sábado, 25 de abril de 2015

EL CORTIJO DE LA ALCAIDÍA Y LA VEREDA

 Cortijo de la Alcaldía

Esta mañana he estado en el cortijo de la Alcaidía. Aparte de visitar el cortijo y dos o tres casillas, el principal interés de la visita era subir a la Casa Glorieta ¿Alfaro? (según el catastral de 1950, aunque me parece que no es esa la denominación, pues puede referirse a tres nombres distintos y no al compuesto referido a la casa) cuyos eucaliptus se ven desde Córdoba. He de reconocer que la subida es intensa, el camino cómodo, pero el desnivel importante en algunos sitios. Luego, al llegar al cortijo habían tomado la senda de la casilla los toros, y yo no me había llevado el capote, por lo que mi gozo en un pozo.

Catastral de 1950

Plano 1893

Sobre la marcha decidí visitar el cortijo, hasta donde me permitieron los astados, que también lo habían tomado (era su casa) por su cara este, donde está la puerta principal. Y yo no quería molestar. El cortijo o casa de la Alcaidía está situado en una loma, en la cota de los cuatrocientos metros, que los planos denominan como la Loma del Cerrajero. He utilizado el camino desde Román Pérez Bajo, donde se entrecruza con el de Navalagrulla, la vereda que continua hasta Alcolea, y el arroyo de La Cuesta de la Lancha o de la Alcaidía en otros planos. 

Vuelo de 1977

Aérea desde el norte (Bing)

En el catastro actual figura con el número 14900A07400054, o lo que es lo mismo Polígono 74, Parcela 54, y tiene una superficie de 576.390 m2. Parece estar abandonado y algún tejado está derruido. Tiene un patio central, con dos naves a cada lado, de una planta con tejado a cuatro aguas. 

Casa "Villa Chivita", según fotografía de Canario, desde el norte

Divisoria propiedad Román Pérez Bajo y Alcaidía

Cerrándolo por detrás con otra nave parece más moderna que es la que tiene el tejado derruido. Todo el conjunto está rodeado por una cerca, que configura por la parte delantera una especie de jardín. En él cortijo tenía siete palmeras, de las que ha dado cuenta el picudo rojo, y sólo quedan las washingtonianas a las que no les mete mano, aún. 

El cortijo

Habría que ver el porqué, a lo mejor ahí está el truco del antídoto contra este individuo. Salvo que sea como las bellotas para los cerdos, se comen antes las de encina que las de alcornoque porque le gustan más, y además están más dulces. Luego tiene otra serie de cercados derruidos de lo que parece fue tierra de labor. Inmediatamente detrás, al norte, hay otra nave a dos aguas, parece de construcción reciente. 

Los toros de la Alcaidía

Desde ahí continua el camino hacia el Cerro Muriano, pasando antes por la Armenta. Cuando llegamos a la loma, a la izquierda, nos encontramos una cerca de piedra, que es el recinto de la huerta. En su lado norte está la puerta de acceso, una fuente, y un gran depósito de agua. Sus medidas aproximadas son tres por cinco metros por cuatro o cinco de profundidad. Unos 75 m3. Delante la noria de carne. Todo el ingenio está desmontado. La noria está sobre una plataforma redonda en altura El pozo tiene agua. 

Puerta principal

En la puerta al patio interior de la casa, tiene un rótulo que pone "Antonio" y borrado por la cal o el tiempo, debajo "La Alcaidía". HAy que tener en cuenta que en algunos planos antiguos figura como "Alcaidía de los Antonios". Todo está tomado por los toros, como he mencionado anteriormente, bueno hoy y en este momento de la mañana lo estaba, ellos se mueven a sus anchas por todo el recinto y el terreno adyacente, que la primavera tiene a tope de pasto. Ya dije que era su casa. Estos no tienen nada que ver con los de abajo, de Román Pérez, estos están algo más recortados de defensas. Por el camino, a la subida en su lado izquierdo hay unos carteles que dicen Zona de Reserva. No sé.

Fuente y puerta de huerto

Todo el camino de subida discurre paralelo al citado arroyo, Cuesta de la Lancha, salvo cuando se llega a un prado donde hay una cabreriza, entonces se separa del camino para volver a retomarlo unos metros más arriba, donde comienza la propiedad de la Alcaidía que señala una cancela. El paso de los de infantería se hace por el lateral que es por donde desagua un arroyón que se ha formado en el camino. 

Plataforma de la noria

Del arroyo dice Francisco Carrasco: "Nace en la falda de la Alcaidía, en plena Loma del cerrajero y baja entre zarzaparrillas y majoletos que, en marzo y abril, inundan con su alado perfume estas sierras. Se remansa en la Cañada de la Víbora, junto al Cerillo de las pulgas en la propiedad de Román Pérez Bajo, en el cruce de caminos de Navalagrulla, con el que va al Puente de los Piconeros..."

Pozo de la noria y artilugio

Lo que no dice es que, en la mayoría de los planos consultados, su nacimiento lo sitúan a unos quinientos metros al sureste del cortijo, en la cota de los 370 m. en una fuente, en unos planos lo ponen al oeste del camino y en otros al este. Ahora está seco, salvo en algunos tramos que seguro cogerá agua de algunos veneros y corre algo. La primavera le da a todo un aspecto maravilloso. Cerca del nacimiento, lugar de una enorme espesura vegetal, salieron tranquilamente y se pasearon por el camino siete perdices, de las que solo pude fotografiar la última.

 Depósito en el huerto

Depósito

En los vuelos de 1956 se observa actividad en el cortijo, y en el de 1977 más aún. Hacía el sur, más abajo del cercado que se supone era el huerto, de regadío, tal y como se ve en alguna fotografía aérea, hay un conjunto de dos casas, también abandonadas, una con cerca delantera, de tejado derruido y dos habitaciones, y la otra al sur de esta. El catastral de 1950 la llama zahurda. Cerca de estas construcciones pasa la línea de alta tensión de 132 KV, que desde la subestación de la Lancha, pasa por Cerro Muriano primero, continuando dirección Espiel.

Zahurda al sureste del cortijo

Es un camino o vereda, el de la Alcaidía, de mucho tráfico, y es muy utilizado por el personal de dos ruedas, los ciclistas. A todos les he tenido que sacar con fórceps el saludo, por lo que el porcentaje ha sido hoy del cien por cien. La mayor parte continúan hasta Román Pérez para seguir hasta la antigua casa de los locos. Hay que tener en cuenta que ese trazado es casi llano, mientras que la subida a la Alcaidía anda por un cinco por ciento de media que, en algunos tramos, puede llegar al diez. De lo que no hay duda es que es un lugar hermoso. Habrá que dejar para otro día la subida a la Casa de los eucaliptus, y seguir indagando lo que figura en el plano de 1950, que estimo pueden ser tres nombres. Casa, por un lado, Glorieta por otro, y un tercero dificil de leer. Así se justifican los errores en los topónimos.

Detalle del catastral referido al nombre de la casa Casa por un lado; 
glorieta por otro; y un tercero que parece indescifrable (se aceptan opiniones)

Nombre de la casilla (Foto Paco Rojas, Canario)



Fotografíasy vídeo del autor, aéreas de Bing.

miércoles, 22 de abril de 2015

EL ARTISTA PRESENTA SU OBRA, MUSEO DE BELLAS ARTES, JOSÉ A. GÓMEZ VALERA (GOVAL)

Trajeta invitación del acto

El arte de Goval (José Antonio Gómez Varela, porque parece que el artista está primero) nos ha deleitado a todos los asistentes, con la explicación de su obra, como enuncia el título del acto "El artista presenta su obra", del Museo de Bellas Artes de Córdoba. A pesar de que estaba recién salido del "parto" (por el índice del dolor) de una litiasis renal.

Lleno el salón habilitado en la Sala V para ello, "Sala de arte Cordobés de los siglos XVIII y XIX", rodeados de pinturas de los artistas de esos siglos. Nos dispusimos a digerir la idea creativa que nos expuso Goval referida a sus obras. Obras que no están, por su excesiva modestia, en grandes museos, ni pequeños, porque los circuitos en los que se ha movido son: AA. VV., Colegios, y entidades ciudadanas.

José María Palencia, director del Museo de Bellas Artes

José María Palencia, Director del Museo de Bellas Artes, tomó la palabra y relacionó el plan de actividades del Museo para el próximo mayo. Ambicioso, con la apertura nuevamente del patio de la casa familiar de los Romero. Luego presentó a Goval. La presentación de Goval es fácil y muy difícil, por su trayectoria y su singularidad.

José Antonio Gómez Varela (GOVAL)
Goval a medida que tomó la palabra parece se le iba pasando las molestias renales, por el acto en sí y porque según manifestó estaba "buscapinizado" suficientemente. Dijo que "la cultura no era neutra, la cultura tiene  ideología". Y ante el enunciado de la "Contemplación hipnótica, pensamiento único", hay que contraponer la "Observación crítica"; al "Adoctrinamiento dogmático, pensamiento único", el "Pensamiento especulativo"; y al "Consumo alienante, acción única", La "Imaginación creativa".

Una vista de los asistentes

Siguió con su didáctico comienzo, y dijo que él antes que todo se siente docente, y que su mejor experiencia laboral la tuvo en el IES Trassierra, durante unos años, de los que había compañeros entre el público asistente a los que señaló. Dijo también que una imagen "no es una realidad sino un mensaje". Luego fue desglosando sus fuentes, y algunas le sirvieron para decir que había bebido de ellas, dentro de su modestia, cuando él es fuente, de amplio manar artistico, desde hace bastante tiempo.

Goval durante la disertación

Su personalísimo lenguaje artístico: crítico, irónico, ácido, en ocasiones corrosivo para el poder, al que molesta normalmente, siempre presente. Pero dentro de su modestia, de su sincera modestia. Ingenioso, hasta en las felicitaciones de Fin de Año, de las que empezó con unos cartones y ya va por doscientos y pico (de los que yo soy receptor). Y así durante una hora y pico, y porque las alarmas se armaban y había que marcharse, pero había para mucho más.

Acto de entrega del obsequio.

De todas formas y, aunque con una pésima luz, el vídeo, los vídeos que he tenido que desglosar para poder procesarlos por su tamaño, son la prueba, el "mensaje" de lo que allí aconteció, por lo que se puede ver disfrutar, reever y volver a disfrutarlo. O simplemente escuchar el sonido, que es más completo que los vídeos por los saltos técnicos de éstos. Un apunte sobre su sencillez, al final se le entregó un obsequio, y parece que lo que más le gustó fue la cajilla donde venía, por lo menos a lo que más fiesta le hizo fue a eso.




Fotografías, vídeo (malo) y audio del autor.
Bibliografía del acto

martes, 21 de abril de 2015

¿Y SI NO PODEMOS?, ARNAU TABERNER (EDITORIAL SÉNECA)

Portada

Hoy día 21 de abril a las siete de la tarde, en la Feria del Libro cordobesa se presenta la obra ¿Y si no podemos? de Arnau Taberner de Editorial Séneca. Es madrina de la presentación Juana Guerrero Leiva, y padrino Óscar Morales de Editorial Séneca. Juana Guerrero Leiva es la Secretaria General de Podemos en Córdoba, licenciada en Historia y Técnica Superior en información y Comercialización Turística. Es Máster en Igualdad de Género en ámbito público y privado y se dedica actualmente, cuando sus responsabilidades políticas se lo permiten a la Formación Ocupacional. Y tiene además algo muy importante, juventud, ya que es una cordobesa nacida en la década de los setenta. De Óscar decir que es uno de estos románticos editores que, en un mundo mayoritariamente inculto, apuesta firmemente por la literatura dejándose mucho en el camino, pero no me puedo extender más porque antes de todo eso es amigo.

He coincidido con Arnau en la Feria del Libro del año pasado, y luego cuando presentó el libro de poesía "Paraisos Perdidos" de Sierra Castro. He seguido muy de cerca la problemática judicial de su opera prima, que afortunadamente quedó sólo en eso, problemática.  Hoy he de manifestar que la lectura de la novela de Arnau Taberner, me ha dejado un poco tocado. Pero no encuentro la catalogación adecuada, puede ser: irónica, surrealista, "jardielponceliana", valleinclanesca, dalíliana, futurista cercana, denunciante. Por adjetivar su estílo, ya que es muy personal. Luego esos flash (no puedo decir back) en cursiva, que en principio me despistaron, y luego los acepté sin problema adecuando la lectura. 

El título además de dejar un mensaje claro, aunque lo deja en interrogación, entra dentro de lo previsible. Le queda a uno ese sabor agrio, con el temor de no saber dónde nos llevarán los estertores de esta gente que ojalá pierda su estatus, su poder, sus prebendas y además los clientes, de la extensa red tejida a lo largo de muchos años de impunidad, se queden también sin sus beneficios. Una cosa parecida ocurrió con la segunda República, la bota, sacristía y casino, no admitió el cambio, y emplearon todas sus malas artes, hasta que tuvieron que echar mano de la peor, el golpe de estado, que tanto daño ocasionó a este país.

El de la novela es un futuro a quince años vista, que algunos no podremos comprobar por razones fisiológicas, pero que está ahí como un oráculo. Con lo bien que nos vendría a todos que algunos gallegos se fueran a registrar a su registro de Santa Pola, y más ahora que se les ha garantizado unos trabajillos extras con la privatización registral, por aquello de la pérdida de trabajo con la burbuja. Y siempre el Sur, esclavista, subyugado, granero de mano de obra barata, ahora hasta separado con un muro en la novela. Entre el satírico humor que destila la novela, la mayoría de la veces negro como el futuro que dibuja, y la ironía fina, te quedas  un poco aturdido, vamos cogiendo moscas, de que eso pueda ser verdad algún día. Es tremendo.

El autor

Curriculo:

"ARNAU TABERNER (CORDOBA, 1978)

Escritor cordobés afincado en Suiza, consiguió una inesperada difusión con su polémica opera prima "El investigador sigiloso o la vida a noventa grados» (Ed. Seneca, 2012), novela de ficción que levantó que levantó ampollas en el sector empresarial, llegando a responder por ella ante los Tribunales (sin consecuencias).

En esta su segunda novela mantiene el pulso a la realidad con una sátira corrosiva y rebosante humor. De nuevo se desentiende del recato y de lo políticamente correcto, estirando la ficción hasta el límite de lo surreal en una crítica afilada y socarrona del panorama político español.

Desde una posición esquinada, pero independiente, la novela explora los peligros de la mala salud democrática desde la perspectiva desorientada del ciudadano de a pie, que siente como el mundo, y no sólo España, pierde su sentido."


Contraportada
Sipnosis:

"¿Y si no podemos? explora un futuro de ficción, en el que, tras una estrepitosa derrota electoral, los dos partidos hasta entonces mayoritarios se alían entre sí, formando el Partido Popular Socialista.

En tono de humor, la novela se adentra en los entresijos del poder un una España cambiante, El  nuevo Gobierno, en su afán de conservar el poder, avanza inexorablemente hacia el despotismo y la exclusión de la Unión  Europea.

A., ingeniero andaluz afincado en Madrid, narra sus experiencias en las obras de las nuevas dependencias de la Administración, posteriormente como espía del Ministerio, y finalmente como recluso en la Institución, un edificio sin nombre donde se hacinan centenares de hombres que, como él, desconocen los delitos que los llevaron hasta  ese lugar. Allí han de luchar entre sí por conservar sus piezas de ropa interior."

Fotografías del libro
Bibliografía del libro


domingo, 19 de abril de 2015

DIEZ MUJERES EN LA VIDA DE SÉNECA, DE ALBERTO MONTERROSO (EDITORIAL CÓRDOBALIBROS)

Portada 

Con un lleno hasta la bandera, en el Salón de Julio Romero de Torres del Círculo de la Amistad, se celebró el pasado jueves la presentación del nuevo libro de Alberto Monterroso, "Diez Mujeres en la vida de Séneca". Me pareció muy significativo que el número de mujeres asistentes triplicaba el de los hombres. ¿Por tratarse de un libro dedicado a las mujeres? ¿Por estar interesadas ellas más en la cultura? no lo sé pero lo cierto es que los números son los números.

Federico Roca, Dolores Baena Alcántara, Alberto Monterroso y Daniel Arenas

Antes, tuve el honor de que, en la soledad inicial del acontecimiento (son las ventajas de llegar con tiempo a los acontecimientos), el autor me dedicara el libro, que quiero pensar fue el primero que dedicó, a un lector cualquiera. El acto estuvo presentado por el presidente del Círculo de la Amistad, Federico Roca, el editor de Córdoba Libros, Daniel Arenas y la directora de Museo Arqueológico, Dolores Baena Alcántara (siempre, por razones de una afectividad muy especial, le pongo su segundo apellido). 

La mesa: Daniel Arenas, Dolores Baena Alcántara, Federico Roca y Alberto Monterroso

Agradecimientos, precisión, mesura, romanticismo, como lo es el de los editores en este tiempo que los libros, por las nuevas tecnologías, no están muy en auge, y aún a pesar de que más vale una mortaja, los tiempos están para otras prioridades. La cultura es la que primero se resiente de las precariedades. De todas formas he vivido algunos actos de este tipo, y el último en Posadas, de Editorial Séneca, significó todo un éxito, y otro, de mi admirado amigo, Alejandro López, en el que coincidimos con Alberto también, Ha tirado en pocos días de la segunda edición. Enhorabuena.

Un aspecto de la Sala Julio Romero de Torres

El hermoso y "vibrante" salón de Julio Romero, me trajo recuerdos de la exposición de mi pintora preferida, del dos al catorce de abril de hace unos pocos años, en el que más de la mitad de las obras presentadas fueron adquiridas, y la otra mitad es porque eran cedidas por sus anteriores propietarios. Aunque puede parecer que la magia de la sala acompaña, la realidad es que el éxito es fruto de la calidad de los autores y su sabiduría.

Alberto Manuel Monterroso, el autor

Daniel Arenas, el editor, a pesar de que debía estar interesado en la promoción de la editorial y el libro, fue comedido y preciso, y para no poner ni quitar, como con ningún participante lo mejor es ver su intervención en el vídeo.

Daniel Arenas, editor de la Editorial CórdobaLibros


Dolores Baena Alcántara, muy concreta, también se centró en precisar aspectos importantes del contenido de la obra presentada y valores personales del autor. Se me vería el plumero si tratara de comentar algo sobre ella, por lo que remito a la grabación que es la mejor prueba de lo dicho.


Dolores Baena Alcántara, Directora del Museo Arqueológico


El presidente del círculo, Sr. Roca de Torres, apasionado y muy literario, extenso, para mí se alargó un poco, por considerar que lo bueno si es breve, es dos veces bueno. Pero reitero siempre a mi gusto y apreciación, todo ello sin restarle calidad a su intervención.

Fedrico Roca, presidente del Círculo de la Amistad


Luego el autor, enamorado de su personaje y de todo lo que hace, ya lo hemos visto en anteriores obras, desgranó facetas semiocultas de la obra y sus personajes que son diez. La mujeres de la vida de Séneca, cuando lean la obra verán como parece que, verdaderamente nuestro paisano de hace dos mil años es el que la ha escrito en lugar de Alberto. Fueron 25 minutos de intervención que supieron a poco. Y para evitar apreciaciones remito también a la grabación. 

Alberto Monterroso

 

Después el debate o las preguntas al autor, en 16 minutos y pico que duró, surgieron nuevas aclaraciones que aderezaron el mundo que se nos presentaba. En este  caso está solo el audio, del que pido perdón ya que las preguntas puede que no se escuchen adecuadamente.


El autor durante su disertación

De la contraportada:

"Alberto Monterroso es doctor en filología clásica, profesor de latín y un gran conocedor de la Córdoba romana. Publicó su tesis doctoral sobre Séneca el padre, a lo que le siguieron dos novelas históricas, una sobre Marco Aurelio y otra sobre Claudio Marcelo. Ahora con "Diez mujeres en la vida de Séneca" se acerca a la figura de este genial cordobés desde una perspectiva insólita: la de las mujeres que influyeron de forma decisiva en su vida y en el devenir histórico del primer medio siglo del imperio. Su amplio conocimiento del tema le permite fabular aportando datos originales. A través de la ficción histórica dibuja las motivaciones y la verdadera personalidad de Lucio Anneo Séneca, cordobés universal, educador de Europa y uno de los personajes culturales más importantes de la Historia de la humanidad. Y usted, lector, si le gusta la novela histórica y quiere conocer la verdadera talla de Séneca, no podrá dejar de leer estas páginas."

La contraportada

Muchas felicidades a Alberto por esta nueva obra que, una vez leída nos permite conocer algo más a Helvia, la madre de Séneca; Helvia, su tía; Marcia, su gran amiga; Julia Livila, su amante supuesta; Mesalina, la esposa de Claudio y su furor uterino; Agripina, su peligrosa benefactora; Octavia, la esposa fiel; El mal necesario de Acté; Popea, o la perdición; Y por último Paulina, la felicidad. Son ciento veintinueve páginas de letra cómoda, y verbo agradable, que se leen de una sentada, porque no puede dejarse el contenido a medias.



Fotografías, vídeo y audio del autor.
Bibliografía de la contraportada

sábado, 18 de abril de 2015

EL BALCÓN DE CÓRDOBA, UN HOTEL CON ENCANTO

Portada y portal del hotel en Encarnación, 8

La calle Encarnación, nombrada como tal por el convento de la esquina, era una calle como todas, o la mayoría de las de ese barrio, más burguesa o aristocrática que proletaria, aunque existían algunas salpicadas entre las casas "nobles", algunas "nobles" venidas a menos, o dilapidadas por la gestión tabernaria o de otra índole de sus herederos, que para subsistir habían convertido en de vecinos. En esa calle que recuerde había una al principio. 

Rotúlo

Patio principal y fuente

La que llamábamos casa de Manolita, como referencia, de una amiga de mi madre, y madre de una amiga de mi hermana, y un amigo mío. Rafalín Mantero. No sé cuántos vecinos podía haber en esa casa, pero había muchos (hoy esta casa es hotel también). Eran muchas las penas que tenían las familias de vecinos proletarios, que destacaban con las facilidades para la vida de los habitantes de las casas "nobles", incluido el convento de clausura, misterioso al ver o  entrever, a sus moradoras, de soslayo con esos velos negros cruzar por entre alguna puerta.

Naranjo centenario y recepción

Una vista del patio principal

Recuerdo un robo sonado de la calle. Aquello fue un acontecimiento, ver a los policías arma en mano en los balcones apuntando hacía dentro de la casa. Nos dijeron que había entrado a robar el plomo de las cañerías, en una casa que estaba cerrada. Una explicación oficial que no nos creímos, por lo menos yo, por el despliegue policial. De todas formas la BBC o la Pirenaica no dijo nada al respecto, por lo que no pudo ser tampoco una caza de comunistas.

El restaurante desde el patio principal

Ya digo que el barrio estaba salpicado de casa proletarias, las menos, entre casas burguesas, de despensas llenas, cerradas a cal y canto, y otras intermedias, como la del artista de los cueros, del anticuario, y algunas unifamiliares pero pequeñas. Entre las burguesas o "nobles", porque en realidad burguesía hubo poca por aquí, estaba la después reformada, que hoy es el Hotel Balcón de Córdoba. Llamaba la atención por su portal, su patio recoleto y sombreado y su inaccesibilidad . 

 
Puerta y escalera

Le llaman Balcón de Córdoba por una azotea que tiene, la mía tenía una cubierta y otra al aire, con unas vista similares, que mi hermana llama privilegiadas, aunque he de reconocer que la de ésta son maravillosas. Desde la terraza bar de este encantador hotel de diez habitaciones, puedes disfrutar de la perspectiva de la mole catedralicia, salpicada por abajo de las luminarias de los tejados de la Mezquita. Y la totalidad de la cara este de la torre.

Una inscripción en la pared

Hermoso y soleado pasillo

Catedral y campiña por el sur, incluyendo cipreses y palmeras del patio de los Naranjos, y mí espadaña del amanecer; Santa Clara por el este y dos iglesias fernandinas, como San Francisco y San Pedro; Santa Victoria y Santa Ana por el norte y la torre cubierta de celosias de la Encarnación; por el oeste la torre, el palacio episcopal (Alcázar califal siempre), la terraza de Azorín, el Hospital de San Jacinto, el Provincial a lo lejos, y las construcciones modernas de la carretera Nueva (Avda. del Dr. Fleming). 

Escalera

Un capitel de avispero

Debajo, el recoleto patio con fuente y un naranjo de más de un siglo, cuyas naranjas puedes coger desde alguna de las habitaciones. Toda la casa está llena de elementos arqueológicos, diseminados por patios, escaleras y pasillos, que parece que el anterior dueño coleccionó, dejándolos en el lugar que los había disfrutado cuando vendió. La suites nº 6 y 10 tienen terraza particular. Un verdadero goce para los sentidos.

San Francisco, San Pedro y alminar de Santa Clara

Santa Ana, Santa Victoria y la torre cubierta de la Encarnación

Y si de día es hermoso el horizonte histórico, de noche es maravilloso por la iluminación monumental del más importante monumento de la ciudad, la Mezquita (es Catedral también, pero lo digo por molestar). Hay un pequeño ventanillo en la escalera, que permite ver a través de ella la torre de la Mezquita (está debajo) enmarcándola.  Todo son rincones de espectáculo.

La Catedral dentro de la Mezquita y una atorer del Palacio Episcopal (Alcázar califal)

El restaurante se llama Pairi Daeza, una frase del oriente, Iran, o la Persia milenaria, que se refiere a un huerto encerrado, al paraíso, o a un lugar donde reina la paz y el sosiego, y la verdad es que no se equivoca. La carta variada y como no soy un experto, no puedo valorar la relación calidad precio con equidad, es cuestión de probar o mejor comprobar. Debido a la limitación del aforo, es recomendable efectuar la reserva previa.

La torre de la Mezquita 

Las habitaciones se titulan con nombres iraníes. Pantea: La más bella mujer nacida en Asia; Nahal: Es un nombre de mujer o árbol joven; Leyla: La mujer por la que se consumía Majnum; Mitra: la divinidad, uno de los ritos romanos, sol, amigo o amor sin condiciones; Nima: Cariñosamente en Irán alguien pequeño; Ruzbahan: nombre de varón persa, tiene una escalera para subir a su terraza. Didar: Significa encuentro; Artemisa: la almirante persa, o la diosa griega cazadora; Maryan: la María Latina, Miriam hebrea, o el nardo índico iraní; y Anahita la divinidad de las aguas o la fertilidad, copia, o al revés,  de la Artemisa, Afrodita o Atene del panteón griego.

La terraza

El patio principal desde arriba

De su web:

"El hotel se ubica en una casa del casco antiguo de Córdoba, con sus estancias distribuidas en dos alturas y un torreón alrededor de tres patios. La casa se vuelca al interior, fiel a la herencia de las viviendas medievales españolas, guardadas de la vía pública por muros y celosías para abrirse a la intimidad familiar de patios y galerías.

El patio accesorio

Sobre un solar largamente centenario, el hotel ocupa un edificio del siglo XVII sucesivamente intervenido, arrojando un estilo ecléctico coherente con la historia de la ciudad, donde se aúnan la tradición clásica, la islámica y la castellana, además de influencias flamencas y europeas, como ejemplo lo que a menudo se denomina “casa andaluza”.

El patio principal y el comedor

Se trata de un conjunto arquitectónico que integra una fachada principal de portada clásica y composición tradicional cordobesa con elementos típicos como el empedrado artesano de pequeños cantos rodados en dibujos geométricos y vegetales, a base de piedras blancas y negras, conocido popularmente como “chino cordobés”. Con él se pavimentan  los patios, caracterizados por sus bellas proporciones, su luz y su recogimiento hogareño. No faltan las fuentes, decoradas con lápidas y columnas romanas e hispanomusulmanas y otras piedras talladas de interés arqueológico.

La terraza cubierta de Azorín

La construcción en niveles dota al edificio de un número singular de terrazas; unas, de reducidas dimensiones, contribuyen a crear ambientes íntimos y reservados, mientras que otras disfrutan de mayor amplitud. Entre estas destaca la más elevada, que constituye un auténtico “Balcón de Córdoba”, con la Mezquita-Catedral en primer plano y casi al alcance de la mano."

Mí espadaña, la de mi primer amanecer

Estas cosas de la percepción, de la belleza, que a su vez son mercantilistas, porque están supeditadas al bolsillo, pueden a su vez estar al alcance de todos, porque la visita a la cafetería, o disfrutar de la terraza está al alcance de un café en zona turística, lo digo para los cordobeses que quieran sentir esa sensación de estar sentados en una terraza de mi antiguo y querido barrio, con unas vistas maravillosas.  Mi percepción es que es un lugar de ensueño.

Catastral de la casa

 

Fotos y vídeo del autor
Bibliografía de la Web del hotel