sábado, 27 de mayo de 2017

FUENTE DE SANTA ANA DE LA ALBAIDA

Alcubilla y fuente de Santa Ana de la Albaida

Como un Julio Verne cualquiera, que conocía el mundo y escribió tan maravillosa obra a base de escudriñar mapas desde su casa. Es cierto que viajó bastante, pero no lo es menos que era un excelente documentalista, y da un no sé qué pensar, si hubiera tenido entonces los medios de consulta actuales de Internet, o como yo, los planos que me facilitó M. Trujillo y la página web A Desalambrar.

 Hoja catastral de 1950

 Detalle de la hoja anterior

Hojeando estos mapas citados, concretamente el Catastral de 1950, vi que en las cercanías de la confluencia de los arroyos Valdegrajas y ese que cito (no sé aún su nombre) que baja de Ntra. Sra. del Rosario, del que ya hemos hablado, todos en el feudo de Santa Ana de la Albaida, cuya frontera por arriba es en su mayor parte la Carretera de las Ermitas, que no Cuesta del Reventón, había señalada una fuente.

Plano raster del IGN con la posición de la fuente

Lo primero consultar la Web de A Desalambrar, y allí estaba citada pero sin más, señal que no había datos sobre ella. Luego la página de Conoce tus Fuentes de la que soy colaborador, tampoco la tenía allí datada. Entonces lo más sano y rápido era ir en un momento. Normalmente cuando salgo no tengo planificado nada, sé que debo de salir, a pesar de mi lesión de talón con la que convivo más o menos adecuadamente y sobre la marcha tomo el rumbo que estimo oportuno.

Cabecera cirílica

Subí a la urbanización Santa Ana de la Albaida y desde allí busqué la forma de llegar a la fuente sin tener que saltar ninguna cerca, ni ninguna prohibición expresa, evitando tener que pedir permiso que, de antemano, no te va a dar el "encargadillo" -me permito el diminutivo, porque conozco casos en los que son peores que el propietario, mucho más asequible a la autorización-. Reconozco que son trabajadores, pero "si quieres saber quién es Manolillo dale un carguillo". Este refrán con las cautelas de que toda generalización es mala, es muy real en un porcentaje muy elevado.

Cubierta abovedada de la alcubilla

Considero que una persona, como yo, que no tira un papel en el suelo, y que pasa por un camino estropeando solamente la hierba que inevitablemente toca debajo de su bota, que ni siquiera pisa la fila de un hormiguero, ni corta una simple flor, poco daño puede causar por visitar esos lugares tan hermosos que tenemos. Pero la vida es así, el Manolillo de turno, por las razones que sean, a lo mejor justificables, en función de ese sentido estricto de la propiedad, normalmente no lo ve así. 

Cubeta exterior

Para no dar más cuartos al pregonero, llegué sin problemas a la Fuente Ana, y me llamó la atención que la ene que figura en el nombre, es la "i" del alfabeto cirílico (debería ser sancionable poner un rotulo malamente), eso sí que es un crimen, no pasar por un camino, aunque sea privado como lo es todo. Deberían haber puesto AHA, que es Ana en ruso, en el supuesto que se pretendiera escribirlo cirílicamente. Pero bromas aparte, allí está la alcubilla, la FUENTE ANA.
Salamandra

Una puerta verde destrozada en sus bisagras, sujeta con una piedra, es la antesala de la alcubilla que está sellada en el conato de mina, según puede verse en las fotos y la cubierta. Una salamandra que haría las delicias de Rafa Tamajón -buen biólogo y mejor amigo-, flotaba en el agua transparente. El entorno vegetal aprovechando la humedad de la fuente, exuberante, esperanzador, para soportar la temporada que se ha adelantado. Y el entorno geológico una verdadera maravilla, visto en el plano del IGN es una especie de circo, que abre el arroyo Valdegrajas al valle del Guadalquivir, cuya salida guarda la casa Nueva de la Albaida en los planos -no Manolillo-, el hermoso cortijo de Santa Ana de la Albaida. 

Pared frontal

Me imagino que cuando estuviera habitada la casilla sería fundamental su agua. El símbolo de la actualidad, una manguera de plástico verde, deja salir un hilo plateado de agua a un pequeño barrizal, con bastantes huellas de animales libres. Eso es todo. Pero bueno ahí está la fuente, no hay datos -que los habrá en archivos escondidos- y su estructura es similar a la mayoría. Su agua no afecta al arroyo que pasa por su puerta, se queda en el barrizal. Luego comprobé que Valdegrajas, a pesar de que por arriba está seco tiene algunos lugares con agua, lo que determina que habrá otras surgencias que lo alimenta. Ahora la vuelta, mucho más cómoda pues la pendiente es favorable, y seguí el camino.

Manguera

Al llegar a la heredad unos gritos desaforados me señalaban a mí. Un viejo mastín y dos provocadores más pequeños me rodearon, que mantuve a raya.
-Eh, eh, eh. 
Esa interjección que se emplea para: preguntar, llamar, despreciar, reprender o advertir, según el diccionario, me la estaban aplicando en tercera y cuarta acepción. Me volví al Sr. que me gritaba los Eh, Eh, Eh (estimo que hubiera sido más correcto un Oiga Sr.) y le pregunté:
-¿Es conmigo señor? 
-Sí, Sí, contigo -y continuó diciendo- este camino no es público. No puedes pasar por el. Está prohibido.
-Y entonces ¿por dónde paso? yo vengo desde la carretera de las Ermitas. (los acusados podemos mentir) 

Casilla vista desde el cortafuego de López

-Pues por allí te vuelves -creo que dijo. 
Estaba pendiente de los tres perros y a uno le roce en el hocico con el bastón, desde entonces se lo pensó mejor. El mastín se volvió y otro siguió ladrando hasta quedar casi ronco, pero no se acercaba a la vista de lo sucedido a su compañero (eventual seguro).
-De acuerdo señor -sin perder de vista a los perros- no se preocupe, lo tendré en cuenta, en lo sucesivo. Buenos días.

Coordenadas aproximadas

Fotos del autor, GoolZoom y Catastro.
Los personajes son ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

jueves, 25 de mayo de 2017

NUEVA REFORESTACIÓN DEL ARROYO BEJARANO

Zona reforestada

Esta mañana por el camino que corre a la vera del arroyo de San Juan, hemos ido al cortijo del Bejarano. Es la ruta más corta y más cómoda desde la urbanización de las Siete Fincas. Sólo hay que seguir el camino de la Umbría y cuando giras a la izquierda para subir a la Plaza de los Halcones, te encuentras a la derecha el sendero peatonal. El arroyo tiene aún algunas charcas y corre en algunos sitios, poco, pero corre. 

 Cortijo del Bejarano

 El sendero arado

 Un esbelto ejemplar

Otro

Luego en lugar de bajar al camino que viene de la Alhondiguilla y va después al Bejarano y Trassierra, subes a la izquierda, en dirección al primer venero. Lo primero que te encuentras es que el sendero ha sido arado. Es cierto que esa senda está en una propiedad privada, pero no lo es menos que podía el del arado haberlo dejado de linde. Seguro le han dicho, tantos metros desde la cerca y el ha dicho, y este camino para qué, pues me lo paso por el arco. De todas formas no debe saber que se hace camino al andar.

El precioso entorno despejado

Dos supervivientes

Más del entorno

Antiguos olmos

Unos cuantos compañeros de las dos ruedas, en poco tiempo lo crean de nuevo. Ahora ya vemos el majestuoso cortijo del Bejarano. Tuvo que tener su enjundia en sus mejores tiempos. Quien tuvo retuvo, dice el refrán. Pero lo que había venido a ver no era el cortijo, sino el trabajo de tala de olmos enfermos y secos y nueva plantación de ejemplares adolescentes, de diversas familias. Para mi gusto -no soy un experto de casi nada-, han hecho un buen trabajo.

 Más restos de olmos que se llevó la plaga maldita

 Otros ejemplares cortados

 La vista es muy hermosa

Sujetando al joven

Es verdad que algunos no veremos esos ejemplares de adultos, pero por lo menos las generaciones venideras los verán y ese espacio seguirá siendo lo que ha sido, hermosísimo. El arroyo está más expedito. Toda la zarza que se comía la salud de los antiguos plantones ha sido retirada. Los tocones de los olmos centenarios siguen de testigos. Cruzamos a la Fábrica de Paños, siempre me llama la atención su enormidad, su altura, la importancia que tuvo que tener un día.

El llamamiento a la solidaridad de una niña que si verá el árbol mayor

 Los restos de todo lo talado en el margen izquierdo

La invitación al riego

Otro trozo de paisaje

El trazado fosilizado del canal de alimentación por su parte alta, canal que viene desde la presa rota del primer venero. El precioso prado superior. El horizonte ahora está más despejado y sigue siendo bello el lugar. Me acordé de la tesis del Prof. Recio que dice que el venero importante tuvo que ser el segundo, que es el que posiblemente labró ese cauce tan profundo. Claro nos trasladamos a la prehistoria. Las garrafas colgadas para que las almas caritativas, en tiempo de sequía, rieguen los arboles nuevos. Todos ellos etiquetados.

Camino a la Fábrica de Paños

Una nueva bajada a la Fábrica

Los muros centenarios

Muros 

Un cartel en un álamo blanco, apadrinado por una niña, que ruega el riego para su árbol. Hay que reconocer el esfuerzo de personas a nivel individual y colectivos (no hace falta dar nombres porque están en la mente de todos), en el mantenimiento de ese lugar para goce y disfrute de los sentidos de los demás. Su premio será ver esa plantación hacerse mayor, y seguro que la verán muchos, porque hoy son algunos duendecillos. Para todos ellos mi respeto, admiración y agradecimiento. 

El destrozado y abandonado cartel

 Los árboles caídos

El primer venero

He dividido la serie de fotografías realizadas, en tres apartados y vídeos: El 1er Venero, que tiene ahora unos árboles caídos -hacía tiempo que no lo visitaba-; la zona reforestada del entorno del Arroyo; y la Fábrica de Paños. Por lo menos dejamos constancia del trabajo realizado en el sector, deseando que éste sea todo un éxito traducido por el agarre y crecimiento de las especies plantadas. Y esperar que en una próxima visita, nos congratulemos de que van para arriba los árboles plantados.

Fotografías y vídeos del autor

miércoles, 24 de mayo de 2017

ALEGRÍA DE VER CORRER LA FUENTE DEL ARCO

El éxito de los ciudadanos

Ver el caño de agua de la Fuente del Arco es comprender que el esfuerzo de los ciudadanos unidos da para mucho. Cuando el Grupo de Voluntarios de las Siete Fincas ven que ese agua sale gracias a su esfuerzo personal y tesón, deben sentirse muy satisfechos. Un entorno histórico recuperado y lo que es más, un bien tan preciado como una fuente. 

Desde la calle

Desde el norte

Ahora le han puesto en el descansadero dos robustos bancos. Es rizar el rizo. Es poderse sentar después del paseo y escuchar el agradable sonido de la solidaridad ciudadana, que es la partitura que se interpreta. Sonido roto por los pesados mastines de El Pisto, pero que cumplen con su misión -aunque parecen eventuales-, o el de los pastores alemanes de enfrente que también.

Aquí podemos ver el trozo original

Vista desde el este

He echado de menos una placa conmemorativa que recuerde dos cosas; el nombre de la fuente -aunque lo tiene la calle-, y una referencia a sus benefactores. Han vencido hasta la poderosa higuera que la estaba destrozando, aunque no hay que bajar la guardia con este potente vegetal. Mi felicitación a los compañeros del Grupo de Voluntarios de las Siete Fincas por su trabajo y a todos los que colaboraron con ellos.

Vista desde el sureste

Zona de los bancos

martes, 23 de mayo de 2017

VENERO ENTRE DOS PUENTES DE LA CARRETERA DE LAS ERMITAS

Subida, naranja, azul arroyo y rojo los detalles

Esta mañana ha sido de aventura especial, claro lo es para el que no está acostumbrado a ellas. Días atrás subía la carretera de las Ermitas con dos compañeros de camino, José Ramón y Gonzalo, y salió la conversación de lo hermoso que estaba el arroyo que parte del bonito valle de Ntra. Sra. del Rosario, cruza la carretera CO-3314 y dos veces la de las Ermitas, con su musical salto, que suena agradablemente desde lejos. Pero coincidimos en que en el primer puente, el de madera, no hay agua.

 Aérea de Apple del tramo del arroyo

 Una vista desde el sur de la subida y los detalles

Una vista aérea de GoolZoom

Efectivamente no tiene agua en ese sector, por lo tanto no hay más explicación que tiene una surgencia en un tramo intermedio. Ese tramo del arroyo, de puente a puente, tiene una longitud aproximada de unos 82 mts. y un desnivel de veinte, un puente, el superior de madera está en la cota de los 455 m.s.n.m. y el de abajo en los 435 m.s.n.m., haciendo la regla de tres, nos da un desnivel medio de 24,39 %.

Esquema a mano alzada del supuesto perfil

 Carretera abajo, comienzo de la subida por el cauce

Tramo intermedio con agua

Así que por uno de los laterales del salto subí a buscar el venero, de ahí la aventura. La subida es de mucho desnivel, bastante pedregosa en su primera parte y con mucho matorral. Pude acercarme al cauce en varios tramos y todos tenían agua. Por lo que determiné, sin haber entrado -por la imposibilidad de hacerlo sin unas buenas tijeras-, dónde está el venero. En una parte tuve que arrastrarme para salir de la espesura y claro sale uno bien marcado de arañazos. 

Tramo intermedio con agua

 No se puede acceder pero se oye

Detalle de la espesura, se sigue oyendo el agua

Por otro lado nunca pensé en volver atrás por el riesgo de una caída bajando, lo que forzó mi salida por arriba. Desde uno de los lugares vislumbré entre el matorral de la orilla derecha, el esqueleto del seiscientos. Allí estará "in saecula saeculorum", ya que nadie lo va a quitar del lugar. Lo cierto es que la zona seca está notablemente poblada de zarzas, juncos y matorral. Algún acebuche aislado y nada más, pero bastante espesura.

Arriba la carretera

Puente de madera, lado sur, el cauce seco

¿Qué puede ser? Por el desnivel del terreno descarto la posibilidad de aguas subálveas, inclinándome por una bolsa freática en ese lugar, que se cargó bastante en estas pasadas lluvias. Prueba de ello, como podemos comprobar en un vídeo pasado y otro de hoy, que el caudal ha bajado considerablemente, esperando en los próximos días si no vuelve a llover se seque también. He elaborado un esquema a mano alzada del perfil estimado.

 Puente de madera, lado norte, el cauce seco

Catastro 1950, cabrerizas y detalle del barranco que configura el arroyo

El acceso al lugar de la surgencia no tiene veredas de animales, lo que hace suponer el carácter eventual del mismo, en una palabra que no es una surgencia estable. Luego está que cuando corre el arroyo lo hace a lo largo de un buen trayecto, lo que acentúa lo expuesto de no haber caminos al lugar exacto del nacimiento del agua, por tener los animales mucho trayecto donde beber.

 Raster IGN. En azul el trazado de la cabecera de este arroyo Cortijo las Cuevas

Cruce de la carretera CO-3314 lado norte, seco

Conclusión: como pensaban mi compañeros de camino y yo, entre ambos puentes de la carretera de las Ermitas, el de madera "o de la Tere", y el de abajo que denominé en cierta ocasión "de las bragas perdidas", hay una surgencia que es la que mantiene bastante tiempo, cuando llueve, el bonito y musical salto. He comprobado arroyo arriba, cuando este pasa la carretera CO-3314, que está completamente seco.

Cruce de la CO-3314 lado sur, como es lógico seco también

 Terrenos y malla cinegética de las cabrerizas de Ntra. Sra. del Rosario

Este arroyo viene de un bonito valle en la cota de los 540 m. donde se ubica el cortijo de las Cuevas, como podemos observar en el plano raster, después de cruzar la carretera se introduce en los terrenos de las cabrerizas de la parte sur. Todos estos terrenos hace años estaban libres de cerca alguna, y se podía llegar sin problema por aquí a la canteras del Rodadero. Estuve hablando con el arrendador de las cabrerizas y a pesar de su amabilidad, no me autorizó el paso, claro es de comprender, ya que él no tiene nada que ver con Piquín, que además ha cambiado de guarda, como la Soledad.

Fotos y vídeos del autor, Google y Apple, plano del Catastro de 1950.