jueves, 25 de febrero de 2016

LA NAVA DE LA VENTILLA Y EL LINCE HEMBRA

La nava desde la Cuesta de los Ladrones

Con motivo de la suelta de un lince hembra, en la Nava de la Ventilla en la Vereda de Córdoba a Villanueva, el día 25 de febrero, decidimos Pepe y yo, visitar los alrededores de un paraje maravilloso, serrano puro y semi serrano, que nos recomendó el agente forestal, después de hablar de cuevas de cuerdas y morcilla. Nada más salir de Villafranca, por el camino de la Ventilla nos cruza el Oleoducto Rota-Zaragoza, y antes pasó también el Gasoducto, la línea hacia el norte, hacia Madrid. La zona de los Mugrones y el arroyo siguiente, el de los Almendrillos. 

 Fuente del talud del AVE

 Casillas del talud

 Casa de la Ventilla y restos de la antigua

Casa de la Ventilla

A la derecha la Dehesa de los Castellares, la mole del talud artificial de las vías del AVE, y sus casillas posiblemente de drenaje. El trazado de los fastos del 92, del derroche, y posiblemente con mucha pelusa debajo de la alfombra, aún no levantada. Al girar a la derecha, enfrente, una pequeña fuente, con grifo goteante. El pequeño lago del Arroyo de los Castellares. Pasamos el túnel de las vías. 

 Pozo y abrevadero de la casa de la Ventilla

 Camino de Villanueva

 Cerro Muriano y Cerro de la Coja desde la Nava

Torreárboles desde la Nava

Lo primero la casa del Rincón, con su pequeño coso taurino. Arroyo del Molino y el puerto de los Riscos. Después el Arroyo del Cañal, que es el que configura el sistema hídrico de esta hermosa Nava. A la izquierda las estribaciones del Pantano de Navallana. Cerro Muriano en la distancia, el Cerro de la Coja y como no, Torreárboles. La nava está en la cota de los doscientos metros. La casa de la Ventilla, creo que vaquería, con su pozo y abrevadero. También sus pequeños embalses.

 Navallana desde la Nava

 Más de Navallana

 La cuesta de los Ladrones

El cerro del Pelo

Allí, un poco más arriba, han soltado el lince hembra, por el Cerro del Pelo, por cuyas laderas se marchó la hembra solitaria después de pararse a mirarnos. El Arroyo de los Ladrones baja seco. Las ruinas de los muros de la antigua venta antes de subir la Cuesta de los Ladrones, llamada así porque su exagerado desnivel, permitía el atraco de los usuarios al tener que bajar su velocidad en la subida. A mitad de la Cuesta torcimos a la izquierda por el cordel existente que te lleva, con algo de menos desnivel, nuevamente arriba a la vereda de Villanueva.

 Los restos de la venta antes de subir la cuesta de los Ladrones

 Restos de muros de la venta

 Cordel a mitad de la Cuesta de los Ladrones

Cuesta de los Ladrones

Parece que ha sido el camino natural a la meseta, hay un ahorro de casi cien kilómetros por ese camino. Despeñaperros fue mucho después. Llegamos hasta la Vereda arriba, tratamos de imaginarnos la Cuesta de los Ladrones con carros en su época. No pudimos imaginárnosla, es de un desnivel es prohibitivo para cualquier vehículo actual. Más de un 32% de pendiente, en los escasos 170 metros de longitud. Recorrimos el cordel y tratamos de bajar por la cuesta de los Ladrones, hasta bajarla era complicado.  

 El lince hembra recien suelto

 Tranquilamente se marcha a su destino

Raster de la Cuesta de los Ladrones.

Luego el espectáculo de la suelta de la joven hembra de lince, tapada en su jaula y el público expectante. Entre el cerro del Pelo y el cerro de la Cuesta de los Ladrones. Destape de la jaula, salió no muy rápida, miraba a un lado y otro, era la libertad. Corrió de nuevo y se paró, se volvió a mirar, ahora desde la distancia giró sobre sí misma y se adentró en la espesura, por las laderas del Cerro del Pelo. Esperemos que pronto forme su familia y el experimento de repoblación dé resultado.

Fotos del autor y GoolZoom