega restante poblada de limas mitad dulce y mitad agrias, 

Intrincado camino al cementerio

y las cuatro fanegas y media restantes de secano, y de éstas los veinte y un celemines poblados de viña en toda su extensión, sin guardar orden, y los treinta y tres celemines restantes poblados en la misma forma de olivos, cuya huerta tiene su casa principal con decente respectiva habitación, y con su oratorio, y una fuente con su pilón y taza de piedra jaspe, y agua perpetua, y toda ella está bien reparada y cercada de piedra, y confronta a Levante y norte,

Más intrincado acceso

con el camino de la cuesta llamada de la Traición, a poniente, con el olivar del excelentísimo señor conde de Maceda, y de la fuente del Sauco, y al sur. con huerta llamada de Santa María, propia del ilustrísimo cabildo eclesiástico de dicha ciudad de Córdoba; la cual dicha huerta pertenece a este dicho real monasterio, la mitad de ella, por donación a su favor otorgada por la señora doña Sancha de Roxas. viuda del noble caballero Alonso de Córdoba, alcaide de los Donceles, por escritura otorgada en ella a los 3 de noviembre de 1479 ante Fernán Gómez y Gómez Fernández, 

Escalinata de acceso al cementerio

escribanos públicos, y la otra mitad en fuerza del testamento otorgado por dicha señora a los 13 de octubre de 1478 ante Pedro Sánchez, Diego Sánchez de Villatoro, Diego López, y Alfonso González, escribanos públicos, que fue otorgado "in scriptus", y des­pués abierto con las solemnidades del derecho en que instituyó por heredero universal de todos sus bienes, y hacienda a este dicho real monasterio, quien guarda en su archivo en este legajo numero, del número vigésimo, además de las citadas escrituras, otras que se iras poniendo en la siguiente forma." (1)

Un árbol caído y unas tumbas

Luego se sigue relacionando escrituras hasta llegar a casi nuestros días, pero aun considerando importante conocer la propiedad de la finca que como se ve, perteneció al Monasterio de San Jerónimo en su origen, luego fue cambiando su propiedad a manos de la aristocracia terrateniente acaparadora de la tierra, para después volver a manos de otra orden religiosa, la Compañía de Jesús para construir en esos terreno un noviciado, y luego al Estado.

Columbario

Este noviciado lo promovió Francisco Cuenca Horcas, superior provincial de Andalucía de la Compañía de Jesús, y lo proyectó en 1959 Carlos Sáenz de Santa María y de los Ríos, uno de los arquitectos más importantes del momento, con notable obra civil y religiosa construida en España. Del orden de veinte mil metros cuadrados, tiene pistas deportivas, campo de fútbol, piscina, cementerio del que nadie habla, y un depósito de agua en altura entre el edificio y la carretera.

Más tumbas

Este edificio de corta vida religiosa, como se puede comprobar, pues en 1971 parece que lo adquiere el Estado, ha tenido en su seno el seminario, una escuela hogar, el Instituto de Ciencias de la Educación, almacén de material de la Delegación de Educación (aun queda algo de esto), y el colegio actual. El resto resiste a la incursiones de curiosos y expoliadores que han obligado a blindarlo. Otra lástima de edificio, como el de los Morales, como lo fue el de Noreña, y como lo son la mayoría abandonados o semi, sin que la ciudadanía no pueda comprender como no se arbitran medidas de aprovechamiento adecuadas. Y en este hay que agradecer la presencia escolar.

El árbol y tumbas desde otra perspectiva

Por otra parte, informaciones oficiosas hablan de la composición de sus muros con el peligroso amianto, que es lo que parece impide su ocupación de acuerdo con las normas actuales, o lo caro de su limpieza. Tuvo una gran ocupación, del orden de mil escolares, incluso con escolares internos, desde mil novecientos setenta y uno hasta los años noventa y después quedaron solamente ocupadas las edificaciones de la fachada sureste. 

Vuelo de 1956, aún no hay ni movimientos de tierras

Recuerdo cuando subía en bicicleta al Lagar de la Cruz, camino habitual, cuando lo físico no era problema para mi, el ver de madrugada en cada azotea un sacerdote leyendo su misal, cualquiera que haya subido por esa carretera lo recordará, le llamábamos al edificio la "fábrica de curas". Luego están una serie de leyendas que siempre acompañan a los edificios abandonados, un posible crimen de un pastor, del que no hemos encontrados datos escritos, pero que seguimos buscando, el clásico fantasma, y menos mal que no hay un subterráneo que llegue a Medina Azahara o a la Mezquita, porque no es su época. Otro lugar que, si no puede visitarse habitualmente sin infringir alguna norma, es una curiosidad más de esta ciudad.

Vuelo de 1977, ya está construido y funcionando





  

Fotografías y vídeo del Autor
Bibliografía (1) Del libro de Soledad Gómez Navarro, "Mirando al cielo sin dejar el suelo: Los Jerónimos cordobeses de Valparaíso en el Antiguo Régimen"
Agradecimiento a mi amigo César Lama

17 comentarios :

Lucas Jurado Marín dijo...

Fantástico Paco, como siempre me has sorprendido con un nueva entrada en tu blog. Desconocía que hubiera un cementerio ahí, y eso que estudié allí en el curso 1994-95.

Paco Muñoz dijo...

Lucas muchas gracias, yo lo sabía hace tiempo, pero hasta el domingo que me empujó César, nunca mejor el día, no lo vi personalmente. Luego estamos igual.
Un abrazo

ben dijo...

En el año 62 o 63 con el profe,nos llevaron a ver ese edificio.Recuerdo mi
admiración al ver las habitaciones individuales,con una cama,una mesita con
luz y crucifijo y otra para estudiar.Todas las habitaciones con una ventana
que daba mucha luz.
Recuerdo,una entrada enorme,biblioteca,juegos.Todo muy limpio y brillante.
Conjuntamente con varios novicios,jóvenes con muy buen aspecto físico,asis
timos a una misa sorprendente,en donde todos rodemos al oficiante y partici
pabamos muy íntimamente en el oficio religioso,los novicios cantaban y se
acompañaban con guitarras.A mi aquello me impactó mucho.Me dejó huella.
No sabía el devenir posterior del edificio,una lástima.
Celebro leerte de nuevo,ya ves que nos mueves al recuerdo,común a todos .Saludos

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenos días, amigos. Cómo siempre, magníficamente contado y mejor documentado. Conozco el lugar. Decían, que el cementerio se construyó para seguir las tradiciones monacales, pero que no darían sepultura a nadie. Bueno, vaya usted a saber.
Recuerdo que un jesuita a que llamaban el padre Lory-no sé cómo se escribe-bajaba todos los días a decir misa a la iglesia de San Fernando, la de mi barrio.
Paco, dices que subías al lagar de cruz en bici. Algunos de mi barrio también lo hacíamos, y nos creíamos que éramos bahamontes, hasta que un día nos adelantó un hombre que iba en una bici Torrot con ruedas gordas y que además llevaba dos cantaras de leche sujetas a la parte trasera. Los más osados intentaron seguirlo, digo intentaron, porque se quedaron sin resuello a las tres pedaladas. Un abrazo
P/S: Federico Martín Bahamontes: nacido Alejandro. San Federico es el dia…

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias estimado Patxi, siempre salen curiosidades que completan o rectifican el contenido de la entrada. Por ese nombre pudiera ser Jaime Loring. Si que subía a mi ritmo y sin problemas, con la de paseo y con tormenta subí el Cambrón (hoy 14% ) cuando estaba de tierra. Pero ya me cuesta las escaleras. A mí me dio para ir pasando Valderrábanos, quedé una vez con el y en la cuesta de los Visos me dijo adiós y ya no lo vi más.

Un abrazo, ayer un tifón en Córdoba toda la noche con un viento de miedo y anteayer terremoto en el mar de Alborán.

Un abrazo

Paco Muñoz dijo...

Me alegro Carlos, es una verdadera pena pero quiero pensar bien y creer que la problemática sea el amianto.

Más he disfrutado esta mañana, he estado en la apertura de la torre de la Mezquita, 24 años después de su cierre al público, después de las autoridades (con la cadena Ser y mi amigo Manuel Soriano, hijo del último campanero).

Un saludo

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenas tardes, amigos. Paco, he visto en el periódico las fotografías de los destrozos del vendaval que me comentas. ¡Pobres criaturas! Sí, los arboles. Estos no hacen mejor la vida y nosotros los torturamos hasta que enferman a causa de la contaminación y por si esto fuese poco urbanizamos sus alrededores, y al hacerlo, le cortamos las raíces los rodeamos de baldosas y para que queden bonito los cubrimos en el mejor de los casos con césped que por falta de mantenimiento se ponen duro como el cemento. Así que cuando Eolo se cabrea y les empuja con su aliento, primero les arranca las ramas enfermas, y unos por no tener suficientes raíces se caen y otros por estar prisioneros se tronchan. Seguro que cuando salgas al monte no veras ningún árbol arrancado. Bueno, Paco, no me enrollo más. Un abrazo, amigo.
P/S: Aquí desde anoche está cayendo la de Dios es Cristo.

Paco Muñoz dijo...

No tengo nada que añadir a lo que has dicho, lo suscribo totalmente, en el campo salvo un despistado rayo que se cargue alguno. Aunque también en algunas laderas (estoy pensando en el arroyo de Santo Domingo que hay varios caídos) que sembraron pinos, el agua ha hecho de las suyas arrastrado la tierra y dejado al aire las raíces, y como están en un valle umbrío y tienen altura, no han podido resistir. Aquí ha vuelto el buen tiempo que no lo es, debía haber seguido lloviendo, cesó el aire y han bajado (como es normal) las temperaturas.
Un abrazo.

ben dijo...

Claro,por el amianto y por el estado en general del edificio,según indicas.
Saludos para Manuel,que no creo que se acuerde de mí,pero hace 45 años sí que
compartimos muchas horas,hasta recuerdo tocar la matraca en la torre,que ya ten
go ganas de subir a ella.
Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Carlos, si pero el edificio se puede rehabilitar, si el problema es sólo poner cristales y pintar, pero si es el amianto aquí no pasa como en Bruselas, que cuando yo estuve habían vaciado un edificio de la comunidad y limpiado de amianto para después volver a rehabilitarlo.
Ya le daré un saludo de tu parte cuando lo vea que, a lo mejor es luego al mediodía.

Un saludo.

Carlos Franco dijo...

Me sorprende , no conocia tal historia , me dejas .... ¿ como diria ? anonadado ,,, eres genial en tu busqueda de datos de nuestra tierra ... simplemente GE-NI-AL

Carmen Clavellina dijo...

Yo estudié ahí y si lo sabia e incluso estuve en el cementerio. ( trastadas de chiquill@s) y otro día nos dio por ir a lo de la piscina. Había como unos vestuarios ya en ruinas y la piscina..

Paco Muñoz dijo...

Carmen pues andurrear ahora por esos lugares es algo peligroso.

Saludos.

Miguel Ángel Peña Torres dijo...

¿Es factible entrar actualmente? He oído que han puesto securatas, quisiera visitar la zona abandonads

Paco Muñoz dijo...

Hace tiempo que no subo Miguel Angel, no lo sé yo no tuve problemas.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Acabo de estar en el cementerio, es impresionante!!!y algo complicado de acceder, gracias a mis contactos pude entrar desde la finca contigua

Paco Muñoz dijo...

Me alegro (no sé si eres Miguel Angel Peña), estará comido por la maleza a tope. Es verdad cuando me llevo mi amigo César tuvimos que subir por una empinada y espesa cuesta.
Saludos.