martes, 31 de marzo de 2015

Y... LA CASA DEL PASTOR (LAGAR DE LA CRUZ)

Muro trasero de la Casa del Pastor

El Aljibe, El Pardo, Pino Gordo, Torrebermeja y la Casa del Pastor, son las cinco construcciones de la zona entre la CO-3305 y la CO-3314. Este del Pastor es un topónimo de los vecinos de la zona (me lo comentó José Luis del Lagar de la Cruz), pero como no tenemos ninguna referencia escrita lo adoptamos. Con esta entrada completamos los cortijos de la zona entre las CO-3305 y CO-3314.

Raster de la zona (una entrada no es accesible)

Vuelo de 1956, no se observa su construcción

En las fotografías aéreas de 1956 no se ve la construcción, por lo que podemos dudar de que estuviera construida, en los planos del siglo XIX, ni posteriores de la primera mitad del XX, no está referenciada. En el vuelo de 1977 ya está, pero en ruinas. Está situada a unos 400 m. de la puerta del Lagar de la Cruz, por la CO-3314 a la izquierda, y luego desde ahí hasta la explanada un sendero de 150 m de longitud.

Vuelo de 1977, si se ve la construcción pero ya en ruinas

Cadena en la CO-3314

Los que vemos cuando llegamos a ella, es una construcción orientada norte sur, de dos naves de una planta, con un patio intermedio, la nave de la derecha (vista desde la fachada sur), que parece la principal, tenía tejado a dos aguas, y la de la izquierda a solo una. Ambas estaban a su vez divididas interiormente. Sólo queda en pie la parte posterior de la nave principal. Del resto, solo las cimentaciones de los muros.

Aérea de Bing, vista desde el este

Arbustos con sus huéspedes

Delante de la fachada sur o principal tenía una puerta al patio por donde se accedía a las dos naves. Adosada a la fachada izquierda se ve otra pequeña construcción que pudiera ser un cuarto. Parece que el expolio fue casi total y no se llevaron el muro que aún queda en pie, posiblemente por ser de una dureza superior.

Sendero a la Casa

El resto, que sería mampuesto de piedra, ha desaparecido en su totalidad. La Casa del Pastor como he dicho le llaman los habitantes de la zona, pertenece a la finca Lagar de la Cruz, y en los planos le señalan dos accesos desde la CO-3314, pero en la práctica solo tiene uno, el que tiene una cadena pegada a la carretra. Está en una loma en la cota de los 560 m.s.n.m.

Colmenas en la explanada de la Casa del Pastor

En la explanada delantera yacen esparcidas por el suelo allá por una treintena de colmenas, la mayoría desarmadas, salvo algunas que parecen enteras. Por lo que hay que tener precaución al acercarse a ellas. Creo que han sido instaladas posterior al abandono de la casa, estimando que esta estaba ligada al pastoreo.

Restos de una puerta y muros

Poco más que añadir a esta casilla desaparecida. Su antigüedad según los planos consultados es de la primera mitad del siglo XX, sin poder afirmarlo definitivamente por falta de datos. Parece según los lugareños que estuvo habitada por pastores. Por su cercanía dicen que pasaba una vereda de ganado que cruzaba los terrenos de Pino Gordo.

Vistas generales





Otras cortijadas y lagares de la zona:

Lagar del Aljibe
Lagar del Pardo
Lagar de Torrebermeja
Lagar de Pino Gordo

Fotografías y vídeo del autor
Bibliografía (José Luis Lagar de la Cruz)

POSADAS 1900-1936, DE JOAQUÍN CASADO BONO

Portada del libro

Días pasados, durante la presentación del libro de Alejandro Andrada, "El jardín Vertical", celebrada en la Librería Luque, tuve ocasión de conversar con Antonio Barragán Moriana, catedrático de Historia Contemporánea de la UCO, que acompañaba al autor en la puesta de largo de  su nueva novela, y que también había prologado el libro de Joaquín Casado "Posadas 1900-1936", Joaquín es amigo de muchos años, pues son casi cuarenta los que nos conocemos. 

Cartel de la presentación

Antonio me comentó personalmente la grata impresión que le causó Joaquín. La ayuda que le prestó desinteresadamente a un estudio que él estaba haciendo, y sobre todo su capacidad de trabajo. Cuestión y agradecimiento que deja bien claro en el prólogo del libro, Estuvimos hablando de la Logia masónica "Abril 412", y de las personalidades de algunos protagonistas de esa historia local. Me comentó que esperaba con interés la segunda parte, si puede entenderse como tal, y no como otro todo, que recogerá uno de los episodios más tristes de esa población: la criminal guerra incivil. Le aclaré a Antonio que me había dicho Joaquín que lo tenía en la etapa de correcciones.

Mujeres malenas en los lavaderos públicos

Tuve la mala suerte de no enterarme en su momento, de la presentación del libro, que sucedió el 6 de febrero de este año, pero si pude ver el vídeo de la misma, que es una detallada ampliación en el debate, de su contenido, y que adjunto para el que lo quiera comprobar. A partir de ahí investigué la posibilidad de adquirirlo. Me puse en contacto con la Librería Garasa de Posadas y quedé con Mari Carmen, su propietaria, y aprovechando mi visita a Posadas para asistir a la presentación de "Años de Picón y Ditas", de Rafael Valenzuela, de Editorial Séneca, que mi amigo Joaquín Casado lo presentaba, me lo acercara un familiar al Teatro Liceo. 

Alegoría desaparecida de la II República 
(Cuadro pintado por Alfonso del Rosal Campos y el niño que figura en la fotografía es su hijo)

Así conseguí el libro, y antes del acto me lo dedicó Joaquín. Luego lo leí detenidamente y pude considerar que es un extraordinario libro de consulta, de un periodo convulso del pasado siglo XX, algo menor del que viene a continuación de la guerra incivil y la larga, negra y triste posguerra. Joaquín, como es natural en su metódica y tranquila forma de actuar, ha puesto sus cinco sentidos  en la realización de esta obra, y esos, tal y como especifica al comienzo, junto con dos pensamientos de otros dos grandes, como Isaac Newton y Julio Anguita, son: Angelines, Myrian, Almudena, María Luisa y Anabel, su esposa e hijas.

Joaquín con el Alcalde de Posadas

Son 348 páginas de detalles, algunos muy curiosos, divididas en tres grandes bloques, descontando la introducción de Antonio Barragán, y que son: Posadas 1900.1931 La monarquía de Alfonso XIII; Posadas 1931-1936 la II República española y un tercero dedicado a los Apéndices. Le da un tratamiento especial a la masonería en Posadas, detallando la mencionada "Logia 412", tratando de suavizar la demonización que, de esas organizaciones  hicieron a lo largo del negro periodo de control del estado,  los fascistas. Ma ha llamado mucho la atención la posible, no confirmada, existencia de un violín Stradivarius en la orquesta del pueblo, que aprentemente desapareció.

El primer alcalde republicano de Posadas

La lucha obrera y campesina, sus líderes, sus problemas, su sufrimiento, están perfectamente detallados. La necesidad de alfabetizar un pueblo, de hacerlos ciudadanos libres, por el conocimiento, de las organizaciones anarquistas. Uno se sumerge en la historia cercana de un pueblo, y comprende la ilusión con la que se recibió a la II República Española, y como las oligarquías, bota y sacristía pusieron toda la carne en el asador para cercenar esa ilusión, y algo mucho peor, la vida de muchos cientos de miles de españoles. Y como los advenedizos, chivatos y judas colaboraron en ello.

La dedicatoria que me hizo el autor

De la contraportada, sipnosis

"La Historia Contemporánea de Posadas, como la de cualquier rincón de España, está marcada por la Guerra Civil que asoló nuestro país a lo largo de tres años de odio, muerte y destrucción. ¿Qué desencadenó tan trágicos acontecimientos? ¿Cómo se vivía en los años precedentes? ¿Por qué se enfrentó un pueblo hasta el punto de llegar a la barbarie?

Hasta el día de hoy, los malenos no contábamos con ningún estudio que tratara con profundidad este primer tercio del siglo XX, tan cercano en el tiempo y tan importante para explicar lo que aconteció después: si queríamos saber, o recurríamos a las ya escasas fuentes orales, a veces sesgadas y llenas de datos totalmente subjetivos, o investigábamos en lo poco que hay escrito sobre la historia reciente de nuestra localidad.

Con POSADAS 1900 - 1936. Realidad político-social en el primer tercio de! siglo XX, Joaquín Casado ha dado un paso más: infatigable, ha emprendido una tarea solitaria, larga y silenciosa, buceando entre otras fuentes en el Archivo Histórico Municipal y en sus valiosísimos legajos que resultan para muchos meros papeles viejos insustanciales, pero de los que ha sabido extraer una información preciosísima y presentarla de manera amena y rigurosa, lo que, seguro, resultará de provecho para sus paisanos.

Malenia ,Asociación Cultural ofrece al lector esta segunda entrega de la colección Historia de una Villa, cumpliéndose el deseo del autor de dar a conocer cómo éramos hace un siglo y satisfaciendo el anhelo de conocimiento de todo un pueblo."

Joaquín Casado Bono, el autor

El currículo:

"JOAQUIN CASADO BONO (Posadas 1941). Es Maestro de Enseñanza Primaria y como tal ha trabajado en La Ventilla (Fte. Palmera.) y en el C.P Nª Sª de la Salud, de Posadas. Una vez jubilado, fue nombrado por el Ayuntamiento de Posadas Cronista Oficial de la Villa, y con este motivo creó la Asociación Cultural Malenia de la que es Presidente.

En colaboración con otras personas y profesores del IES Aljanadic organizó en 2003 las jornadas "Malenos en Mauthaussen" y en 2006 y 2009, respectivamente, la I y II jornadas de Memoria Histórica de Posadas, habiendo pronunciado en las II una conferencia con el título "Aproximación a la II República, la Guerra Civil y la Postguerra en Posadas". 

También ha participado y coordinado algunas publicaciones de Malenia, A. C. y de las jornadas de Memoria Histórica, y ha realizado la presentación en la localidad de libros de los autores José L Rodríguez Lara, Francisco Moreno Gómez. Manuel Morente Díaz y Antonio Manuel Rodríguez Ramos." 

...y el de Años de Picón y Ditas, citado al principio. Se podrían añadir muchas cosas más a ese currículo personal, pero desde luego a mí se me vería ampliamente el plumero, por lo que dejémoslo estar.



Facebook de la Asociación Cultural Malenia
Blog de la Asociación Cultural Malenia

El libro se puede encontrar en: 
Estanco Barriada de la Salud/ Estanco Melchor/ Estudio Fotográfico Atrezzo/ Libreria Garasa/ Basilios Libreria
Para los que no puedan acudir a estos lugares al encontrarse fuera de Posadas, contactar con Librería Garasa o Mª Carmen Garasa García (957 63 06 07). 

Fotografías del autor y del libro
Bibliografía del libro

lunes, 30 de marzo de 2015

LAGAR DE TORREBERMEJA

La hermosa casa de Torrebermeja

El triángulo formado por la CO-3314 y la CO-3405, cuyo vértice esta en el Lagar de la Cruz, sin contar la huertas de media ladera (De los Arcos, Unidas, Santa María, Chica, etc.) con vista plena a Córdoba, ni tampoco con el Cerro de la Cárcel con las Ermitas, contienen cinco cortijos que son El Pardo, El Aljibe, Pino Gordo, Torrebermeja y la Casa del Pastor, siendo este último lo que su nombre indica, perteneciente al Lagar de la Cruz. Hoy toca Torrebermeja. No queda nada de la antigua construcción, pues está edificado de hace pocos años completamente nuevo. 

Punto de partida y de llegada

Edificio de dos plantas, con tejado a dos aguas, de teja roja, con un porche de la misma teja con columnas cuadradas, irregulares, con basa y capitel también cuadrados, por sus lados este y norte. El acceso a la finca lo tiene por la CO-3405, punto kilométrico 2,500, y aproximadamente 6,800 antiguo. En una de las dos grandes curvas, con rampas rectas previas y posteriores, que parecen gemelas, siendo una de ellas la del mirador. Una pista terriza de unos 390 m. sube casi recta a la casa, salvando un desnivel desde la curva de la carretera de un 17%.  

Un precioso día

Tiene otro acceso desde el Lagar del Pardo, pero es un sendero que está casi comido por la vegetación. Antes de llegar a la casa a la derecha parte otro sendero que sube a una calva en el monte, donde me dijo Canario que había disfrutado una noche de una luna llena. Al ser casa de recreo, tiene una hermosa piscina en una plataforma al este de la casa. En apariencia es rica en agua, pues parece tener una prospección al oeste de la casa, y otra al norte, alimentada con placas solares. Lo que más me ha llamado la atención es su bien cuidado olivar, gran parte de regadío por goteo. Es un hermoso olivar que tapiza uniformemente las laderas norte y oeste de la cañada. Como la primavera está recién entrada, el olivar está alfombrado de verde en toda su extensión, y se señala el abancalamiento de las laderas. 

El sendero

Por el sendero llegué hasta la casa, y la rodee, de un momento a otro esperaba la presencia humana y estaba preparado para pedir permiso o volverme. Hasta llegar allí no había sido preciso violentar ninguna prohibición. Pero salió primero un pequeño perro, provocador defendiendo su territorio o asustado de mi presencia, al que acompañó otro del mismo tamaño, y similares ladridos, detrás de estos un enorme mastín dejaba oír su barítono ladrido que resonaba en la cañada. Ojo estaban dentro de la cerca interior, y reculaban al enseñarles el palo, pero cumplieron con su labor.

Plano del siglo XIX, pone Torrebelmeja (Lagar)

Tiene dos pistas en la ladera norte, que se bifurcan a los 200 m. recorridos. La más baja llega hasta el vértice de la carretera, a modo de mirador, encima del Colegio de la Aduana (iba a decir el noviciado de la Compañía de Jesús), es aparentemente llana, tiene una longitud de 553 m desde la casa. La más alta, de una longitud de 673 m. rodea el cerro y casi en su cima, en la cota de520 m.s.n.m., termina en una plataforma, desde la que se divisan unas de las mejores vistas de la ciudad, y todo el valle del Guadalquivir. Evidentemente Sierra Mágina, Martos, Alcaudete Sierra Nevada, Parapanda, las Subbéticas, Cabra, Lucena...

Una vista aérea de Bing

Arriba del todo tiene una caseta en un árbol, que puede tener dos objetivos, o el fotográfico, o el cinegético, pues una charca invita a los marranos a revolcarse lejos del mundanal ruido. Y entonces o se perpetúan en una fotografía, o pasan a mejor vida, para transformarse en ricos productos. Desde allí se ven los tejados del Cortijo de Pino Gordo. Abajo, bastantes metros, tenemos el mirador, y la carretera, y Torreárboles, hacia el norte, se deja ver delante del cerro de San Cristóbal.Y como es lógico toda la ciudad aparece majestuosa a nuestros pies. Desde la terraza de la casa tenemos la visión que nos permite la abertura de la cañada, más reducida evidentemente de la que hay desde el citado mirador, o plazoleta. Durante la subida, ya empezaba a hacer calor y el cansancio acumulado, me jugaron una mala pasada, una inesperada arritmia me mosqueó. 

Plano entero del olivar y la cañada

Pero varias respiraciones profundas, y un ligero descanso, hicieron retornar el ritmo a su cadencia normal. Seguí hasta arriba pensando -es inevitable pensarlo-, que si no soluciono la alteración del ritmo y hubiera ido a más, me podía haber quedado en la pista de Torrebermeja. Bueno no es un mal sitio. Los mosqueos no me privaron de disfrutar del paisaje, el olivar se presenta desde allí imponente, precioso y uniforme. La casa se deja ver a ratos y luego en su totalidad. Apenas llegué al cruce o la bifurcación de las pistas, aún con la casa a unos doscientos metros, nuevamente el trío de canes inicio su cantinela. El mastín era como cinco veces más voluminoso que los dos pequeños juntos. 

Acceso desde la CO-3305

Rodee la casa por el camino exterior y me dispuse a subir nuevamente por el sendero. Esta vez opté por hacerlo por el olivar en dirección oeste para salir al sendero y evitar andar entre la jara que lo ocupaba que era molesta. Me ahorré unos metros y de nuevo en el estrecho sendero. Nuevamente el sendero a la calva de la luna llena, que decidí no hacer, esta vez a la izquierda. Y podía o bajar hasta el Pardo, al camino que desde El Aljibe sube, o salir a la carretera CO-3314.  

La casa

Hice lo último, como las vueltas son más cortas, o por lo menos eso parece, en nada estaba en la puerta del campamento de Radio Córdoba. ¿Cuántas veces habremos subido a la emisora, a reparar el repetidor del Radio Club Córdoba? Muchas y en los más variados momentos. El más sonado durante unas elecciones generales, subimos Manolo Palacios (fallecido poco después durante una carrera de coches, en la que participaba de copiloto), mi amigo Miguel Serrano, y yo.

La torre de Radio Córdoba, antigua EAJ-24

El repetidor se había quedado enganchado, y había que resintonizar las cavidades resonantes. La puerta estaba abierta y subimos directamente con el coche, pero cuál fue nuestra sorpresa al encontrarnos una patrulla de la Guardia Civil arriba. 

-¿Dónde van ustedes? -nos dijo el cabo, mientras el otro número nos apuntaba con la metralleta. 
-A reparar el repetidor de los radioaficionados. 
-¿A estas horas de la noche? 
-Cuando se ha estropeado. -le contesté yo. 

Nos identificamos y ni mi tarjeta identificativa de trabajador del Ministerio de Defensa le sirvió de nada. No se fiaba. 

La carretera desde el mirador natural

En aquellos tiempos siempre en época de elecciones desplazaban una patrulla o bien del ejército o Guardia civil a los puntos que consideraban estratégicos, según la concepción que tenían de la seguridad en aquellos momentos. Recuerdo que incluso en el puente de Alcolea desplazaban una patrulla del ejército. Se me ocurrió decirle al cabo, 

-Mire si quiere comprobar que lo que le decimos es cierto llamé al cuartel y que llamen por teléfono a Federico Algarra y le dice que están Paco y Miguel en la torre, además tenemos llaves de todo. 

Para que le dije eso, no contaba con que Federico era un bromista y lo primero que les dijo, cuando lo llamaron del cuartel, es que no nos conocía de nada. 

El mirador

El cabo nos dijo, siempre guardando la distancia, que le habían dicho que no nos conocían. el otro número no había bajado en ningún momento la metralleta. A mí se me escapó,

-¡La madre que lo parió! Lo sabía. Como es un cachondo...- 

Hubo unos momentos que no sabíamos que iba a pasar, nos veíamos detenidos allí toda la noche, o bajados al cuartel hasta que se aclara el entuerto. Desde nuestra emisora habíamos dicho a nuestra casa que a lo mejor tardábamos que la avería era más gorda de la cuenta, y gorda que era. Cuando más tensa estaba la situación y más incrédulo el cabo, que de un momento a otro esperábamos tomara una decisión, nos sentamos en lo escalones del porche. En ese momento sonó la emisora del coche de la Guardia Civil, y escuchamos que había llamado Federico al cuartel diciendo que sí, que estábamos autorizados, que se había confundido antes.

La torre del fotógrafo o del cazador

Todo resuelto, seguro que no nos hubieran ametrallado, pero cualquiera se movía. Tres locos, a las once de la noche, un día de elecciones, en una emisora de radio con un sospechoso maletín de reparaciones. Yo también me hubiera mosqueado. Nos dieron carta blanca abrimos nuestra habitación que estaba aislada del cuerpo principal, en el porche, y procedimos a reparar la cavidades resonantes. Desde abajo nos dijeron que, qué había pasado. 

-Nada, que hemos estado un rato charlando con la patrulla de la Guardia Civil, y se nos ha ido el santo al cielo. 

El uniforme olivar

Cualquiera comentaba lo que nos había pasado y la broma de Federico, mejor contarlo a los cuarenta años, es decir ahora. De todo eso me acordé en la puerta de la entrada de Radio Córdoba. Ya no están ni Manolo Palacios, ni Federico Algarra, ni otro de los habituales que subía con él allí, Manolín Aparicio, mi vecino de la Mezquita y heredero con su hermana, de la Palomera Baja

La primavera entre olivos

Pero el tema iba de Torrebermeja, no de historietas de radioaficionados, aunque formen parte de los recuerdos. Torrebermeja moderna propiedad, hermoso olivar en un no menos precioso paisaje y ubicación. La última vez que estuve por allí no estaba construida la casa bonita, la que había tampoco era la primitiva, recuerdo que los caminos eran terrosos de granito, y me llamó la atención la cantidad de conejos que corrian por entre el olivar. Tantos que no le hubiera dado tiempo al supuesto cazador ni a cargar la escopeta. Ya sólo queda la Casa del Pastor, que si bien no es cortijada es otra de la edificaciones de la zona.

El mastín barítono


 

Otras cortijadas y lagares de la zona:

Fotos y vídeo del autor
Bibliografía neuronal.

domingo, 29 de marzo de 2015

LOS PUENTES DE LOS ARENALES

El puente derruido posiblemente de la dictadura de Primo de Rivera

El pasado día 26 tuve conocimiento de que unos compañeros de la Plataforma A Desalambrar iban a desbrozar parte de la Vereda del Vado del Negro en el término de Villaviciosa. En una tertulia en la que tengo la suerte de, entre otros amigos, contar con la presencia de Pepe Serrano, hablamos de eso, y le pregunté a Pepe sobre ello. Pensé que la cita era en el Bar de los Arenales, luego en un correo comprobé que era en otro bar (los lugares de citas son siempre en bares, nunca en librerías, por aquello del refrán que dice que de los primeros hay mil y de las segunda sólo una).


Plano de 1898, cuando el camino de Villaviciosa era por el romano y el califal

A pesar de mi buena voluntad de colaborar en el trabajo, el jueves llegué tarde a los Arenales, lo hice a las diez, por eso quien llega tarde ni oye misa ni come carne. En primer lugar pensé llamar a Pepe o a Paco Paños por teléfono, pero eso hubiera supuesto entorpecer la labor que realizaban, mi presencia y mis carencias ya de por sí entorpecían, para que tuvieran que dirigirme al lugar del tajo. Opté por no llamarlos.

Plano de 1929 por el puente ahora derruido

Decidí visitar el puente viejo del que aún quedan los estribos y unas pilas y remover en los recuerdos. A posteriori he tratado de buscar referencias a este puente derruido. Unos hablan que fue la guerra civil la causa de su deterioro, pero consultadas algunas fuentes parece que en esa zona no hubo voladura (pero no es seguro). 


Plano de 1970 construido el actual

Otra fuentes hablan de una riada (todas no son dignas de garantía, son de me lo dijo tal). Otras de la necesidad de ampliarlo ya que el tablero del antiguo no estaba adecuado a los tiempos. Lo cierto es que no tengo certeza en ninguna de las referencias. Hube de tirar de planimetría y en el cincuenta y seis estaba ya se ve derruido.

Vuelo de 1956 ya estaba derruido tambien como puede verse

Luego la cartografía histórica te llena de satisfacciones, uno que ha sido un admirador de Julio Verne, y seguido con los atlas del momento el viaje de Miguel Strogoff por las estepas rusas, el mirar un plano es algo especial, es mirar en el pasado. Es una máquina del tiempo.

El puente actual

Y ahora con los vuelos y las fotografías vía satélite el no va más. Bien, en un plano de 1898 figura que, el viaje a Villaviciosa se efectuaba por el puente romano del Guadalnuño, y luego por el califal del Guadiato. En el de 1929 ya habían modificado el trazado y se pasaba por el derruido, y en otro del 1970 ya se pasaba por el actual.

Guadiato abajo desde el puente actual

Estos tres planos nos dan la respuesta. Ya en textos del siglo XIII nos hablan de esa ruta para venir a Córdoba desde Portugal, el puente califal, derruido y abandonado por las administraciones, como la inmensa mayoría de nuestro patrimonio, y eso que son lugares BIC. El romano precioso y el califal monumental.

Guadiato arriba desde el puente actual

Luego está la memoria de uno, iba a decir cercana, pero no lo es tanto. En el año 1962 tengo unas fotografías con unos buenos amigos aficionados al ciclismo; Germán, Juanito (se fue a Suiza a trabajar y no lo he vuelto a ver), Chico (José del Olmo), y mi inolvidable y entrañable Joaquín Rodríguez (Pegoletes) que ya no está por este valle de lágrimas. Los tres primeros vecinos de la primera calle de Cañero, hasta el extremo de que la casa de Juanito fue la que visitó Don Claudio en la inauguración del barrio.

Camino al puente derruido y anterior carretera

Ese año Julio Jiménez, el relojero de Ávila, había ganado la montaña en la vuelta a Andalucía, Stablinsky el mundial de ruta, y Rik Van Looy la Paris-Roubaix, y nosotros emulando a los campeones, íbamos a los Arenales por una carretera de piedra suelta, y todos pensabamos que eramos un poco nuestro ídolo.

Una vista completa del puente y la pila en el río

Y ahí estamos, inmortalizados por la Werlisa color, en el puente nuevo de los Arenales. hace la friolera de cincuenta y tres años. Luego un par de años después, ya novio con Conchi, mi mujer, fuimos en la Lambretta e incluso nos bañamos río arriba en un remanso, eso sí sin nada más, tremendamente castos. Después estuvimos en la zona un día de camping río abajo, allá por el setenta y siete del siglo XX, y nos llenamos de garrapatas en un terreno en el que habían estado animales antes. Horroroso.

Otra pila que está proxima a ir al río

Y más cercano en el tiempo, en 1991, cuando por culpa de un fuego en los Arenales, tuve que visitar la zona con el responsable técnico del Icona, y el jefe de Bomberos de Córdoba, y cuál no sería mi sorpresa que, al visitar una parcela toda arrasada por el fuego menos la casa, me encontré a la familia propietaria sentada en la puerta y era la mi amigo Pepe del Olmo (Chico), el de las fotos con las bicicletas treinta años antes.

Lo que queda del puente desde el estribo norte

Todas esas cosas salen a relucir cuando pones en marcha el disco duro, y te maravillas que esa memoria química y eléctrica, tenga esa capacidad de recopilación de colores, olores, sonidos y hechos concretos. En el fondo los soportes actuales son un remedo de eso que la naturaleza y la evolución ha construido por su cuenta a lo largo de muchos miles de años. Lástima que con la inexorable marcha, se pierdan tantos recuerdos importantes, Por eso son fundamentales estas entradas, y porque reactivamos otros almacenes y siempre salimos ganando.

Un pato

El puente antiguo, el que esta aguas abajo derruido, tiene cinco vanos, dos estribos y cuatro pilas, de las que una se llevó el agua, seguro que en una riada. Allí está, en un fondo rocoso del río, que seguro fue el que decidió a los ingenieros construirlo allí. Seguro que no hizo falta pilotar los cimientos por la base rocosa del río. Ahora está lleno de grafitis esperando el paso del tiempo, que haga de las suyas.

Quien suscribe, Juanito, Germán y Chico del Olmo.

El moderno, por otro lado, es quizás algo estrecho para la actualidad, con cuatro balcones salvavidas para los viandantes, dos a cada entrada. Este tiene tres vanos, dos pilas y dos estribos. Delante, río abajo, en la orilla del término de Villaviciosa, hay una modesta playita, por donde salió una cuadrilla de patos y ruidosas ocas.

Quien suscribe, Germán, Chico del Olmo y Juanito

Frente, una ocupación del monte con el quiero y no puedo parcelario, que ha ocupado hasta el camino, que antes había cruzado por el Vado del Negro, con el beneplácito de los de siempre, a los que interesan otras cosas que no interesan a los ciudadanos normales. Pero que las prometen cada cuatro años, como si esos ciudadanos normales fueran anormales.

Germán, Chico del Olmo, quien suscribe y Juanito (como puede verse más ciclista)

De todas maneras el refranero es sabio y dice que "a todos los cerdos les llega su san Martín" allá por noviembre, el dicho mes que empieza con los santos, media con San Martín y acaba con San Andrés. Ojo, salvo honrosas excepciones que hay muchas, no se puede nunca generalizar, por eso la aclaración.

Juanito, quien suscribe, Chico del Olmo y Joaquin (Pegoletes)

Otro rincón maravilloso de nuestra serranía, con huellas romanas, califales, dictatoriales del General Primo de Rivera (puente viejo), dictatoriales de otro general bajito y de voz atiplada, de peor recuerdo (puente nuevo), y actuales que cruza a ese quiero y no puedo destructivo actual, que se puede visitar con la natural precaución porque la carretera aunque de piso medio es estrecha y con muchas curvas.


 

Fotografías y vídeo del autor
Bibliografía neuronal en su mayoría.