lunes, 24 de julio de 2017

EL MUSEO DE LA ADUANA DE MÁLAGA

Fachada principal

Hace mucho tiempo teníamos deseo de visitar el Museo de la Aduana de Málaga. Son muchas las veces que hemos pasado por la puerta y visto como estaba forrado el edificio con los lienzos de las reformas. Tenemos en nuestra contra no haber podido conseguir que lo visitaran un par de matrimonios muy amigos. Hay que descubrirse por el despegue de Málaga como ciudad de museos importantes. Puede ser una porfía entre administraciones, la Central y la Autonómica, lo cierto es que al final los malagueños se benefician de ello.

Aérea (foto del dossier)

Entrada principal

El de Arte Ruso, Museo Pablo Picasso, Museo Centro Pompidou, Colección del Museo Ruso, Colección del Museo Thyssen, de Arte Contemporáneo, el del Automóvil y moda, de Alborán, Interactivo de Música, etc. etc. pues seguro se me escapan algunos. Por lo tanto, sin duda alguna, Málaga es hoy en día la ciudad andaluza con mayor oferta museística.  A nosotros solo nos queda el Museo Thyssen,

Hall

Vista del impresionante patio

El que nos ocupa, el Palacio de la Aduana es una consecuencia del gran auge de tráfico marítimo a finales del XVIII, y al decreto que le permite comerciar con América. Su nacimiento y el florecimiento de la ciudad van parejos.  De corte puro neoclasicista, autorizado su construcción por Carlos III. Construido por Manuel Martín Rodríguez, sobrino del genial Ventura, y parece se basó en unos dibujos de Sabatini, luego P. Nolasco lo terminó modificando algo el diseño original. Comenzó en 1791 y se terminó en 1829, como siempre otra obra del murallón malagueña. 

Otra vista del patio

Una fuente

A mediados del XIX, coincidiendo con la visita regia de Isabel II se modificó su aspecto exterior, y con motivo de la visita de su hijo Alfonso XII se coronó la balaustrada con bustos de terracota que se mantienen. En 1922 se incendió. Esa catástrofe provocó la muerte de 28 personas, pues fue en la planta destinada a viviendas. La planta superior y la cubierta desaparecieron con este incendio. Por los 80 del siglo XX, se adecuó a Gobierno Civil y luego Subdelegación del Gobierno. Cultura acondicionó la planta bajo cubierta para almacén de Bellas Artes procedente del Palacio de Buenavista, y se utilizó parte de la Baja para exposiciones.

Pasillo lateral

Pasillo lateral

En la búsqueda de una nueva sede para el Museo de Málaga, la reivindicación ciudadana lleva a una movilización a favor del Palacio de la Aduana como Museo de Málaga. Colectivos malagueños toman conciencia y forman la plataforma "La Aduana para Málaga", reclamando el palacio para el futuro museo de la ciudad, Arqueológico y de Bellas Artes.  Nuevas manifestaciones se suceden y la petición de firmas, en 2001 más de diez mil malagueños vuelven a salir a la calle, y se había producido una entrega de firmas.

Distribuidor de la escalera

El patio

En abril de 2005 presidencia del Gobierno anuncia que el Palacio de la Aduana es la nueva sede del Museo de Málaga. En ese mismo años se hace efectiva la cesión al Ministerio de Cultura y se comienzan los trabajos de rehabilitación del edificio que culmina diez años después el 12 de diciembre de 2016. La rehabilitación la lleva a cabo el equipo formado por Fernando Pardo, Bernardo García Tapia y Ángel Pérez Mora que, respetan los valores históricos.

Otro distribuidor

Escalera

Diseñan la cubierta a semejanza de la original del edificio perdida en el incendio con un estilo actual. Por lo tanto, 18.402 m2 de superficie construida, lo convierten en el mayor museo estatal de Andalucía; laboratorios, talleres, auditorio y biblioteca, además de otros servicios esenciales los convierten en el centro cultural de Málaga.

Colección de los marqueses de Loring

Colección loringiana
Del folleto del Museo:


"En 1972 se unifican en una sola institución, con el nombre de Museo de Málaga, los Museos Provinciales de Bellas Artes (1913) y Arqueológico (1945) de la ciudad, dos colecciones cerradas al público en 1996 y 1997. En 2005 el Estado Español y la Junta de Andalucía, en respuesta a una masiva movilización ciudadana, bajo el lema La Aduana para Málaga (1997¬2004), acordaron que el Museo de Málaga se instalara en el edificio del Palacio de la Aduana, su actual sede.



Un único museo con dos colecciones

Las colecciones de arqueología y arte del Museo de Málaga se exponen en un mismo relato que explica cómo en el siglo XIX aparecen dos coleccionismos que darán origen posteriormente a sus respectivos museos. La Aduana se presenta como una pieza más, con cierto protagonismo en el relato. Da la bienvenida al visitante en planta baja con La Dama de la Aduana evocando su historia y despide la exposición en la historia del museo.


El Palacio de la Aduana

El Palacio de la Aduana por su ubicación, sus dimensiones y su lenguaje arquitectónico es un hito en el paisaje urbano de la ciudad. El edificio se mandó construir en 1787 por Carlos III para dar respuesta al intenso comercio marítimo de la ciudad. Diseñado por Manuel Martín Rodríguez, siguiendo el modelo de la Aduana madrileña de Francisco Sabatini, es la expresión más rotunda del estilo neoclásico en Málaga. Las obras finalizaron en 1791 y, además de acoger las visitas reales de Isabel II y Alfonso XII a Málaga, ha albergado usos industriales y administrativos, siendo hasta 2008 la sede del Gobierno Civil.

Colección loringiana



La Colección Loringiana, origen del Museo Arqueológico de Málaga

La colección privada de arqueología formada por los Marqueses de Casa Loring a mediados del siglo XIX en su finca de la Concepción, fue en su época una de las más importantes de España y el origen del actual museo.




Segunda planta Las colecciones de arqueología

1.-La Prehistoria en las cuevas malagueñas

En la Prehistoria de Málaga destacan los yacimientos en cuevas. Las colecciones que se exponen documentan momentos claves como el final de los Neandertales y su sustitución por el hombre anatómicamente moderno (Zafarraya); la Cueva de Nerja, exponente de la vida de los Homo sapiens-sapiens durante la última glaciación o la Cueva de las Tres Tinajas (Alozaina) con vasijas cerámicas de las comunidades del Neolítico.



2.-Entre tumbas de gigantes; el paisaje megalítico
La provincia de Málaga conserva alguno de los monumentos megalíticos más importantes de Europa, que destacan además por su variedad. En el museo se pueden observar algunos de los ajuares conservados en estos enterramientos, así como objetos de la vida cotidiana descubiertos en los asentamientos coetáneos.




3.-Lecturas de la colonización, fenicios e indígenas
A mediados de los años sesenta del siglo XX el Instituto Arqueológico Alemán de Madrid excavó el primer asentamiento fenicio en la Península Ibérica: Toscanos, en Vélez-Málaga. A este descubrimiento se sumaron otros como la Necrópolis de Trayamar, con su famoso medallón de oro. Y los más recientes de la bahía de Málaga o las novedosas tumbas de Chorreras o del Guerrero. La investigación ha prestado atención en los últimos años a las comunidades de finales de la Prehistoria que convivieron con los fenicios.



Vaso zoomorfo

4. De la conquista de Roma a los primeros municipios
Tras la conquista de la región por Roma, fenicios e iberos mantienen en general sus señas de identidad durante un par de siglos, de lo que es ejemplo el culto al dios Hércules o Melkart En el museo se conservan también ejemplos de la creación de municipios romanos con una floreciente economía apoyada en la comercialización del garum o el aceite. En este contexto florecen ciudades como Cartima, de cuyas termas procede el bello mosaico del Nacimiento de Venus."


Pesos telar

Huevos de avestruz

5.-El final de la Málaga romana: unos siglos no tan oscuros
En los últimos siglos del imperio romano en Málaga, el cristianismo fue adquiriendo un papel político cada vez mayor. Buena prueba de ello es la presencia de basílicas, como la de Vega del Mar (San Pedro de Alcántara, Marbella). La investigación más reciente propone que en tiempos del emperador Justiniano, Málaga pudo ser capital de Bizancio.



Casco corintio. Siglo VI a.C.

Primera Planta Arte
La Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y el origen del Museo de Bellas Artes de Málaga
En el ambiente de la Málaga del siglo XIX que tan bien plasma la obra Alegoría de Málaga, la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo (1849) recibe el encargo de crear un museo público con los bienes procedentes de los inmuebles desamortizados. Una encomienda que no prospera. El museo se inaugurará iniciado el siglo XX como una gran pinacoteca de arte moderno.

Tumba fenicia Siglo VI a.C.

Maqueta Málaga islámica

Maderas de mezquitas

6.-Málaga y la islamización de al-Andalus
Los habitantes de los primeros siglos de al-Andalus asistieron a la génesis de una importante medina, Malaqa, con destacados talleres alfareros. La región sobresale también por haber sido el escenario de una grave revuelta contra el poder de los Omeyas de Córdoba, protagonizada por Umar ibn Hafsun desde su capital, Bobastro (Ardales).




7.-Madína Málaqa y su territorio
Entre los siglos XI y XII, la ciudad de Málaga alcanzó un gran protagonismo en al Andalus, como atestigua su alcazaba. Su reconstrucción en las primeras décadas del siglo XX recuperó una espectacular colección que animó al Estado a crear el Museo Arqueológico Provincial. La importancia de Malaqa se centró en su puerto, destacando por la producción y comercio de la seda y la loza dorada.



Fuente

8.-Recuperar la Historia
Las colecciones del Museo de Málaga presentan una escasa representación de obras anteriores al siglo XIX. No obstante, a través de depósitos estatales, custodia obras representativas de Morales, Murillo, escuela de Ribera, Pedro de Mena o Fernando Ortiz. Los depósitos de Ricardo de Orueta, Director de Bellas Artes en la II República Española , consolidan la colección del Museo.

Mosaico


9.-El paisaje en el siglo XIX: triunfo de un género
El paisaje fue uno de los géneros que disfrutó de mayor éxito en el siglo XIX. La producción malagueña adquirió una importancia especial en el ámbito nacional gracias al desarrollo de una escuela local, bajo la influencia de Carlos de Haes, en la que destacan, Manuel Críado, Emilio Ocón o José Garnier

 Ánforas
Mosaico Príapo-Siglo I- Bobadilla

10.- La escuela malagueña de pintura: el éxito nacional
Con la llegada a Málaga en 1867 del valenciano Bernardo Ferrándiz y Badenes se consolida una escuela de pintura local que potenció la formación de unos pintores que alcanzaron el éxito nacional, con especial relevancia en el retrato y la pintura de género. Entre sus discípulos destacan Denis Belgrano y Martínez de la Vega

 Dibujo de Picasso. El viejo de la manta 1895

Dibujo de Picasso

11.-La profesionalidad del círculo malagueño: Muñoz Degraín
Establecido en Málaga en 1870, Antonio Muñoz Degraín se convierte en el pintor más relevante, junto a Bernardo Ferrándiz, por su sólida formación y proyección nacional. Su papel activo en la creación del Museo de Bellas Artes permite que hoy contemos en la colección con fondos de Joaquín Agrassot, Salvador Martínez Cubells, Emilio Salas, Domingo Marqués, Joaquín Sorolla o Ramón Casas.

Dibujo de Picasso
 

12.-Moreno Carbonero, prestigio artístico y reconocimiento social
Moreno Carbonero fue, sin duda, el alumno aventajado de la escuela malagueña y el pintor con más reconocimiento nacional. Preside la sala su obra La meta sudante (1882). Dos obras destacadas acompañan al legado Moreno Carbonero en el Museo de Málaga: La esclava en venta de Jiménez Aranda y la Modelo Amelia de Vicente Palmaroli.

La esclava en Venta-Jiménez Aranda



13.-Continuidad y decadencia: José Nogales Sevilla
José Nogales Sevilla, discípulo de Moreno Carbonero y docente en la Escuela de Bellas Artes local, se muestra con dos de sus obras de gran formato Las floristas valencianas y El Milagro de Santa Casilda, en las que se aprecia ese preciosismo y calidad en las composiciones florales por las que se le consideró un gran maestro de calidad nacional.



14.-El arte de fin de siglo: Enrique Simonet y Lombardo
Acompañada por obras de Joaquín Sorolla, Schmidtt o Beltrán Massés, la pintura fin de siglo se representa en Málaga con la producción de Pedro Sanz, Simonet o Viniegra. ¡Y tenía corazón! de E. Simonet (1890), sin duda la pintura con más carga de identidad del Museo de Málaga, se contrarresta con El juicio de París (1904 ) donde el pintor muestra su segunda etapa. Las dimensiones de la obra La bendición de los campos de Salvador Viniegra (1887) y su destreza en el tratamiento de la luz completan una sala que no puede pasar desapercibida.

La destrucción de la Invencible-J.Garnet 1892

La comunión de las Monjas-Enrique Mélida

15.-La vanguardia en Málaga, entre Pablo Picasso y José Moreno Villa
José Moreno Villa, a quien se presenta también como escritor e historiador del arte, es la mejor expresión en el Museo de Málaga del arte de vanguardia. Su obra plástica se acompaña con la presentación de la revista Litoral. Una vanguardia que continúa con la obra de Joaquín Peinado o el legado Sabartés, que posibilitó inaugurar unas salas dedicadas a Picasso en los años sesenta del pasado siglo.

¡Y tenía corazón!-E.Simonet 1870


Moreno Carbonero (autoretrato)

16.-El arte contemporáneo malagueño
Como representación de la Generación del Cincuenta, el Grupo Picasso o el Colectivo Palmo, se presenta una selección de artistas contemporáneos malagueños, exponente de la apuesta local por la renovación de las artes plásticas, una vocación que se mantiene activa en la ciudad.

Gladiadores/La meta sudante -Moreno Carbonero (1882 Roma)

Almacén

Almacén

17.-Colecciones especiales
El Museo de Málaga posee un importante fondo de dibujo, obra gráfica y otros objetos que por su naturaleza requieren unas condiciones de conservación especial por su soporte o técnicas, por lo que esta sala renovará sus obras periódicamente.
 
Almacén

Almacén

Almacén


18.-Un museo cargado de historia
El Museo de Málaga es una institución con un siglo de antigüedad. Su singularidad se narra a través de sus pervivencias, las sedes, los montajes expositivos, la peculiaridad de algunas de sus colecciones, la reivindicación ciudadana que reclamó la Aduana o los proyectos para su adecuación a museo.
 
Almacén

Almacén

Almacén
Una recomendación final, programar para un par de días, hay para más de una visita. Nosotros estuvimos toda una mañana. Nos detuvimos en la historia de la revista Litoral, muy interesante el vídeo, te traslada a los años interesantes de la cultura malagueña. Esta es una modesta reseña que ni por un asomo se acerca a la magnitud de las obras expuestas. Por eso hay que visitar el museo.

Fotografías del autor y del folleto
Bibliografía del Folleto y Web del Museo de la Aduana