jueves, 2 de marzo de 2017

AVANCE DE LA NATURALEZA EN EL RODADERO DE LOS LOBOS



Esta mañana soleada del marzo ventoso de los refranes, buscando un emplazamiento para unas fotografías, no pude resistirme a mirar la calva serrana del Rodadero de los Lobos. Nunca había mirado con tanto interés ese lugar de la sierra cordobesa, hasta que tuve la oportunidad de subir allí con unos amigos, en enero de 2013.

Rodadero de los Lobos, vuelo USA, serie A, de 1945

Rodadero de los Lobos, vuelo USA, serie B, de 1956

Manuel Trujillo de A Desalambrar, comentaba un año antes, enero de 2012 en un blog amigo sobre este lugar y me impactó su comentario: "Desde que estuve allí no paro de mirarlo, muchas gracias por esta entrada". A mí me pasó lo mismo, sobre todo porque nunca te imaginas el porqué de la calva de la ladera, hasta que no lo ves in situ. La verdad es que impresiona. Luego como se ve desde cualquier lugar de la ciudad, inmediatamente te situas geográficamente. Pasa como con Torreárboles.

 Otra fotografía de vuelo de 1956

 Rodadero de los Lobos, vuelo 1977

Rodadero de los Lobos, vuelo SIGPAC

La calva son 80 metros aproximadamente, casi verticales, aunque conozco amigos los cuales han bajado y subido por ahí, y no lo dudo conociéndolos, aunque los creo me, no me sustraigo a pensar que por la ladera es imposible, lo habrán realizado buscando sendas laterales. De todas formas cuando estuvimos allí impresiona. Hay una fotografía de Emilio en el filo de la cantera y es una caída considerable, Tiene doscientos cincuenta metros de desnivel hasta el valle del Barranco de la Albaida, que todavía esta unos cien por encima de la cota de la ciudad.
Rodadero de los Lobos, vuelo Google 2013

Superficie de la calva 8.300 m2. Vuelo 2010

Desniveles  y superficie de la calva 

La realidad es que las canteras de piedra caliza micrítica de arriba, esas que dicen surtieron de columnas a la Mezquita, con la ampliación de Almanzor, y posiblemente otras obras, y de piedra de mina a muchos cientos de gradillas de casas cordobesas, son las causantes de esa calva. Los canteros al tallar sus piezas arriba y al ser pequeño el territorio, tiraban los restos de la talla por el despeñadero. Claro, sumado a la verticalidad, el constante caer de piedras no permitían el crecimiento de nada en la ladera.

Fotografía de marzo de 2017

 Detalle actual de la calva

Con el tiempo, y he aquí lo maravilloso, cuando cesó la producción, la naturaleza volvió poco a poco a colonizar el lugar, empezando por una primera mata, que crecerá sin piedras que la corten,  luego vendrá otra y otra, que además permitirá a los pájaros posarse allí y trasladar semillas. Y eso es lo que está pasando, la calva de piedras cada vez es más pequeña y el ocre del pedregal está cambiando por el verde. Los glaciares se están retrayendo con el cambio climático, negado por Trump y el primo de Rajoy, pero aquí el verde avanza imparable.

Escalón superior de la cantera

Supongo que llegará el día (la mayoría por una cuestión puramente fisiológica no lo veremos) en el que desaparezca del todo, salvo que vuelva la producción a las canteras y sigan los canteros derramando los restos por el despeñadero, que lo dudo. Salvando las distancias y al contrario, es lo mismo que dijo Castilla del Pino, en su famoso artículo de Triunfo de 1972, en negativo: "Apresúrese a ver Córdoba", llorando su destrucción patrimonial. Aquí la prisa es porque en un futuro cercano desaparecerá la calva del Rodadero de los Lobos.

Fotos del autor, GoolZoom y vuelos USA.